lunes, 31 de diciembre de 2007

2008

Es una convención, estamos de acuerdo.
Cambia un numerito en el almanaque, pero hay cosas que no cambian.
No cambia lo mucho que quiero a mi hijo, a mi madre, a mi hermano, a mis sobrinos, a mi familia.
No cambia lo que extraño a mi viejo, son las primeras fiestas de mis 40 años de vida sin él y lo he sentido, aunque trate de no hacerlo explícito porque sé que hay quien lo extraña más aún que yo.
No cambia que aún hay problemas por resolver para que la vida mejore, especialmente en lo material.

Si pienso en lo que fue éste año, el balance tiene aristas dulces y amargas.
De laburo aún en el debe, será materia central de éste año que empieza.
En lo familiar complicado, se nos fue el viejo, que fue para mí un momento contradictorio de alivio por el fin de su sufrimiento, y de dolor por su desaparición.
En lo sentimental, un año para redescubrir cómo era volver a estar con alguien, luego de un comienzo tranquilo, en solitario pero tranquilo.

El enano hizo un buen año en la escuela, está hermoso, inteligente, sano, qué más ?
Ya él sólo tiñe el año de bueno.

Para el 2008 tengo algunos planes, y otros surgirán con los meses.
Quizás me ponga a estudiar alguna cosa más; deberé mudarme a mitad de año, aún no defino a dónde; tengo que concretar un par ideas en lo laboral.
Tengo que seguir disfrutando de las cosas buenas de éste año y hacer que perduren y crezcan en el 2008.

El 2007 fue mejor que el 2006, y mucho mejor que el 2005.
Éste va a ser un buen año, tiene que serlo.

Hay cosas que no cambian aunque cambie el año.
Aunque cambie el año la buena gente sigue siéndolo, las buenas causas siguen siendo justas.
Aunque sea una bobada, un cambio de número en el almanaque, que empiece un buen año para todos
Ojalá que sí.
Salú !!