viernes 23 de noviembre de 2007

Equilibrio cósmico

Estos días ha hecho mucho calor, muy soleados, de a ratos hasta agobiantes.
Desde hace días venía mirando yo de reojo al lavarropas.
Declarado clínicamente muerto el jueves pasado, me obligaba a juntar la ropa sucia e ir hasta lo de mi madre a lavarla en su lavarropas, cosa que además de incómoda me resulta poco agradable.
Debería cambiar la ropa de las camas, y con éstos días se secaría rápido...

En un arranque de optimismo impropio de mis canas y mi prontuario, se me ocurrió que quizás, en una de esas, por qué no... el lavarropas resucitara.
Y así fue... lo cargué de ropa, y anduvo a la perfección, no pretendo averiguar el por qué.
Y así es que volví a poder lavar...

Y claro... también volvió a llover.


Bueno a ver, la música.
Andaba mirando videos en Youtube, especialmente cosas de los 80s.
Y aparecen cada cosas !
Estos tipos creo que hicieron ésta única canción y se volvieron para su casa, pero en el 85 nos atomizaron de la mañana a la noche.
Al menos yo nunca más volví a saber de ellos...creo que por suerte.
Se llamaban Opus, y el tema no hay como olvidarlo: Live is Life.
El video es de una calidad acorde a la música.

jueves 22 de noviembre de 2007

Cerebro de Pez

Ando tan en las nubes, tan distraído, que no puedo ni pensar en algo para escribir.
En realidad sí pienso, pero se me olvida antes de comenzar.
Ya olvidé a dónde quería llegar con ésta introducción, por ejemplo. Verdad que es dramático?

Bueno, perdí el hilo, no sé en qué estaba...
Que odio la polenta y la comida agridulce, pero eso creo que era de otro post.
Mientras escribía de la polenta se me ocurrió un tema pero voló, que desastre.

Voy a empezar a anotarme todo lo que vaya pasando por mi mente (que es poquito por cierto) para tener tema para el blog:

- me duelen las rodillas.
Bueno, no sé si dará para un post pero me duelen.
Eso me pasa por pasar mucho rato rezando.

- los asientos del 222 a Parque del Plata están muy verticales.
Ya van dos veces que voy durmiéndome, pero como están muy verticales me voy para adelante, ahi, en pleno envión me despierto, miro a los que van parados con cara de "dejen hacer el ridículo en paz y miren para otro lado", vuelvo a la posición inicial recostado, vuelvo a dormirme, otro envión...
Termino con el cuello dolorido.
Che, me duele todo ahora que pienso.

- bueh...acá iba a relatar algo muy gracioso pero se me fué, solo recuerdo que era para morir de risa.

- en vista de la falta de temas voy a hacer la plancha con 3 videos de música.

- me acordé de una canción de mis años mozos, allá por la década del 80 del siglo pasado.
La vengo escuchando hace días en el mp3, y ayer en el ómnibus anduvo sonando entre cabeceada y cabeceada.
Es una de Fine Young Cannibals, Johnny Come Home, un temazo buenísimo, puro swing.



- hablando de música, otro tema que vengo escuchando en el mp3 es de Talk Talk, también de los ochentas.
Talk Talk tenían una gran cantidad de temas que me gustaban; disfrutaba mucho la música que hacían y la voz del vocalista, inconfundible.
En realidad yo me sentía muy identificado con el tipo ése, hasta lo encontraba parecido a mí. Yo por entonces andaba muy quemado con que mis orejas eran demasiado grandes, y éste flaco no las tenía muy chicas que digamos.
La canción es Such a Shame, y su video es de los mejores de aquellos tiempos a mi gusto. Pero bueno, yo era hincha de ellos, si estaba convencido de que el cantante era una version mejorada de mi mismo; que remedio.



- me acordé que se me rompió el lavarropas, pero eso no da para un post, creo.
Quizás si intento repararlo destrozando en el proceso la casa...
De momento no. Que mas ?

Nada, no hay caso.
No se me ocurre nada, las ideas apenas aparecen se hacen humo sin darme tiempo siquiera a dejarlas escritas.
Una desgracia.

viernes 16 de noviembre de 2007

Quiero un camión

Hace algunos días me enteré por un amigo que vendría Loquillo a Uruguay.

Debe hacer fácilmente 20 años que le escucho y supe ser absolutamente fanático.
Al comienzo la única forma de conseguir algo suyo era copiando de algún cassette que circulaba por Montevideo, una copia, de una copia de una copia, hablamos de promediando los 80s...
Luego encargando por catálogo sus cds, que traían de España a precio de oro, recuerdo haber pagado algo así como 45 dólares por el disco Hombres apenas salió.
Si mi tía viajaba a Europa, cosa que hacía con cierta asiduidad, le pedía algun cd, y ya cuando pude estar yo en España no quedé tranquilo hasta conseguir todo lo que me faltaba.
Mi fanatismo por Loquillo y Trogloditas solo fue comparable al que tuve por El Ultimo de la Fila, a mi entender el mejor grupo pop en español de cualquier época, pero me divagué.

Viene Loquillo a la Fiesta de la X, y lo que en otra época habría sido un descontrol me ha dejado bastante frío.
En principio porque Loquillo ya no es "aquel" Loquillo, y bueno, porque yo tampoco soy aquél fanatico suyo.

De todas formas en otras circunstancias habría hecho lo posible por ir a verle, pero hoy día tengo mejores planes para el sábado a la noche.
Hace algunas semanas habría hecho un escándalo sobre ésto, escrito 20 entradas, y penado por unas entradas.

Hace 20 años escuchar a Loquillo en la radio era prácticamente impensable, quizás algún programa de la vieja Emisora del Palacio, y eso con suerte.
El pasado martes volvía de Montevideo en el COPSA que traía la radio a todo volumen, con el insoportable de Pettinatti y justamente como el hombre viene por éstos pagos pusieron Carne para Linda, un himno por cierto.
Como cambian los tiempos, hasta el imbécil éste pone a Loquillo ahora...

Y bueno, de todas formas viene Loquillo que es lo que importa, y justo que hablaba de catalanes!, cualquier dia de éstos le cambio el nombre al blog (segueixin sense mi?), Loquillo es otra buena razón para ser catalán.

Y claro, voy a poner un par de canciones de él, de las viejitas: "Quiero un camión" en vivo, cuya versión original cantaba con Alaska, y "La mataré", un tema clásico de un disco clásico, una gozadera.
Fa!, vuelvo a escucharlo.., las violas de los Trogloditas hicieron época, inconfundibles, ufff...




jueves 15 de noviembre de 2007

Cuarentón

El tiempo pasa valor...hoy, así como bobeando cumplo 40 años.
Casi nada, el tiempo no me ha dado para casi nada.
En éstos años he tenido algún blog (pero eso ya se sabe), he sido estudiante, hijo, padre y padrastro aunque suene mal, marido, novio, amante, he sido sido enfermero (por desgracia) y dibujante, empleado de videoclub y vendedor de cursos de inglés (aunque ahí duré poco).

No he podido por falta de tiempo o posibilidades hacer muchas cosas, son las pendientes de hacer en los próximos 40.
Fa!, pensé en lo rompepelotas que puedo llegar a ser con 80 años si a los 40 soy así... y me corrió un sudor frío, y bueno, que se manejen los que me tengan que bancar.

Algunas cosas he podido hacer, pude estar dentro de una pirámide en Egipto, eso es bastante piola, también subí a algunas en México, y eso me gustó más.
He dado la vuelta al mundo, hice rafting en Nepal, estuve en un pueblo fantasma en el oeste, presencié el parto de mi hijo, aprendí guitarra, hice pegatinas alguna madrugada montevideana, charlé con Quino, dibujé para Dieste, y estuve al lado de Ray Charles, aunque él ni me miró (chiste malo, lo sé); llamé a alguna radio y una vez gané un cassette de Depeche Mode en una.

Me quedé anclado en Hong Kong por un problema de visas y dormí en un hotel que tenía manchas de sangre en las paredes y rejas en las puertas de las piezas; casi me morí alguna vez en Suiza en mi luna de miel; fumé todo lo fumable, o casi, tomé todo lo tomable, al menos todo lo que me pasó cerca; abandoné alguna vez a alguien, y me abandonaron varias veces también.

Me emborraché algunas noches bastante depre en el Soho, en Nueva York, estuve con un par de mujeres que quise en París, hice un crucero por el río Nilo, jugué a la ruleta en Las Vegas y gané (11 dólares), para mi una fortuna que me pagó una noche en un hotelucho; me dormí una noche manejando un coche por hacer 300 km para ver a una mujer que ya no me quería pero yo sí a ella, estuve en alguna fiesta que se fue de mambo, y en muchas aburridísimas.

Me enamoré pocas veces, y alguna vez reincido casi sin darme cuenta.
He tratado de ayudar a quienes he podido, he recibido más ayuda de la que merezco en ocasiones.
He visto morir gente amada, y he creído que moriría sin poder seguir adelante.
He sido de una fidelidad perruna a veces, de una inconstancia infame otras, he sido odiado por varios ex, más de media decena que yo sepa, y he odiado también yo a algunos que vinieron después de mí, al menos a un par.

Soñe con ser un gran arquitecto, un gran marido, un gran diseñador, soñé y sueño con sacarme el 5 de oro para no pensar nunca más en la guita y dedicarme a las cuestiones importantes, sueño con ser un buen padre (y lo intento a diario), procuro actuar casi siempre como lo haría un buen tipo, y quizás lo sea a pesar de algunas cagadas.

Estudié arquitectura y diseño web, he sido un buen nadador y un mediocre basquetbolista, jugué bolita y arrimadita, fútbol de salón y mancha venenosa, hice judo, inglés con una profe de la que me enamoré perdidamente, aprendí a hacer guiso de lentejas y me olvidé, ví mi casa quemarse y mi auto flotar aguas abajo por alguna calle de Parque Batlle.

He tenido todos los tics nerviosos habidos y por haber, y he mantenido la calma en los momentos más desesperantes. He tomado decisiones durísimas sin asomo de duda ni culpa, y he hecho un gran circo de indecisión para invitar a salir a una mujer alguna noche.

He plantado un árbol, he tenido un hijo, pero no he escrito aún ningún libro, estoy averiguando si me toman como parte de pago las pavadas escritas en algún blog.
No me he metido en la vida de nadie, no me he dedicado a ver qué cosas hace mal mi vecino, he procurado vivir y dejar vivir, y he sido y soy bastante amargo cuando siento que no hacen lo propio conmigo.

En la cama jamás he preguntado "qué tal estuve", y quizás por eso nunca me han dicho que estuve mal; me han acusado de celoso y de indiferente, de exigente y de permisivo, de modesto y de agrandado.
Intento evitar los clichés, más por pudor que por otra cosa, y nunca me ha gustado estar en alguna fila.
No he podido superar la timidez que me acompaña desde la infancia, desde los 6 años para ser exactos.
Desde hace al menos 20 años soy bastante pedante, me considero un tipo culto y tengo una excelente opinión de mi intelecto aunque queda mal decirlo.

Me han gustado y me gustan las minas con personalidad fuerte y boca grande.
He tenido relaciones largas, y no hablo de mujeres, hablo de todas las relaciones, mujeres y amigos. Siempre han sido pocas y pocos, es cierto.
Mujeres nunca más de una a la vez, amigos muy contados pero consecuentes, son opciones, esa ha sido la mía. Y cuando me han fallado han desaparecido de mi vida como si murieran, no sé por qué, pero así ha sido, posiblemente no soy demasiado bueno olvidando.



A la hora de escoger alguna canción pensé en primer lugar en Años, de Pablo Milanés, y filosofar pretenciosamente sobre el paso del tiempo.
Luego se me antojó mejor Testamento, de Silvio Rodríguez, un temazo que me permitiría chapucear en torno a todo lo que me ha faltado hacer (quizás a eso le dedique otro post y chau).
También pensé en recurrir a algo más naíf, tontear adornando ésto con el Cumpleaños Feliz de Las Ardillitas.
Finalmente decidí homenajearme con el mejor grupo de rocanroll de todos los tiempos.
Y bueno, me lo merezco, aunque más no sea por esas canas..
Así que acá van dos de Ramones, con pogo y todo che, Rock'n'Roll High School y Poison Heart.



viernes 9 de noviembre de 2007

Seis Meses

Dejé de fumar, hizo ayer seis meses.
En casa ya no hay ceniceros, y antes sólo en la mesita donde descansa el teclado habían dos.
En la mesa de cenar dos más, y en la del centro del estar, donde está el control remoto de la tele otros dos.
En la cocina, en cada una de las mesas de luz, y hasta afuera, en el parrillero, encontrabas ceniceros, y casi siempre también cenizas en ellos.

En casa había siempre un paquete de cigarrillos sin abrir, si abría uno y no tenía otro comenzaba a sentirme inquieto ante la perspectiva que se me acabaran.

Sentía dolor al ponerme de lado en la cama al acostarme, y habitualmente me dolía el pecho al levantarme, eso hasta que encendía en ayunas el primer cigarrillo, eso me calmaba el dolor y la tos.

Mis dedos índice y mayor estaban amarillo-anaranjados en ambas manos, al igual que el pulgar de la mano derecha, debido a la costumbre de apoyarlo contra el filtro sólo con esa mano.

Mi peso desde los 20 años estaba estancado en los 70 y pocos quilos pese a medir un metro noventa y dos.
En épocas de crisis había bajado a 60 y tantos, y ya regresado a los 72 me decían que se me veía más repuesto y saludable, más "gordito"; lo mismo que me dicen ahora con 90.

Todas mis camisetas de dormir tenían (y conservan) algún agujero de cenizas, así como los acolchados, las sábanas, los tapizados y almohadones.
Sólo está a salvo la ropa de menos de seis meses, que es poca.

En los últimos 20 años y hasta hace seis meses el alcohol, el café, el después del sexo o las comidas, y hasta el trabajo estaban indisolublemente ligadas a un cigarrillo encendido.

No era conciente de que mis sentidos del gusto y el olfato funcionaran por debajo de su capacidad.
No era conciente que toda mi ropa olía a humo, al igual que el auto y la casa.

Ayer hizo seis meses, medio año, desde que dejé de fumar.
Miro para atrás y ni yo sé como logré deshacerme de este vicio que disfruté tremendamente hasta que comencé a sufrirlo.



Para acompañar, una cancioncita de cuando yo no fumaba, antes de empezar, éramos taaan jóvenes! ja!
Yo ando pasando una etapa franela (ya cualquier gil se ha enterado), así que va una canción al tono y a nadie puede extrañar.
El grupo se llamaba Black, y la canción Wonderful Life.
Con el cigarro...nada que ver.
Qué más ? Por ahora nada más..., no gracias, recién tiré...


martes 6 de noviembre de 2007

Ritmo lento

Mis entradas últimamente se han espaciado de manera poco habitual.
No encuentro tiempos ni temas para explayarme por aquí.
Ando con pocas ganas de recordar, mi humor es razonablemente bueno, mi necesidad de postear alguna entrada de esas "catárticas" es casi nula, no me han ocurrido cosas especialmente graciosas o pintorescas, no me he hecho millonario ni planeo hacerlo próximamente, resumiendo, no hay nada que yo necesite decir aquí, y para eso es éste blog desde un comienzo: para decir lo que necesite decir.
Y es que estoy pasando unos buenos tiempos.

Tuve una etapa bastante negra en la vida, que en ciertos pasajes reflejé aquí, aunque es básicamente bastante anterior siquiera a la idea de tener un blog.
Cuando pude escribir sobre ciertas cosas fue cuando no ví la vida ya tan negra.
Sin embargo tampoco puedo decir que estuviera pasando el mejor momento de mis casi cuatro décadas de vida.
Una de las cosas que me ha mantenido bastante a resguardo todo este tiempo es la sensación de estar regresando del infierno, nada puede ser peor que lo que ya pasé, nada debería ponerme demasiado nervioso ya.
Más allá de algunos problemas, algunas pérdidas, algunas tristezas y enojos, nada parecía suficiente para tirarme al piso si lo ocurrido no lo había logrado.
En algún momento he dicho que mi umbral de dolor posiblemente había quedado más alto de lo habitual.
Vi y sentí cosas que ojalá no me hubiera tocado ver ni sentir, y resistí la tentación de mandar todo a la mierda, sea por dureza o por cobardía no lo sé.
Simplemente ocurrió.

Y un día comencé a escribir éstas cosas para mí, tratando de evitar ser truculento, ni cursi, ni sensiblero, ni de hacerme el mártir o el fenómeno.
Traté de simplemente relatar unos sucesos y unos sentimientos desde dentro de mi cabeza, sin grandes respuestas ni grandes preguntas, con enormes inseguridades y muy asiduamente con un desencanto por la vida supongo por pasajes bastante patente.
He escrito cosas mientras lloraba, aún procurando que el texto lo disimulara lo más posible, siempre me irritó la posibilidad de inspirar lástima o algún sentimiento similar, y también lo he hecho entre carcajadas idiotas por el ridículo en el que me ponía en ocasiones.

En algún momento, ignoro cómo, dejé de ser el único que leía lo que yo escribía.
Ignoro qué pudiera movilizar a otros a hacerlo, yo no estoy seguro que leería mi blog si no fuera mío para ser honesto, creo que no lo leería lisa y llanamente.
En éste punto comencé a plantearme si no me estaba exponiendo demasiado, si no estaba cayendo en alguna suerte de exhibicionismo que no era originalmente el objetivo.
Porque a partir de lo que yo pueda escribir aquí la gente puede forjarse una idea, cercana o totalmente equivocada de las cosas que me ocurren.
Me he planteado si tiene sentido continuar o no, y concluí que lo haría mientras continuara de alguna forma disfrutándolo, tratando de hacer de cuenta que sigo siendo el único que leerá éstas cosas.

Y a santo de qué toda ésta perorata ?
No mucho, o quizás si.
Es la primera vez desde que comencé éste blog que me siento bien, tranquilo, cosa que me parecía virtualmente impensable meses atrás.
Quizás por eso no escriba mucho éstos días.
Seguramente ya volveré a tener ganas otra vez de decir cosas y las diré aquí, como hasta ahora, cuando pueda.


La canción va con cualquier excusa, imaginen la que les guste.
A mi me gusta, he andado canturreándola, y tiene una letra que dice un par de cosas que suscribo. A buenos entendedores...
Siempre voy a volver a Calamaro, es de mis artistas preferidos, y ésta no es de sus canciones más conocidas, pero debería.



No Sé Olvidar


Quisiera que el amor dure cinco minutos
aunque sea el único dolor merecido
Los inocentes somos culpables siempre.
Quién dijo como tenía que ser todo
por qué no podía ser a mi modo
que la libertad sea divina.

Porque el amor te espera en la esquina
y el dolor te espera en cualquier lado
ya no quiero mi aliento oxidado solo para mí.

Que alguien me diga lo que tengo en el pecho
y me lo saque de mala manera
no es agradable la espera, cualquiera que sea.
Podría confesarte todo sin problema
también olvidarme de mi pasado
bailo mejor acostado y no sé olvidar.

Porque el amor te espera en la esquina
y el dolor te espera en cualquier lado
ya no quiero mi aliento oxidado solo para mí.


Andrés Calamaro

domingo 4 de noviembre de 2007

Lo que me gusta

Hace un par de días el Cuervo Negro me hacía recordar de músicas que pasaban en los bailes por los ochentas, música que usualmente venía enganchada en "tandas" más o menos previsibles.
Creo que probablemente fuera por entonces un deporte relativamente extendido intentar adivinar cuál vendría a continuación de la canción que estuviera sonando.

Usando la memoria comienzan a saltar nombres que después por largos períodos permanecen olvidados, y tal es el caso de un grupo de por aquellos años que a mi me encantaba, y supo tener un par de temas de esos infaltables, The Romantics.

En realidad vengo de dormir un par de horas y me despejé, así que me puse a mirar videos en Youtube para escribir algo por acá, en un esfuerzo por hacer una entrada que no hable de minas. Así que cualquier reclamo ya saben, se lo guardan, que yo solo estoy buscando formas de matar el tiempo.



Cuando aparecieron éstos muchachos en mi pantalla ésta mañana, y pese a mis músculos al borde del colapso, me vinieron ganas de bailar.
Ojo, sólo ganas, no se puede pedir peras al olmo, bailen ustedes si quieren, yo solo voy a seguir con mis ganas a secas.
Dos temas, el primero es de los comienzos, y mi preferido, se llama What I Like About You, fa!

El segundo posiblemente su canción más famosa, Talking in Your Sleep, mucho más ochentosa.