sábado, 29 de septiembre de 2007

Un bolerito

Es todo un problemón que me guste tanto la música pero sea tan tronco para bailarla.
Más allá de que en las circunstancias propicias uno deja de lado las disquisiciones académicas con tal de divertirse saltando un rato o mejor aún, bailar con alguien en especial, hay ciertas músicas que siempre me hubiera gustado bailar bien.

En una ocasión, hace añares, un amigo de la familia se casó con una mujer que era profesora de danza, incluso creo que había pasado por el SODRE o algún cuerpo de baile clásico. Obviamente la mitad de los invitados eran de ambiente, y yo recuerdo haber pasado la noche viendo cómo ellos y ellas se sacudían con todo el swing del mundo mientras yo no me decidía a siquiera mover un pie por temor a luxarme el tobillo.

Hay bailes que son especialmente placentaros cuando quienes bailan lo hacen con un mínimo de conocimiento, particularmente los bailes latinos.

Conociendo ésta dualidad gusto/torpeza, mi madre hace algunos meses me invitó a acompañarla a unas clases de tango, invitación que luego de meditar rechacé.
Por una parte mi vieja siempre ha bailado bien, mientras que los tipos de casi 2 metros no fuimos diseñados para éste arte.
Por otro lado una noche fui con mi hermano hasta el supermercado, y allí, entre la fruta, esquivando las redes de cebollas, las lechugas, mandarinas y morrones, habían dos parejas bailando tangos, posiblemente promocionando esas mismas clases a las que me invitaban.
En mi mente se creó la imagen de mi madre y yo bailando entre tomates y me dio fea impresión.

No obstante algún día, posiblemente me meta a alguna clase de baile.
Me encantaría poder bailar un bolero sin dejar lisiada de por vida a mi coyuntural y desafortunada pareja.


Hace algunos años pude ver un espectáculo de la fantástica Liese Lange llamado "Un bolero por favor".
Además de enamorarme de dicha cantante, como corresponde, pude conocer un bolerazo que cantó, del maestro João Bosco, la canción Dois Pra Lá, Dois Pra Cá.
Me van a disculpar si la pongo, pero he decidido comenzar a ensayar, aunque de momento sólo; me niego a arriesgar valiosas vidas humanas en el proceso de aprendizaje.
Abran cancha.



Dois pra lá, dois pra cá

Sentindo frio em minh'alma
Te convidei pra dançar
A tua voz me acalmava
São dois pra lá, dois pra cá
Meu coração traiçoeiro
Batia mais que o bongô
Tremia mais que as maracas
Descompassado de amor

Minha cabeça rodando
Rodava mais que os casais
O teu perfume gardênia
E não me pergunte mais
A tua mão no pescoço
As tuas costas macias
Por quanto tempo rondaram
As minhas noites vazias

No dedo um falso brilhante
Brincos iguais ao colar
E a ponta de um torturante
Band-aid no calcanhar
Eu hoje me embriagando
De whisky com guaraná
Ouvi tua voz sussurrando
São dois pra lá, dois pra cá
.


João Bosco & Aldir Blanc



viernes, 28 de septiembre de 2007

Muy profundo

El enano se fue con la abuela por el fin de semana.
LLegué pasado el mediodía a casa, cocinado por el calor, me cambié de ropa y me tiré un rato al sol.
Inmediatamente comencé a divagar, aprovechando la calma, en pos de la solución a los grandes problemas del mundo, que son graves y variados, y arribé no sin esfuerzo, a un par de conclusiones trascendentes que creo que van a signar el rumbo que tomaré en los próximos meses.


1.- me voy a cortar el pelo, la próxima ida a Montevideo voy a visitar a mi peluquero, ya va siendo hora.
Iría acá, si hubiera un peluquero decente, de hecho cuando me mudé hace más de año y medio, fui a un peluquero local. Pero el hombre tiene los folletines atrasados como 20 años, y me hizo un corte New Romantic realmente muy traumático que me hizo sentir de lo más desgraciado durante un par de semanas.
Cuando yo era pibe y venía por el verano me cortaba con él, y esa onda quedaba bastante piola, pero a éstas alturas el lomo no aguanta cualquier cosa, hay que ayudarlo con un cortecito más o menos de ser humano, y no del caniche de los Duran Duran.

2.- tengo que bajar la panza antes del verano o a la playa voy a tener que ir de enterito.
Nunca tuve problemas serios con el sobrepeso por mis características físicas, pero desde que dejé de fumar ignoro a dónde han ido a parar mis abdominales. Quiero creer que siguen allí, pero no me consta.
He llegado a sospechar que alguna de éstas noches de invierno fui abducido por extraterrestres y entre otros experimentos me pusieron la barriga de alguien más.
Lo otro que me hace confirmar esas sospechas es que un veterano de la otra cuadra está mucho más flaco...

3.- he comenzado una campaña de amarronamiento urgente.
Con los calores, la zona comienza a llenarse de gente de color rosado que pulula por el balneario en cardúmenes más o menos molestos, especialmente los fines de semana.
Es menester diferenciarse cuanto antes adoptando cualquier otro color.
Mi primera intención es comenzar a tomar alguna hora de sol diaria hasta broncearme del mismo color que los aborígenes del lugar. Si no diera resultado procederé a pintarme de cualquier color que me aleje del rosado de los visitantes (así sea de azul), ya que temo que alguien me dispare creyéndome un turista.



The Housemartins - We're Not Deep

Se podría pensar que lo mío no es nada profundo.
Y bueh..., tarde o temprano alguien tenía que darse cuenta.

miércoles, 26 de septiembre de 2007

El rey del trapo


- no, es que nunca estuve en un coso de éstos de karaoke
- y entonces como sabés cómo son ?
- no sé
- ah
- ví una vez una película en que un gordo estaba en un bar con karaoke y se subía a una mesa a cantar
- ajá
- y ta, uno le gritaba que se calle y terminaban todos a las trompadas
- será de ahí entonces
- sí, supongo que de ahí saqué la idea
- y estaba la mina ésta ?
- justamente, yo agarraba el micrófono y le cantaba onda un bolero
- digno de verse
- ni me hables, bueh, la cosa es que aparecían unos tipos con unas maracas
- no era un karaoke ?
- si negro, era, pero aparecieron, yo que sé, no controlo lo que sueño
- sí, típico, y?
- y nada, yo me ponía a cantar
- pero qué pasaba ?
- no mucho, me pasaba medio sueño cantando
- pero te la levantabas ?
- no, en realidad no me la levantaba, estaba conmigo ya
- ah, bien!
- si, masomenos
- por ?
- ta, no sé, yo estaba cantando y cuando terminaba..
- si ?
- ... es que me quedé pensando, todo muy cursi, la imagen esa, muy sacada de película de cuarta
- si, ta, y?
- y nada, terminaba de cantar y dejaba el micrófono arriba de una mesa y nos íbamos en taxi

- en taxi? jaja, a dónde?
- a mi casa, claro, en Atlántida, aunque no era exactamente la misma de ahora
- te habrá salido un huevo el tacho
- jejeje, imaginate, pero bueno yo me bajaba del taxi y entraba en la casa y no había nada
- como nada?
- si, nada, me habían afanado todo, bah, al principio todo
- al principio ?
- sí, la primer mirada no había nada, después empezaron a haber más cosas, el teléfono por ejemplo
- me hiciste acordar una vez..
- para!, entonces, agarré el teléfono y llamé a la policía que ya justo llegaban mientras yo hablaba
- es que la cana es muy eficiente, lo que te iba a comentar...
- si, seguro, muy eficientes, bueno, y ya era de día y se veían las huellas del camión donde se llevaron todo
- ajá, y la mina ?
- justamente, empecé a buscarla porque desde que bajé del taxi no la veía
- y ?
- y nada, se fue a la mierda, llamé al tachero por teléfono (no preguntes cómo sabía el número) y me dijo que él no sabía nada, y un milico me decía que a veces pasa
- a veces pasa qué ?
- no sé, dijo eso, "a veces pasa", y yo le decía al milico que no importa, que de noche voy de nuevo al karaoke, pero tengo que conseguir un perro para cuidar la casa cuando salgo
- y volviste ?
- no pude, ahí me desperté, miré el reloj y eran las 5:20 AM, una bronca
- jeje
- intenté dormirme enseguida para soñar lo mismo y soñé que los vecinos organizaban un almuerzo y hacían ruido, todo mal, no pude reenganchar.
- y bueno, mala suerte
- mala suerte las pelotas, esta noche no se escapa, lo único que espero que no me afanen la casa otra vez.



El Rey del Trapo

Me dicen el rey del trapo
No ves que soy un trapero?
Porque me sigo arrastrando
buscando un nuevo agujero.
Quién se robó todo el oro?
Quién se tomó todo el vino?
Fue la mujer que robó mi tesoro
En una trampa del destino
Esa mujer me vuelve loco
Esa mujer me vuelve loco
Es la mujer que robó mi tesoro

Un ángel cayó del cielo
para arruinarme la noche.
Aunque no le tengo miedo,
prefiero que no me toque,porque,
mi negra, no soy tan tonto,
sabés que vengo jugado,
ya le vendí mi alma al diablo
y me pagó con un cheque sin fondos.
Esa mujer me vuelve loco
Esa mujer me vuelve loco
Es la mujer que robó mi tesoro.


Javier Calamaro

martes, 25 de septiembre de 2007

No mas chinos

Supongo que es posible relacionarse con los niños pequeños sin caer en el ridículo más indigno.
Pero lo normal es que recurramos a toda una batería de morisquetas y ruidos varios para distraerlos, hacerlos comer, lograr que dejen de llorar, o simplemente para ver alguna sonrisa desdentada.

Bueno, al menos en mi caso es así.

Uno apuesta a que los únicos testigos son ellos, y son demasiado chicos para entender.

Pero es difícil imaginar realmente cómo nos ven desde sus ojitos mientras nuestros enormes rostros se mueven al ritmo de los cucucucucu, mininini, ahi taaaa!, y otros clásicos del ridículo familiar.
Bueno, a veces logramos adivinar cómo nos ven, a veces hasta ellos mismos nos lo dicen, sólo hay que saber escucharlos...



Yo tenía por costumbre hacer reír al enano desde que era chiquito con unas morisquetas que incluían estirarme los ojos con la punta de los dedos, abrir la boca intentando sacar los dientes hacia afuera, y diciendo con voz estridente "Hola Chino!".
A mí me encantaba ver sus carcajadas y lo íncorporé a mi repertorio de payasadas habituales con él.

Con el tiempo dejé de estirarme los ojos, bien porque estaba fumando, o porque tuviera las manos ocupadas, lo que fue haciendo que aquella pantomima original fuera deteriorándose.
Pero conservaba lo de sacar los dientes y gritar "Hola Chino!".
Nunca me planteé seriamente por qué se reía, un día simplemente lo hice, funcionó, y comencé a repetirlo; y lo hice durante quizás un par de años.
Luego decidí no hacerlo más.

En 2003, meses antes de cumplir los 5 años, el enano viajó con su madre a Suiza, a visitar a parte de la familia que vive por allá.
Yo no pude ir por el trabajo, así que supe de sus andanzas indirectamente.
Aprovecharon la estadía en Europa para ir hasta Roccaverano, un diminuto pueblo en las montañas cerca de Asti, en Piamonte, al norte de Italia, de donde son mis antepasados.
Iban a buscar una partida de nacimiento para terminar de tramitar la ciudadanía italiana, pero ya de paso se lo tomaron como paseo familiar de vacaciones. Hicieron una parada en las cabañas de un camping, donde se quedaron unos días disfrutando de las piscinas y el clima de verano de esa época.


El enano estaba fascinado, y pasaba jugando con otros niños de su edad, entre los que un día aparecieron unos hermanitos, uno de ellos con síndrome de Down.
El enano jugó un rato sin quitarle los ojos de encima, hasta que decidió ir a hablar con su madre.

- mamá
- que gordo?
- viste ese niño ?
(señalando)
- si Marco, lo ví, pese a que no hablaban español temía algún comentario poco feliz
- pero lo viste bien?
- sí gordo, lo vi
- pobrecito... es chino !



Cuando me enteré del episodio creí entender qué pensaba él de mí cada vez que yo decía aquel "Hola Chino!".
Obviamente desde entonces decidí no hacer más aquello, uno se va acostumbrando a hacer el ridículo, pero bueno, hay límites.
Tuve que innovar, buscando nuevas formas de deteriorar mi imagen. Cualquier día de éstos me enteraré que opina de ellas.






Hace más de una década que me gusta Jovanotti, y más de un lustro que bajé una canción de él que nunca pude averiguar en qué álbum había sido publicada.
Cuando finalmente tuve todos sus discos comencé a sospechar que la canción en cuestión no era de él.
Hace un par de semanas, luego de años de estar engrupido, vine a desasnarme que efectivamente no era Jovanotti quien cantaba, sino Gió Bacio, así que la canción es de él, y es Funky Groove.
Salute.

lunes, 24 de septiembre de 2007

No me nombres

viernes, 21 de septiembre de 2007

La pianista



Teníamos un piano que ella tocaba siempre, y muy bien por cierto.
Usualmente de noche, sobre todo si el enano dormía en lo de la abuela, porque así dejábamos el apartamento a media luz, tomábamos algo y ella tocaba hasta tarde.

Había pasado algunos años sin tocar, y al volver a hacerlo comenzó con música clásica.
A veces íbamos a la feria de Tristán Narvaja a buscar partituras.
Con el tiempo comenzamos a bajarlas de internet, tanto clásica como rock, jazz, de todo un poco.
Recuerdo que tocaba y cantábamos a dúo Dream a Little Dream Of Me, de Mamma Cass, a veces le daba por Scott Jopplin, a veces Satie, y casi siempre Chopin.

Yo, que no era muy conocedor de Chopin, fui transformando esa música, en especial sus Nocturnos, en un sinónimo de aquellas tardecitas y noches, en que whisky de por medio, ella inundaba la casa de notas.
Me ha llevado largo tiempo lograr escuchar de nuevo a Chopin sin llorar, aunque aún no logro hacerlo sin que se me haga un nudo en la garganta.


martes, 18 de septiembre de 2007

Hablaban de mi

Cuando yo era chico, los domingos a mediodía, ocurría a veces que mis viejos pusieran música en el tocadiscos del estar, y allá íbamos nosotros, mi hermano y yo, a escuchar y molestar.

En casa había gran cantidad de discos de vinilo, así que, con los viejos charlando desde los sillones, nosotros tirados en el piso al lado de los parlantes fuimos alimentando nuestros primeros amores y odios musicales.

Pasaron casi todos los tanos habidos y por haber, Rita Pavone, Giani Morandi, Iva Zanicchi, Ornella Vanoni, Nicola Di Bari, Domenico Modugno, pasaron brasileros de diverso calibre, como Roberto Carlos, María Creuza o Chico Buarque.
Pasaron Los Panchos, Aníbal Troilo, Yves Montand, José Luis Perales, Alberto Cortez, y por supuesto Joan Manuel Serrat.

Poco de aquello me gustaba por entonces, mucha de esa música no aprendí a "valorarla" hasta algunas décadas después.
Con los años uno va "educando" el oído posiblemente, pero creo que hay otra explicación, al menos en mi caso particular.
Inevitablemente ciertas temáticas son mejor entendidas después de vivir ciertas cosas.
Los tangos, o los boleros, quizás no nos gusten nunca, pero creo que hay chances de valorarlos mejor después de vivir algunos conflictos.
Yo comencé a disfrutarlos luego de algunos desamores.

Hay otras canciones que con el tiempo se resignifican, se escuchan desde otra óptica.
Desde chico siempre me gustó mucho Serrat, en casa estaban casi todos sus discos, y particularmente "Mediterráneo" era puesto fijo en el viejo tocadiscos. Me gustaba completito, de principio a fin y sin saltear temas.
Al ir creciendo mi gusto por Serrat me acompañó, cuando tuve bandeja de CD el primer disco de él que compré fue obviamente Mediterráneo.
Por épocas mi preferida era Pueblo Blanco, por épocas Aquellas pequeñas cosas, hasta hace un par de años.
Desde entonces hay una canción que me resulta excluyente, Lucía.

Cuando volví a escucharla hace casi dos años, fué como si fuera nueva, como si nunca la hubiera escuchado antes.
Sospecho que en realidad hace 2 años logré entender de qué hablaba realmente esa canción, por lejos desde entonces mi preferida de éste catalán, que ya es como de la familia.
En los últimos dos años he descubierto muchas canciones que han cobrado un matiz nuevo, un nuevo significado, canciones que así, de golpe, empezaron a hablar de mí.




Lucía


Vuela esta canción
para ti, Lucía.
La más bella historia de amor
que tuve y tendré.
Es una carta de amor
que se lleva el viento
pintado en mi voz,
a ninguna parte,
a ningún buzón.

No hay nada más bello
que lo que nunca he tenido.
Nada más amado
que lo que perdí.
Perdóname si
hoy busco en la arena
una luna llena
que arañaba el mar...

Si alguna vez fui un ave de paso,
lo olvidé pa' anidar en tus brazos.
Si alguna vez fui bello y fui bueno,
fue enredado en tu cuello y tus senos.
Si alguna vez fui sabio en amores,
lo aprendí de tus labios cantores.
Si alguna vez amé.
Si algún día
después de amar, amé
fue por tu amor, Lucía,
Lucía...

Tus recuerdos son
cada día más dulces.
El olvido sólo
se llevó la mitad,
y tu sombra aún
se acuesta en mi cama
con la oscuridad,
entre mi almohada
y mi soledad.


Joan Manuel Serrat

domingo, 16 de septiembre de 2007

Te recuerdo Amanda

Un video del clásico de Víctor Jara, interpretado por el maestro Silvio Rodríguez.



Te recuerdo Amanda


Te recuerdo Amanda
la calle mojada
corriendo a la fábrica donde trabajaba Manuel.

La sonrisa ancha, la lluvia en el pelo,
no importaba nada
ibas a encontrarte con el,
con el, con el, con el, con el

Son cinco minutos
la vida es eterna,
en cinco minutos

Suena la sirena,
de vuelta al trabajo
y tu caminando lo iluminas todo
los cinco minutos
te hacen florecer

Te recuerdo Amanda
la calle mojada
corriendo a la fabrica
donde trabajaba Manuel

La sonrisa ancha
la lluvia en el pelo
no importaba nada,
ibas a encontrarte con el,
con el, con el, con el, con el

Que partió a la sierra
que nunca hizo daño,
que partió a la sierra
y en cinco minutos,
quedó destrozado

Suenan las sirenas
de vuelta al trabajo
muchos no volvieron
tampoco Manuel.

Te recuerdo Amanda,
la calle mojada
corriendo a la fábrica,
donde trabajaba Manuel.


Víctor Jara

Víctor Jara

El 11 de setiembre de 1973, en Chile, los militares, con apoyo de la derecha y los Estados Unidos, derrocaban a Salvador Allende, primer presidente socialista democráticamente electo de la América Latina.

Repito estas palabras
con voz que se me escapa
a sitios donde crecen
el crimen, la amenaza,
la fiera soledad
de los que a hierro matan.
(*)


Ese mismo día era detenido Víctor Jara en la Universidad Técnica del Estado, junto a un grupo de estudiantes y profesores.
Víctor Jara tenía 41 años y era un hijo de campesinos, músico, cantor, guitarrista, director de teatro, y dirigente comunista.
Lo encerraron como a tantos en el Estadio Nacional de Chile (hoy Estadio Víctor Jara), transformado esos días, por Pinochet, en campo de prisioneros.

Pienso en la ultima tarde
cantando tus canciones
frente a la gran montaña,
pienso en tu muerte sucia
batido por los golpes,
los gritos y las balas.
(*)


Dicen que como a tantos otros le torturaron, que le rompieron las manos a culatazos para que no volviera a tocar su guitarra, y como a tantos le mataron, el 16 de setiembre, hace 34 años hoy.
Estando preso escribió su último poema, Somos cinco mil :

Somos cinco mil
en esta pequeña parte de la ciudad.
Somos cinco mil
¿Cuántos seremos en total
en las ciudades y en todo el país?
Solo aquí
diez mil manos siembran
y hacen andar las fabricas.
¡Cuánta humanidad
con hambre, frío, pánico, dolor,
presión moral, terror y locura!



Víctor Jara es uno de miles y miles de americanos que murieron porque pensaban distinto.
No eran combatientes, no hubo una guerra allí, como no la hubo aquí, aunque muchos pretendan que sí. Murió, como tantos allá y aquí, porque pensaban diferente a lo que gustaba a los poderosos de entonces.



Yo conocí a Jara, a su música en realidad, cuando tenía 16 ó 17 años más o menos.
Por entonces comenzaba a descubrir las cosas que por aquí estaba vedado escuchar: Víctor Jara, Alí Primera, Silvio Rodríguez, los Parra, Daniel Viglietti, y tantos más.
Es así que más allá de sus connotaciones políticas, su música es parte de mi "
banda sonora" de aquellos días.

No suelo hablar de política partidaria aquí, pero la fecha de hoy no es política; es fecha de la muerte de Víctor Jara, uno de mis cantautores preferidos, asesinado hace 34 años por cantar lo que cantaba.

Hay decenas de enormes canciones para recordarlo, pero a mi entender Manifiesto es paradigmática, quizás hasta premonitoria.





Manifiesto


Yo no canto por cantar
ni por tener buena voz,
canto porque la guitarra
tiene sentido y razón,
tiene corazón de tierra
y alas de palomita,
es como el agua bendita,
santigua glorias y penas,
aquí se encajó mi canto,
como dijera Violeta,
guitarra trabajadora
con olor a primavera.

Que no es guitarra de ricos
ni cosa que se parezca,
mi canto es de los andamios
para alcanzar las estrellas,
que el canto tiene sentido
cuando palpita en las venas
del que morira cantando
las verdades verdaderas,
no las lisonjas fugaces
ni las famas extranjeras,
sino el canto de una alondra
hasta el fondo de la tierra.

Ahí donde llega todo
y donde todo comienza
canto que ha sido valiente
siempre sera canción nueva.


Víctor Jara


(*) Fragmentos de "Homenaje a Víctor Jara, del aragonés José Antonio Labordeta.

viernes, 14 de septiembre de 2007

Un par de voces ochentosas

En la noche la la nostalgia estuve a punto de poner éste video, y al final opté por algo de rock & roll.
Eurythmics era uno de mis grupos favoritos de pop en los ochenta y tienen dos o tres temas que son clásicos de aquellos años.

Ayer (nada que ver), escribía sobre
champúes y al pasar mencioné el pésimo aviso de Glemo, y recordé que hace años había una publicidad de algún producto de cosmética femenina que tenía ésta canción como música.
Posiblemente Sweet Dreams, o Here Comes The Rain Again son más famosas, pero mi preferida es There Must Be an Angel (Playing with My Heart), sin dudas la que me gusta más como interpretación vocal.


Annie Lennox es quizás una de las mejores voces femeninas del pop de aquellos años, aunque mientras escribía ésto recordé a otra que no le iba en zaga, y a mi me encantaba también, Alison Moyet.
La Moyet quizás no tuvo tanto nombre, aunque junto al maestro Vince Clarke formaría Yazoo (o Yaz), después que éste abandonara Depeche Mode.
Los Yazoo tuvieron algunos temas muy famosos, como Situation o Don't Go, aunque posiblemente sus mejores temas no sean tan populares.
El tema del video es Only You, que sin ser tampoco de los mejores, es suficiente para disfrutar del vozarrón de la Moyet.




miércoles, 12 de septiembre de 2007

Insomne molesto

Me desvelé y estoy aburrido.
Eso sumado a las neurosis habituales puede ser problemático.
Me desperté por tercera vez en la noche y ya parece difícil que me vuelva a dormir.
Pasé ayer en cama gracias a la gripe, y ya ni sueño me va quedando.
Es que se me ha dado por poner música para combatir el embole y peor, más me despejé.

Así que acá estoy, a un par de horas que amanezca con la música al palo aprovechando que el enano no está.
Creo que están golpeado la puerta, debe ser el vecino de enfrente que viene a romperme la cabeza.

martes, 11 de septiembre de 2007

11 de setiembre

Esa mañana salí a entregar un encargo.
Por entonces trabajaba en casa ploteando planos de arquitectura para algunos estudios, y ésa vez eran urgentísimos. Estuve hasta la madrugada para terminarlos, y en la mañana, cuando calculé que ya habría llegado alguien llamé al estudio para avisar que salía para allá.

Como estaba ubicado en la zona de la Plaza Libertad, era normal en éstos casos que enviaran a algún dibujante a buscarlos hasta el auto para evitar las demoras debidas al tránsito y las dificultades de estacionamiento. En ese estudio todo era siempre "para ayer", y esperar que yo estacionara era un lujo que no podían darse.
Pude ver al llegar que quien había bajado ese día era la arquitecta, algo poco usual.
Mientras detenía el coche y abría la ventanilla de acompañante para alcanzar los rollos de planos saludé, y dije algo así como "no sé que les pasa a todos hoy, andan todos locos".

- No te enteraste ?, me dijo ella
- mmm no..., de que ?
- tiraron las torres gemelas
- que ?!
- que tiraron las torres gemelas, en Nueva York, les tiraron dos aviones encima
- quienes ?
- no se sabe, parece que es un ataque terrorista.

Volví a casa corriendo a poner CNN que transmitía en directo, para ver aquellas dos torres humeando mientras repetían los videos de los aviones estrellándose una y otra vez y especulaban sobre los culpables de aquello.

Recuerdo haber pensado en aquél entonces lo mismo que pienso hoy, 6 años después, que fue un despropósito más de la guerra.
Esa guerra que a muchos no molesta demasiado cuando los muertos están lejos.
Lastimosamente 6 años después parece que no se hubiera aprendido mucho de aquello, pero bueno, no pretendo hacer de ésto un discursito pacifista.

Hay episodios que posiblemente por su impacto fijan en la memoria lo que estábamos haciendo al enterarnos.
Así recuerdo por ejemplo no sólo que hacía la mañana del 11 de setiembre de 2001.
Recuerdo también un mediodía en que al llegar del liceo me enteré que había comenzado la guerra de Las Malvinas, o un par de años antes, del día en que le volaron el auto al Tacho Somoza en Asunción y la fachista de nuestra vecina vino llorando a contarle la "mala noticia" a mi vieja buscando consuelo.

Obviamente en la vida hay muchos momentos que quedan grabados, y algunos, los menos, son públicos, y por ende especiales más allá de su importancia histórica, porque la mayoría de nosotros recordamos dónde estábamos en ésa ocasión.
No deja de ser un buen tema de charla a falta de temas más actuales, dónde estabas el 11/9 a la mañana ?

domingo, 9 de septiembre de 2007

4 meses de abstinencia

Ayer se cumplieron 4 meses desde que dejé de fumar.
Hoy veía el "viciómetro" (ubicado al pie de la columna derecha), y resulta que han sido 6200 cigarrillos menos.
Yo era conciente de lo mucho que fumaba, (más de 2 cajillas diarias), pero vistos así, todos juntos meten miedo.
Hace 4 meses cada cajilla costaba 38 pesos, hoy creo que 46, a casi tres por día sería insostenible.

He pasado de los 3 "Nevada Box" a 2 Beldent de mentol, o sea, he sustituído la chimenea por una actividad rumiante ininterrumpida.
Obviamente por encima de la ganancia en metálico, hay una más importante en salud, y otra aún más relevante en lo espiritual, por no tener que lidiar con algunas culpas derivadas de fumar delante del enano.

Aún después de todos éstos meses, aún me atacan las ganas de encender un cigarrillo, a veces hasta me parece olerlo y saborearlo sin nadie fumando cerca. Cuando ésto ocurre divago sobre mi recuperado olfato detectando quizás algún fumador nocturno paseando al perro de madrugada por mi calle.
También hay ocasiones de excesiva tensión o angustia que "piden" un cigarrillo salvador para canalizar la ansiedad. Pero aunque en líneas generales "se siente bien", no solo la ansiedad encuentra encuentra un vehiculo en el cigarro.

Luego de más de dos décadas de vicio, uno alcanza una cierta simbiosis, el cigarrillo pasa a formar parte de nuestra imagen.
Para cualquier fumador el cigarrillo es una herramienta más en ese juego de entonaciones de voz, silencios, miradas, movimientos corporales, es parte esencial de la gesticulación para relacionarse con los demás.

Personalmente siempre fui bastante tímido, y por allá por los 20 años el cigarrillo me dió cierta ilusión de "aplomo"; aplomo impostado, claro, en base a silencios para exhalar el humo hacia arriba y ganar tiempo para responder, o tener una excusa siempre a mano para desviar la mirada para encender otro, o la de comenzar una charla con un "tenés fuego?".
Está claro que en determinados momentos sacar un Beldent con cara de langa no es lo mismo, un cigarro es un cigarro.
Marilyn difícilmente sería tan citada si hubiese dicho algo tan anticool como "un whisky antes y un chicle de menta después". Es claro que el café, el whisky y el sexo, van mejor con un cigarro que con un caramelo Zabala.

No volvería a fumar (aunque fantaseo a veces con fumar uno y sólo uno), pero está claro que estamos en presencia de un nicho de mercado importante.
Alguien se tiene que poner las pilas e inventar algo para hacer con las manos mientras tomamos un café.



También hay música que va mejor con una cigarrillo.
Serán manías mías, pero hay cosas que van mejor con poca luz y ciertos vicios a mano.
Para muestra un botón, el muchacho tras la guitarra es Joe Bonamassa, el tema el conocidísimo Blues Deluxe, y mientras suena a mí me vendría muy bien algo de humo, a que si.


sábado, 8 de septiembre de 2007

De la cama al blog

Me encanta la estética de sus videos, aunque creo que no siempre aportan demasiado a lo que dicen las letras. Es como si fueran obras independientes proyectadas simultáneamente.
Si se baja el volumen los videoclips son visualmente atractivos, plásticamente disfrutables aún sin la música. Afortunadamente lo mismo ocurre a la inversa.
Regina Spektor tiene una voz y una forma de cantar que me resulta sumamente atractiva, muy sugestiva, dulce, sensual, mejor no sigo...

Al oír de ella por primera vez supuse que sería hija del conocido Phil Spector, no recordaba que se escribía diferente, y eso de alguna manera me predispuso negativamente.
Pensé que era otro hijo de famosos con más apellido que talento. Afortunadamente decidí prestarle unos segundos de atención a pesar de ese primer impulso, y resultó que no tenía nada que ver con el antedicho músico y productor, y además me gustaba mucho.

Hoy como muchas mañanas me levanté cantando alguna cosa repetidamente, y resultó ser una de sus canciones.
Hacía semanas que no la escuchaba, salió de algún rincón oscuro diciendo acá estoy, y como es de rigor acá está.
Mi interpretación era un poco peor que la de ella, para qué negarlo... ni siquiera me sabía la letra, que finalmente busqué, y no está malota.
Son muchos los videos que hay en Youtube de ésta cantante-pianista ruso americana (pavada de entrevero), y creo que vale la pena verlos todos, pero acá voy a dejar el que hoy se ha empeñado en perseguirme desde la cama hasta la blogósfera, Fidelity.



Fidelity

I never loved nobody fully
Always one foot on the ground
And by protecting my heart truly
I got lost in the sounds
I hear in my mind
All these voices
I hear in my mind all these words
I hear in my mind all this music

And it breaks my heart
And it breaks my heart
And it breaks my heart
It breaks my heart

And suppose I never met you
Suppose we never fell in love
Suppose I never ever let you kiss me so sweet and so soft
Suppose I never ever saw you
Suppose we never ever called
Suppose I kept on singing love songs just to break my own fall
Just to break my fall
Just to break my fall
Break my fall
Break my fall

All my friends say that of course its gonna get better
Gonna get better
Better better better better
Better better better

I never love nobody fully
Always one foot on the ground
And by protecting by heart truly
I got lost
In the sounds
I hear in my mind
All these voices
I hear in my mind all these words
I hear in my mind
All this music
And it breaks my heart
It breaks my heart
Breaks my
Heart
Breaks my heart


Regina Spektor

jueves, 6 de septiembre de 2007

Quiero ir contigo

Desde ayer estoy bastante engripado y desde hoy muy mal dormido.
Me duele la garganta, tos, malestar, malhumor..
Panorama poco alentador si los hay, y el día que prometía empeorar con el correr de las horas.
Así salí hoy de casa, hace rato.



Acabo de regresar y cierro los ojos para retener la visión que cambió mi día, que lo transformó en un día de esos... que está bueno.
Después de todo tampoco estoy tan engripado, ni tengo tanto sueño, aunque si me duermo ya sé qué voy a soñar.


Viento (Déjame ir contigo)


Déjame ir contigo rebelde y risueño.
Déjame ir contigo, libre como el viento.
Déjame ir contigo que en tí están mis sueños.
Déjame ir contigo...

Soy igual que tú eres, viento.
Me pienso, me sublevo.
Acaricio montañas llenas de aromas y sueños,
de niños, de ciervos...
Barro dictaduras y amo la paz y el sosiego
y detrás de mí, soplo de viento,
vienes tú conmigo pa' meterles miedo.

Quiero ir contigo rebelde y risueño.
Quiero ir contigo, libre como el viento.
Quiero ir contigo que en tí están mis sueños.
Quiero ir contigo...

Y pa' los labriegos y los ganaderos
vienes tú conmigo p'acariciar sus sueños
y darles el agua que estaban pidiendo
a dioses confusos... a dioses sin cielo.

Quiero ir contigo rebelde y risueño.
Quiero ir contigo, libre como el viento.
Quiero ir contigo que en tí están mis sueños.
Quiero ir contigo...

o se irá mi sueño.


Manolo Chinato
(Extrechinato y tú)

sábado, 1 de septiembre de 2007

En boca cerrada

Me gustaría recordar para hacerle justicia a la fuente, dónde escuche aquello de: "el problema no es decir estupideces, el problema es decirlas con énfasis".
Tiene su cuota de razón, mal que bien todos alguna vez decimos cosas torpes o equivocadas con mayor o menor asiduidad.
Pero hay sujetos que las dicen adornadas por un tono de trascendentalismo, solemnidad, o pretendida sapiencia, que a la postre transforman una tontería en una burrada digna de recuerdo.

No pretendo aludir a los visionarios que arriesgaron pronósticos como que volar era imposible con cualquier artefacto mas pesado que el aire, o el que calculó el mercado potencial de computadores en quizás 5 ó 6 máquinas como máximo para todo el mundo.
Tampoco recordaremos al que dijo que con los Beatles no pasaba nada, ni al que profetizó que los aviones jamás tendrían aplicación militar.

Todos esos genios han pasado a la historia por sus grandes burradas y bien merecido lo tienen.
Pero los hay más modestos, el sabelotodo de familia, el que se la sabe lunga en el grupo de amigos, el informadísimo compañero de clase o de trabajo.
Nunca pasarán a la historia sus nombres, pero ayer recordando el viaje de arquitectura, al ver la foto que adjunto, vino a mi mente un episodio que merece por lo menos una mención.

Acabábamos de recibir la camioneta con la que recorreríamos Europa, saliendo de París, y regresando más de 5 meses después.
Se trataba de una Peugeot Boxer azul oscuro.

De los 8 integrantes 4 seríamos los "conductores titulares" por tener ya experiencia de algunos años, habían dos que no manejaban y dos que habían sacado la libreta de conducir para viajar, y lo harían, dada su inexperiencia, en caso de absoluta necesidad.

En la puerta del hotel (donde sacamos la foto), cargamos el equipaje, pusimos la bandera de Peñarol en la ventana de atrás, y nos aprestamos a salir.
Comenzaría conduciendo alguien de quien ya he hablado en la entrada titulada "Pollo Punk".
Lamentablemente antes de subir al vehículo decidió improvisar un didáctico speach...

- alguien ha manejado algo tan grande alguna vez ?, preguntó mirando la Peugeot con suficiencia
- no, contestamos todos más o menos a coro
- bueno les voy a explicar, dijo como si le hablara al seleccionado nacional de retardados mentales, es igual a cualquier auto, sólo que más largo. Saben cuál es el truco ?
- cuál ?, preguntamos embolados deseando arrancar de una buena vez
- el secreto es al doblar... dar las curvas bien abiertas, si cuidan eso van a ver que no hay problemas.

(Todo este petit discurso con cara de "no me aplaudan que no es pa' tanto" y cejas levantadas.)

Bueno, después de eso nos subimos a la camioneta ilusionados, arrancamos con nuestro experto en vehículos largos al volante, y en la primer esquina, la esquina del hotel, chocamos contra un auto estacionado al intentar doblar a la derecha.


Bajamos, miramos los daños (eran pocos), lo miramos a él con cara de algo que no era admiración, y salimos volando de París, no fuera que algo nos demorara el viaje.


Como es costumbre en éste blog, ilustraremos la entrada con alguna canción alusiva (o no) al tema.
En ésta ocasión se trata de uno de mis grupos preferidos de los 80s y 90s, Depeche Mode, y ya que la idea de éste post es invitar a los maximalistas y pomposos a ahorrar saliva, lo hacemos con "Enjoy The Silence", de "Violator", discazo de los DM salido en 1990.
Sin dudas la canción tiene connotaciones más interesantes en otros contextos, pero bueno, ésto no es más que una excusa para incluírla, como siempre.


Enjoy The Silence



Words like violence
Break the silence
Come crashing in
Into my little world
Painful to me
Pierce right through me
Can't you understand
Oh my little girl

All I ever wanted
All I ever needed
Is here in my arms
Words are very unnecessary
They can only do harm

Vows are spoken
To be broken
Feelings are intense
Words are trivial
Pleasures remain
So does the pain
Words are meaningless
And forgettable

All I ever wanted
All I ever needed
Is here in my arms
Words are very unnecessary
They can only do harm

Depeche Mode