viernes, 28 de septiembre de 2007

Muy profundo

El enano se fue con la abuela por el fin de semana.
LLegué pasado el mediodía a casa, cocinado por el calor, me cambié de ropa y me tiré un rato al sol.
Inmediatamente comencé a divagar, aprovechando la calma, en pos de la solución a los grandes problemas del mundo, que son graves y variados, y arribé no sin esfuerzo, a un par de conclusiones trascendentes que creo que van a signar el rumbo que tomaré en los próximos meses.


1.- me voy a cortar el pelo, la próxima ida a Montevideo voy a visitar a mi peluquero, ya va siendo hora.
Iría acá, si hubiera un peluquero decente, de hecho cuando me mudé hace más de año y medio, fui a un peluquero local. Pero el hombre tiene los folletines atrasados como 20 años, y me hizo un corte New Romantic realmente muy traumático que me hizo sentir de lo más desgraciado durante un par de semanas.
Cuando yo era pibe y venía por el verano me cortaba con él, y esa onda quedaba bastante piola, pero a éstas alturas el lomo no aguanta cualquier cosa, hay que ayudarlo con un cortecito más o menos de ser humano, y no del caniche de los Duran Duran.

2.- tengo que bajar la panza antes del verano o a la playa voy a tener que ir de enterito.
Nunca tuve problemas serios con el sobrepeso por mis características físicas, pero desde que dejé de fumar ignoro a dónde han ido a parar mis abdominales. Quiero creer que siguen allí, pero no me consta.
He llegado a sospechar que alguna de éstas noches de invierno fui abducido por extraterrestres y entre otros experimentos me pusieron la barriga de alguien más.
Lo otro que me hace confirmar esas sospechas es que un veterano de la otra cuadra está mucho más flaco...

3.- he comenzado una campaña de amarronamiento urgente.
Con los calores, la zona comienza a llenarse de gente de color rosado que pulula por el balneario en cardúmenes más o menos molestos, especialmente los fines de semana.
Es menester diferenciarse cuanto antes adoptando cualquier otro color.
Mi primera intención es comenzar a tomar alguna hora de sol diaria hasta broncearme del mismo color que los aborígenes del lugar. Si no diera resultado procederé a pintarme de cualquier color que me aleje del rosado de los visitantes (así sea de azul), ya que temo que alguien me dispare creyéndome un turista.



The Housemartins - We're Not Deep

Se podría pensar que lo mío no es nada profundo.
Y bueh..., tarde o temprano alguien tenía que darse cuenta.