Charlando en un post anterior sobre música mencioné al pasar a Bach en medio de una respuesta y seguí de largo con el tema. Hoy releyendo lo escrito me saltó, ¡Bach!, y cuando quise darme cuenta llevaba algunas horas tarareando una de sus piezas. Como éste blog viene siendo una extensión de mí, se hacía necesario incluir a Bach. Qué mejor que hacerlo de la mano de otro monstruo, como lo es Bobby McFerrin interpretando la Suite para orquesta No. 3 BWV 1068, "Air".
A McFerrin le conocí como la mayoría por aquella canción tan difundida, Don't Worry, Be Happy, y pronto quise escuchar más, un disco llevó a otro hasta que dí con Hush, a mi entender una obra maestra de principio a fin que comparten con otro gran músico, como es el violonchelista Yo-Yo Ma. Allí además de la pieza antes mencionada de Bach interpretan otras obras clásicas y populares, como el Ave Maria, El vuelo del moscardón, o ésta fantástica Hush Little Baby.
Este disco es sin dudas uno de mis preferidos, la voz de McFerrin y el cello de Yo-Yo Ma hacen magia juntos. El chino-norteamericano, ahora que lo menciono, tiene un album muy interesante haciendo música de Piazzola, pero eso ya no viene al caso, no quiero irme por las ramas.
Hace unos días posteaba dos videoclips, del Cuarteto de Nos y de Moby que tienen a mi entender algunos puntos de contacto bastante obvios en el aspecto visual.
Hoy encontré otro tema en la misma línea, ésta vez del que a mi entender es el mejor grupo del rock español por lejos, Fito & Fitipaldis. Se trata de Acabo de llegar, del que postee el audio y la letra hace meses ya, acá.
Fito & Fitipaldis comenzaron ya por España la gira junto a Andrés Calamaro que los va a traer por Montevideo éste año, 2 son multitud; lo cual significa que mis plegarias han sido escuchadas, o eso me quieren hacer creer.
Ya sé que estoy pesado con el tema, sé que estoy predicando en el desierto, no me importa, no me doy por vencido, Fito es el uno...y esa letra me mata. Como decía alguno, pienso, luego insisto...
Cuando ví el video de Ya no sé que hacer conmigo, del Cuarteto de Nos, inmediatamente recordé otro videoclip, Slipping Away, de Moby. Creo que no es necesario que explique por qué, basta con mirarlos para encontrar algunos parecidos bastante obvios. Musicalmente es claro que no tienen mucho que ver, aunque ambos me gustan, y tengo particular preferencia por éstas canciones en especial. La similitud de algunos elementos visuales de ambos videos no es más que una excusa para incluír aquí dos canciones que me encantan.
Ya no sé qué hacer conmigo
Ya tuve que ir obligado a misa, ya toqué en el piano "Para Elisa", ya aprendí a falsear mi sonrisa, ya caminé por la cornisa.
Ya cambié de lugar mi cama, ya hice comedia ya hice drama, fui concreto y me fui por las ramas, ya me hice el bueno y tuve mala fama.
Ya fui ético y fui errático ya fui escéptico y fui fanático ya fui abúlico y fui metódico ya fui púdico, fui caótico.
Ya leí Arthur Conan Doyle, ya me pasé de nafta a gasoil, ya leí a Breton y a Molière, ya dormí en colchón y en sommier.
Ya me cambié el pelo de color, ya estuve en contra y estuve a favor, lo que me daba placer ahora me da dolor, ya estuve al otro lado del mostrador.
Y oigo una voz que dice sin razón vos siempre cambiando ya no cambias más, y yo estoy cada vez más igual, ya no sé que hacer conmigo
Ya me ahogué en un vaso de agua, ya planté café en Nicaragua, ya me fui a probar suerte a USA, ya jugué a la ruleta rusa.
Ya creí en los marcianos, ya fui ovo lacto vegetariano, sano, fui quieto y fui gitano, ya estuve tranqui y estuve hasta las manos.
Hice un curso de mitología pero de mí los dioses se reían, orfebrería la salvé raspando y ritmología aquí la estoy aplicando.
Ya probé, ya fumé, ya tomé, ya dejé ya firmé, ya viajé, ya pegué, ya sufrí, ya eludí, ya huí, ya asumí, ya me fui, ya volví, ya fingí, ya mentí
Y entre tantas falsedades muchas de mis mentiras ya son verdades, hice facil las adversidades y me compliqué en las nimiedades.
Y oigo una voz que dice con razón vos siempre cambiando ya no cambias más, y yo estoy cada vez más igual, ya no sé que hacer conmigo
Ya me hice un lifting, me puse un piercing, fui a ver al Dream Team y no hubo feeling, me tatué al Ché en una nalga arriba de mami para que no se salga.
Ya me reí y me importó un bledo de cosas y gente que ahora me dan miedo, ayuné por causas al pedo, ya me empaché con pollo al spiedo.
Ya fui al psicólogo, fui al teólogo, fui al astrólogo, fui al enólogo, ya fui alcohólico y fui lambeta, ya fui anónimo y ya hice dieta.
Ya lancé piedras y escupitajos al lugar donde ahora trabajo, y mi legajo cuenta a destajo que me porté bien y que armé relajo.
Y oigo una voz que dice sin razón vos siempre cambiando ya no cambias más, y yo estoy cada vez más igual, ya no sé que hacer conmigo
Y oigo una voz que dice con razón vos siempre cambiando ya no cambias más, y yo estoy cada vez más igual, ya no sé que hacer conmigo.
El Cuarteto de Nos
Slipping Away, de Moby tiene 3 versiones, en inglés, francés y español. Los videos son idénticos en todo excepto los textos obviamente. Posteo la versión en español con Amaral, titulada Escapar.
Escapar (Slipping Away)
Es el principio y el fin, así me siento yo hoy.
Abre las puertas de la percepción, usa el poder de tu imaginación. Aunque no puedas mirar hacia el sol sabes que sigue brillando.
Piensa en las cosas que te hacen sentir, cada segundo vivir o escapar. Éste momento y la gente al pasar, sientes por dentro que todos se van.
Desde el principio al fin, sólo quisimos vivir. ¿Por qué es tan difícil creer que no habrá un mañana jamás?
Abre las puertas de la percepción usa el poder de tu imaginación. Aunque no puedas mirar hacia el sol sabes que sigue brillando.
Piensa en las cosas que te hacen sentir, cada segundo vivir o escapar. Éste momento y la gente al pasar, sientes por dentro que todos se van.
Pasado el mediodía estaba tranquilo en casa haciendo que trabajaba cuando la perra empezó a ladrar como descosida, síntoma de visitas. No esperaba a nadie, así que me levanté resignado a despachar algún plomazo.
Ya salía cuando noté que se trataba de una mujer de alrededor de 30 años y bastante linda, lo que instantáneamente pone en funcionamiento el piloto automático, toy peinado?, me cerré la bragueta?, etc. Por algún lado leí que hay estudios que demostrarían que el rendimiento intelectual de los hombres disminuye drásticamente en presencia de mujeres atractivas, o sea, quedamos más idiotas de lo habitual, lo cual es sumamente grave. Ignoro si a ellas les ocurra lo mismo, quiero creer que sí, pero no me consta...
Se mantuvo a distancia prudencial de la entrada y el can. Al acercarme me extiende la mano sonriente:
- hola, estamos haciendo una encuesta de hogares, puedo hacerte unas preguntas ? - sí, claro... (que linda boca, tengo un problema con las bocas, tendría que haber sido dentista...)
- que grande el perro! jeje, muerde ? - (muy simpática!) no te preocupes, está atado. Querés pasar, sentarte para escribir ? (miró al perro..) - no gracias, acá está bien.
- bueno, te pregunto.... - ajá (ahora que me fijo también tendría que haber sido oculista...) - ... niños hay ?....
Acá se me armó lío. No entendí bien la pregunta, o mejor, sí la entendí, pero me sonó raro cómo la hizo, y además yo estaba distraído mirándola..
- niños hay en la casa ? de menos de 5 años.. - eeehhh, no, ehhhr (iba a agregar que hay uno de 8 años pero no era la pregunta) - ok, no hay niños...(mientras escribía) - eeehhrr (niños si, de menos de 5 no, no pude decirlo claramente...), mmm - ta, cuántas personas viven en la casa ? - ehr.. 2 personas, esteeee.... - ok(anota) (como ok ?, paráaa, que te iba a decir que es mi hijo...)
Vamos, está claro que no estamos en una discoteca, pero no estaba de más explicar que...
- 2 personas, ta, cuántas de sexo femenino ? (tal como venía la conversación la respuesta esperable es 1, pero no me vas a creer si te digo que...)
- ninguna, eehhr (es cosa mía o se me quedó mirando raro ? che, capaz que no te interesa pero mirá que no vivo con un tipo, eh?) - esteeee... - bueno, bárbaro, eso sería todo (me da la mano), muchas gracias, disculpá la molestia - sí, no, ehh (dónde mierda dejé el cerebro ?) Volví a entrar medio frustrado, yo estoy lento o el mundo hoy está muy rápido ?
No estacionarse en el pasillo, - no voy a estacionarme, sólo camino un poco, espero que no venga algún reglamentarista a romper las pelotas. Supongo que con estacionarse se referirá a quedarse ahí jodiendo y entorpeciendo el pasaje de camillas y tal, y no estoy haciendo nada de eso.
Cuando dijeron que lo iban a pasar a cuidados Intermedios me imaginé otra cosa, más parecida a un CTI. La sala de Cuidados Intermedios del Hospital Policial al menos se parece más a un CTI, ésto parece un ala cualquiera con salas. Paso de intentar entenderlo, supongo que aludirá al equipamiento más que a la configuración del edificio en sí.
Seguí caminando de un lado a otro, en la punta del pasillo hay una rubia que no está nada mal, a quién estará visitando... Quedarse sentado mirándolo fijo como respira a duras penas es hasta morboso, y ese calor... por qué hará tanto calor en los hospitales ? Una ventana abierta, ufff, un poco de aire fresco, la sensación de encierro es insoportable Como odio los hospitales... cuánto hace ?, 2 años, ya dos años, como pasa el tiempo, mierda...
Había ingresado por tercera vez en el año, la enfermedad, su desgaste más bien, ya era claramente visible, no parecía una persona normal de esas que ves por la calle. Solo cabe esperar una visión así en un hospital supongo. El día anterior había recobrado la conciencia que suponía definitivamente perdida por la constante medicación, "le vamos a modificar las dosis a ver si tolera bien el cambio", había dicho la doctora. Parecía que sí. Ya se habían ido todos, como casi siempre a esa hora, estábamos solos al fin; el hospital estaba en silencio. Me acomodé en el sillón contra la ventana, la miré un rato y me puse a leer el suplemento de algún diario viejo que alguien habría llevado en los días anteriores, la madre, alguno de los hermanos, yo no compro diarios. Levanto la vista y la veo con la cabeza de costado mirándome fijo. - Hola pichona (sonrisas), necesitás algo ? - sí , apenas podía escucharla - qué querés, jugo ? - levantarme - ok, pará La senté muy despacio y comenzó a bajar los pies de la cama.
- Necesitás ir al baño ? - no, quedarme así.. Se acomodó sentada en la cama, con los pies colgando sin llegarle al suelo, mirando por la ventana hacia afuera, a las luces de Propios. - no tenés frío ? - no, estoy bien, sentate acá- le dió una palmadita a la cama a su derecha. Me senté al lado suyo, también mirando hacia la ventana. Ella me agarró la mano y recostó la cabeza en mi hombro sin decir nada. Le pasé el brazo por la espalda intentando abrazarla despacio, el nudo en la garganta me impidió hablar, y nos quedamos ahí un rato sentados mirando para afuera. Fue lo último que nos dijimos, lo último que no necesitamos decirnos. Ya sabíamos...
El aparato que mide el pulso del viejo empezó a sonar de nuevo allá en la pieza, se le zafa del dedo y suena la alarma al no recibir lecturas. Ahí sale mi vieja de la pieza a llamar a las enfermeras por enésima vez.. Le vendría bien irse un rato pero no quiere, y es lógico. Como odio los hospitales...
Tener que ir a Montevideo es suficientemente malo; tener que ir a hacer trámites al centro ya es una calamidad. Ayer tenía ese panorama por delante, cosa que me malhumoraba bastante. Pero para colmo de males hubo que internar al viejo en La española, lo que transformó un rato de trámites en un día completo en la capital.
Yo soy un recién llegado a Atlántida, hace poco más de un año que vivo acá, luego de 38 años en Montevideo, o sea que soy más montevideano que cualquier otra cosa. Sin embargo estos meses me han servido para contrastar la vida en ambos sitios desde una óptica diferente.
Uno viviendo allí no es totalmente conciente del desenfreno histérico en el que se vive. En éste último año he tenido que ir 4 ó 5 veces, casi nunca por cuestiones gratas, y eso posiblemente influya. Pero además el ritmo es desquiciante, vas llegando tranquilazo y comienzan a matarte a bocinazos, empujones, tipos se te cuelan hasta en la panadería, parece que todo fuera para ayer. Lo más absurdo es que uno luego los ve llegar aquí de vacaciones y siguen histéricos, apurados por descansar, apurados por ir a la playa, prendidos del celular como si fuese lo que los mantiene con vida, urgidos por desestressarse cuanto antes; transforman las vacaciones en otra forma de stress.
Voy a tener que reconciliarme en algún momento con mi ciudad. En algún momento tendría que visitarla porque sí, no por obligación, sin horarios ni compromisos. También debería volver a verla de noche, hace años que no salgo de noche por Montevido. Queda de deberes.
Canciones sobre Montevideo hay muchas y muy buenas. Montelevideo me mata de la Tabaré es una de ellas, de allí el título. Pero hay otra que es a mi entender la más bonita que se haya hecho a esa ciudad, y después de haber andado bastante lejos se resignifica ganando nuevos matices. Además a mi viejo le encanta, así que ésta va por él también. Me refiero a A la ciudad de Montevideo de Daniel Amaro, aunque para mi la mejor versión es la de Jorge Bonaldi con Los que iban cantando
A la ciudad de Montevideo
Casuales casualidades me llevaron a nacer en un lugar escondido tan chatito y tan perdido que en el mapa no se ve.
Al nacer era tan joven que no supe comprender las ventajas hemisféricas; entrando por Sudamérica me puse el mundo al revés.
Era el más joven del mundo por eso me equivoqué.
Por las puertas de mi madre al Uruguay me enhebré y en menos que canta un gallo por apurarme quedé completamente uruguayo.
Desde entonces ya no pude ser italiano después ser inglés o americano, árabe, venezolano, español, suizo o francés.
Era el más joven del mundo por eso me equivoqué.
No tengo rumbo o destino ni tengo mucho que hacer, voy cantando mis tangueces que se parecen a veces a la ciudad que dejé.
Si de nuevo me tocara elegir para nacer elijo el sitio escondido tan chatito y tan perdido que en el mapa no se ve.
Elijo Montevideo aunque no sepa por qué elijo Montevideo para poderla querer elijo Montevideo para sufrir de tanguez.
Esta mañana empezó con 3 perfumes por demás agradables. El primero el del café recién colado; no siempre tomo conciencia de que la casa huele a café a la mañana, hoy sí. El segundo, el de la madera quemándose en las estufas. Sobrevivieron a la noche, sólo fué cuestión de avivarlas al despertar, cosa que hice como a las 6 am. Iba a levantarme, pero no pude resistir la tentación de meterme de nuevo a la cama a mirar el fuego. La cosa es que quedó un leve olor a eucaliptus que combina muy bien con el café. Y si faltaba algo, por las ventanas se cuela el aroma al césped recién cortado.
Comienzo a sentirme algo hedonista el día de hoy.
Para los tres perfumes una canción medio franela que se me pegó desde ayer, de Pedro Guerra, y la canta él con Silvio Rodríguez, Niña.
Pff, silencio plis, ahi va...
Niña
Quizá te busquen porque naciste quizá te midan por mujer. Quizá te acosen porque creciste quizá te odien por mujer.
Pero no dejes de ser la niña que abraza todo lo que hay en si. Pero no dejes de ver el mundo como un espacio por compartir.
Quizá te insulten quizá no nazcas quizá te anulen por mujer. Quizá no llegues a ser tú misma quizá te empujen por mujer.
Ayer de tarde el sol alivió un poco el frío fenomenal de éstos días y nos dejó salir a caminar un rato. Mi hijo comenzó a hacerme preguntas sobre cómo eran las cosas antes, y así comenzamos hablando de dibujitos y terminé divagando sobre lo que ha cambiado Atlántida desde que la conozco. Comencé a venir a pasar los veranos cuando tenía 7 u 8 años, ya hace más de treinta. El viaje desde Montevideo se me hacía eterno, aunque probablemente eso se debía más a la impaciencia infantil que a la velocidad de los autos o el estado de las carreteras, que han mejorado pero no de manera dramática. Otras cosas sí han cambiado, quizás la más notable es el paisaje carretero, donde recuerdo que veía hasta vacas; sin dudas de aquel paisaje casi rural no queda nada.
El balneario en sí era mucho más chico, la cantidad de terrenos vacíos era mayor a la de los que estaban construídos (excepto en el centro), y eso daba una cantidad casi ilimitada de espacio para jugar. Nuestra área de juegos se extendía a varias manzanas a la redonda.
La rambla se extendía desde la mansa al Piedra Lisa, a el Aguila no se podía llegar en auto, de hecho no estaba urbanizado y aún estaba el alambrado del campo. Había que ir por la playa o entre los pinares, y aún se conservaba la "proa" que años después se desmoronaría.
Aún no existía la horrible torre de Antel que ahora parece casi un ícono del balneario, ni el inmoral y eternamente inacabado edificio Portofino; el supermercado no era Disco y quedaba en el centro. No era La Pasiva, sino La Fontaine, y pasábamos en bicicleta por el puentecito del Golf Palace que ahora está en un estado de deterioro que ni a pie nos animaríamos. Allí detrás iríamos a bailar más de grandes a Manía, aunque también estuvo Project alguna vez, que cambió de local infinitas veces.
El cine estaba frente a la plaza, habían dos casinos ya que aún existía el de AGADU, y se podía jugar al fútbol en la calle durante horas sin que ningún auto interrumpiera el partido.
La playa Mansa tenía bastante más arena, y con mi viejo podíamos caminar hasta el "muelle" de Parque del Plata, donde se concentraban los pescadores de ese balneario. El Rex funcionaba como hotel, para encender la estufa bastaba con salir a juntar leña durante 20 minutos y nadie vendía piñas en bolsas.
Lo que no cambia, como dice la canción, es el mar, y quizás uno de los atardeceres más hermosos del mundo, al menos del mundo que yo conozco. Según me han dicho, cuando estuvo por aquí filmando Miami Vice, Colin Farrell dijo algo parecido, ojalá casi nadie haya escuchado.
Manteniendo la mala costumbre de imitar a Dolina ilustrando los dichos con alguna canción, viene al caso recurrir entonces al canario Pedro Guerra, que no es de Canelones sino de Canarias aunque merezca ser de aquí. La canción, Menguante, quizás apropiada para escuchar alguna tardecita de éstas en la mansa.
Menguante
El banco de mármol, la plaza, el velero; cañones por banda… la casa, el colegio, el uno en la espalda del breve portero… ya nada es lo mismo. Menguaron. Pequeños.
El patio, las flores, el invernadero, los verdes limones que da el limonero, la lluvia golpeando el temor de mis sueños… ya nada es lo mismo. Menguaron. Pequeños.
Sólo el mar es igual, profundo y azul: más grande que yo, más grande que tú.
La piedra que enjuaga el jersey del invierno, mis botas de barro, mi espada, mis besos, la Iglesia espiando el calor de mis juegos… ya nada es lo mismo. Menguaron. Pequeños.
El arco que carga el rosal desde el suelo, la calle que ayer era un campo desierto, la luz del otoño arañando el espejo… ya nada es lo mismo. Menguaron. Pequeños.
Sólo el mar es igual, profundo y azul: más grande que yo, más grande que tú.
Amaneció lloviendo; es esa lluvia mansa que parece que pudiera durar todo el día. El balneario está muy silencioso pese a ser sábado de vacaciones y tener algo más de gente de lo habitual. Puse música bajito y me senté en el porche a tomar un café y ver llover. Los únicos sonidos que se escuchan son las gotas cayendo sobre las plantas, algunos pájaros, y el tango. Siempre pensé en el tango como una música urbana, pero aún lejos de la ciudad éstas mañanas lluviosas piden algún tanguito a veces. El más obvio, Garúa, y Adriana Varela lo canta como nadie. Pero hay otros, no todos tangos, hay alguna milonga, como hoy...
Hoy la escuché un par de veces, y es una belleza; hablo de Milonga Triste, en la versión de Hugo Díaz. La versión la conocí por estar incluída en la película La Lección de Tango. Pensaba poner exclusivamente el audio, pero encontré en youtube un video de una pareja bailándola y me gustó.
Es algo que en algún momento tendré que encarar, aprender a bailar tango, me encanta verlo y me encantaría saber hacerlo. De todas formas cuando llegue el momento voy a dar a alarma con anticipación para que la gente de bien se ponga a cubierto, porque voy a pisar a todo lo que se me cruce.
Iba a mencionar que había cumplido los 2 meses sin fumar. Iba a mencionar que en el proceso había aumentado 15 quilos mi peso, había disminuído a un 10% mi ya escasa paciencia y mi mal humor aumentaba de manera exponencial tornándome un loco peligroso. Iba a mencionar que aún extraño 2 o 3 cigarrillos al día, que bien podrían ser 3 ó 4 en otras cincunstancias más divertidas. Pensaba dejar sentado aquí mi pronóstico de que mi hijo un día de éstos me dirá "papá, me tenés podrido, por qué mejor no volvés a fumar ..?" Pensaba sacar pecho sobre el dinero que llevo ahorrado, los miles de cigarrillos que no he encendido, y hasta iba a sobrar a los desgraciados que siguen fumando con la cajilla ahora a 46 mangos. También pensaba divagar sobre un dato que escuché en la tele, ignoro que tan exacto, según el cual en Canadá la cajilla de cigarrillos ronda los 9 dólares.
Todo eso iba a hacer, hasta que mi computadora dijo basta. El ventilador de la fuente expiró infamemente, y mantenerla encendida por más de 20 minutos resultó una tarea imposible durante éstos últimos 3 días.
Hoy con ventilador nuevo estoy en condiciones de postear algo, aunque sea de contar lo que no he podido postear.
Hace un par de días se me dió por escuchar algo de Los Caballeros de la Quema, y desde entonces quedé enganchado con un tema en particular que no conocía pese a ser del año 2000, Rómulo y Remo. Me ocurre todo el tiempo, hay canciones que se me pegan y las escucho decenas de veces, obsesivamente, éste es solo un caso de tantos. Esta conducta seguramente tenga hasta algún malsonante nombre clínico, pero no es el asunto de éste post, sino la canción en sí.
No sólo apenas empieza a sonar me da ganas de bailar, de hecho he estado haciendo algo que podría clasificarse como "bailar" todo el día, sino que la letra me resulta impecable. Es una excelente lista de cosas que suscribo casi en su totalidad. Hace algún tiempo hice una lista de cosas que odio, lista que deberé aggiornar un día de éstos. Tenía intención de hacer un par de listas similares sobre las cosas que me gustan o me gustarían. Y bueno, quizás éste sea un buen comienzo.
Rómulo y Remo
Dos negras dominicanas, una casa en la playa, tiempo que perder, doscientos Don Perignones, y la cara dura a prueba de chichones. Secretos, amores, canciones más mejores, invitarlo a Marlon Brandon una noche a cenar. Ganar un puto sorteo, que la democracia no nos tome el pelo. Ser mas compinche de mi soledad, no andar de oferta cuando vos no estás.
Un cuore que no tropiece treinta y cinco veces con la misma piedra, un buen cáncer en los huevos para los Galtieri y para los Massera. Amigos, enfiestes, que me duren los dientes, poder olvidarte cuando se me de la gana. Que el cielo nos quede a mano, por si en el infierno no quedan mas camas. Venderme caro al peor postor, pensar despacio y con hambre de gol.
Queremos todo un poco más de todo, de todo el toco y un poco además.
Diez kilos de sangre fría, siempre en el bolsillo una buena mentira. Tener suerte en los fracasos, y con los pecados buena puntería. De postre un gran vino, de entrada un buen ombligo. Un safari hasta las tetas de Graciela Alfano. Ser viejo cuando no duela y que la huesuda no me tenga en cuenta. Que no te alcance lo que no te doy, que no te sirva lo que nunca soy.
Queremos todo un poco más de todo, de todo el toco y un poco además.
Venderme caro al peor postor, pensar despacio y con hambre de gol.
Cotidianamente me veo bombardeado por monólogos interminables, algunos improvisados, otros repetidos de algún programa de televisión con precisión milimétrica, una y otra, y otra vez.
Es inútil suplicar por piedad, por un instante de silencio, la perorata igualmente llegará con histrionismo implacable.
Mientras quede aunque sea una sola brasa en la barbacoa de la justicia...
...todos podremos disfrutar del bistec de la victoria !!
Chan Chan !!
Alguien que lo deje mudo a él o sordo a mi por un ratito, no pido tanto.
La imagen quizás sea un poco fuerte, se asume que los visitantes a esta página son mayores de edad o tienen supervisión paterna mientras navegan. De todas maneras se sugiere no continuar a aquellas personas muy sensibles o impresionables. Si bien el presente material gráfico es publicado con pretenciones artísticas, podría resultar desaconsejable para personas con estándares morales demasiado rígidos (con perdón).
Cuando era chico a éstos bichos les decíamos San Antonios, pero vengo a enterarme por Wikipedia que el nombre es Mariquitas. La verdad es que me tiene absolutamente sin cuidado la vida de éstos bichos, muchísimo menos sus costumbres sexuales. Es más, ni siquiera me consta que tengan sexo. No sé si en la foto efectivamente están teniendo sexo, si están posando para alguna revista 'softcore' medio relajada de bichitos, o si están haciendo salto de rango.
La verdad es que mi única intención era poner un post con un título incendiario, quizás sensacionalista, y es que aunque ya no existe "El Diario" de la noche, yo no pierdo las esperanzas de conseguir laburo para Crónica TV o para Rial. Así que espero, señora, señor, estimada/o visitante que no hayas entrado exclusivamente por el título del post, y de ser así ojalá seas un fanático de la zoología, no confundir con zoofilia que es otra cosa mucho mas divertida. Para la próxima prometo unas fotos de escándalo entre vinchucas.
Cazuza ha sido a mi entender "el" poeta de la música brasilera. Hay otros excelentes compositores brasileros en diversos estilos, pero las letras de Cazuza tienen una poesía que no es común encontrar, en ese país o en cualquier otro. Yo lo conocí tardíamente, allá por el 87, quizás 88, y es hasta hoy uno de mis preferidos, uno de esos músicos que uno tiene siempre "a mano".
Hoy me levanté con los cables medio pelados, cosa relativamente habitual, y me dió por escuchar una y otra vez una canción que hacía Cazuza en su época con Barão Vermelho, y que suele estar presente en mis caídas al vacío.
Down em mim
Eu não sei o que o meu corpo abriga Nestas noites quentes de verão E nem me importa que mil raios partam Qualquer sentido vago de razão Eu ando tão down Eu ando tão down
Outra vez vou te cantar, vou te gritar Te rebocar do bar E as paredes do meu quarto vão assistir comigo À versão nova de uma velha história E quando o sol vier socar minha cara Com certeza você já foi embora Eu ando tão down Eu ando tão down
Outra vez vou me esquecer Pois nestas horas pega mal sofrer Da privada eu vou dar com a minha cara De panaca pintada no espelho E me lembrar, sorrindo, que o banheiro É a igreja de todos os bêbados Eu ando tão down Eu ando tão down Eu ando tão down Down... down
Por más que prefieras huevos fritos a un bol de caviar e intentes tocarme el Yellow Submarine con un sitar, por más que me animes a corrernos el Paris-Dakar, por más que despliegues todo tu poder de seducción... no tengo ningunas ganas de escribirte una canción.
Por más que trabajes clandestinamente en un burdel como Catherine Deneuve en "Belle de Jour" de Luis Buñuel, por más que me bailes en pelotas tangos de Gardel, por más que pretendas provocarme alguna conmoción... no tengo ningunas ganas de escribirte una canción.
Por más que hayas encontrado la respuesta en el Corán y que entre Kundera y Eco elijas un "Madrid-Milán", por más que me enseñes una teta "made in Saint-Laurent", por más que pretendas ser la musa de mi devoción... no tengo ningunas ganas de escribirte una canción.
Por más que tu Biblia sean los 'infiernos' de Rimbaud y tus "paraísos" los libelos lúcidos de Artaud, por más que tu cama sea un gran orgasmo de "art-decó", por más que mi carne ceda siempre ante la tentación... no tengo ningunas ganas de escribirte una canción.
Entiendo que te parezca que no he superado el Tao y que esta canción, más que un poema, es puro bacalao, pero, muñequita, tanta erudición me deja K.O. y no me concedes un resquicio a la imaginación... no tengo ningunas ganas de escribirte una canción.
No puedo ser tu Arthur Miller porque no eres Marilyn ni puedes ser Jorge Sand porque tampoco soy Chopin, lo que eres es una niña un poco cursi, Pilarín, y yo un miserable que perdió hace tiempo el corazón, por más que pretendas ser la fuente de mi inspiración, no tengo ningunas ganas... no tengo ningunas ganas de escribirte una canción.