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jueves, 10 de abril de 2008

Ultima parada

FinAlgo más de un año fue el tiempo que estuvo éste blog activo.
Tiempo suficiente para cumplir unos cometidos no del todo claros al comenzarlo, pero que se fueron haciendo evidentes con el transcurrir del tiempo.

Comenzado como un vehículo para canalizar la necesidad de poner por escrito lo que me iba ocurriendo, hoy es una parte de mi pasado.
Una parte que no fue sencilla, un camino que termina aquí, luego de mucho tiempo de venir evaluando el sentido de continuar indefinidamente.

Lo que aquí hay es una parte de lo que pensé o sentí básicamente durante el año 2007.
Si bien comenzó a mediados de diciembre de 2006, y viene a acabar ya entrado el 2008, es reflejo de las cosas vividas en 2007.
Un año de transición, un año de resolver asuntos de pasado, un año de mirar hacia atrás y hacia adentro, como parte de un ritual seguramente necesario.

Muchas veces pensé en cerrar el blog y evitarme complicaciones.
Porque ésto que comenzó como un ejercicio personal sin aspiraciones de ser leído por nadie más que yo mismo, fue recibiendo la visita de otros.
Lectores anónimos unos, comunicativos otros, algunos atentos y otros no tanto, algunos bien intencionados, y otros que ojalá nunca hubieran llegado.
Estos últimos utilizaron las cosas aquí dichas para dar algunos golpes bajos, unos online, otros en persona, que fueron desgastando mis ganas de mantener ésto funcionando.

De un tiempo a esta parte siento que comencé una nueva vida.
La fecha que entiendo que marca ese cambio, el nacimiento de la nueva etapa, es el 23 de febrero, aunque comenzara a gestarse algunas semanas antes, me gusta esa fecha porque es especial.
En principio pensé que podría proseguir aquí, pero cada vez es más evidente que no; hay cosas que no deben estar juntas.
Por ésta razón decidí cerrar al público el blog.
Porque lo que aquí puede leerse es parte de mi historia, no de mi presente.
Porque la mayoría de lo que aquí hay no pertenece al que soy, sino al que fuí.

Este es entonces mi último post en Sigan Sinmigo.
Cierro la cortina, bloqueo los accesos, y si vuelvo a escribir otra entrada probablemente ya no será desde aquí.
Seguramente nadie vuelva a leer éstas cosas, o quizás si, quizás algún día vuelva a abrir ésto, y dejar de nuevo expuesta una parte de mi vida que no se desvanece, simplemente ocupa un lugar en el recuerdo, donde debe estar, porque ha comenzado otra cosa nueva, distinta, fresca, sana, mejor.

domingo, 17 de febrero de 2008

Zen

Ayer el día comenzó bastante complicadito.
Tengo un trabajo que quería terminar para el lunes y dos más por empezar.
Así que me levanté temprano, y 8 y media estaba sentado con el café frente a la computadora, revisando correo, leyendo algunos blogs antes de meterme de plano en el trabajo.
Pero sin previo aviso la máquina se apagó.
Revisé los cables y volví a encenderla, pero a los 2 ó 3 minutos volvió a apagarse, y ya no volvió a arrancar.
A éstas alturas creo que voy precisando como mínimo una bruja, o un mago salado.

Hacia mediodía me prestaron otra máquina salvadora, para poder seguir, aunque ya se me fue todo el día en instalarle todo lo necesario para continuar trabajando allí.
Por otra parte es mucho más lenta que la mía, y cuando estás acostumbrado a una velocidad, bajarse no es sencillo.

Mi humor ha estado, en consecuencia, bastante lejos de ser el ideal, pasé el día mirando barritas de progreso de instalación de los programas, avanzando con exasperante lentitud, 2%... 5%...5%...5%...6%...arghh!!
Y por supuesto mientras tanto la manija interior... "éstas cosas sólo me pasan a mí", "no sale una bien", "la re#@#&$...", etc.

Por fortuna no todo fue malo ayer, y de a poco las nubes se fueron despejando, un poco resignado a que más no podía hacer, otro poco con alguna charla que me cambió los ánimos.
Así que anoche acabé de un inesperado buen humor, sentado ahí afuera en la oscuridad escuchando música, y entrando de tanto en tanto a cambiar de disco y volviendo a salir a disfrutar de un cielo estrellado casi perfecto.

Hoy he vuelto a madrugar, para ver si tengo mejor suerte que ayer.
Por lo pronto he amanecido sumamente zen, ojalá dure, con éstos cambios de humor nunca se sabe cuando llegue la tormenta.



La musiquita, obvio, la que anduve escuchando anoche.
Mientras oía desde afuera pensaba, "ahora entro a buscar los videos en Youtube antes de irme a dormir, y mañana lo posteo".
Así lo hice ya pasada medianoche, y acá van, dos de Dido, de esas que podría escuchar mil veces, Here with me, que definitivamente me rompe la cabeza, y Thank You.




viernes, 8 de febrero de 2008

Derribando puertas

Hoy es uno de esos días... complicados.
Por nada en especial, de esos días en que algo parece no estar en su sitio pero no descubro qué.
El día no ayuda, gris por unanimidad pero no ha refrescado.
Mi capacidad de concentración desapareció en una multitud de pensamientos, recuerdos y planes confusos.
Me cuesta recuperar el centro en los días así, simplemente porque no sé dónde está el problema, el problema soy yo, o en un cálculo más optimista, el problema es el universo entero.

Salto rápidamente de una cosa a otra sin hacer ninguna medianamente bien.
Resumiendo, insoportable.

Saco unos discos, pero tampoco funciona.
Salto de una canción a otra sacándolas a la mitad, escuchando una canción de cada disco, a veces vuelvo a guardarlos sin escucharlos.
Nada, toca esperar que el día acabe sin incidentes graves, no sería la primera vez, no será la última.

De todos esos discos escuché una sola canción completa, una vez, dos, tres... hacía tiempo no escuchaba Traidores.
Supieron ser mi grupo preferido, hasta que se separaron.
Nunca logré luego seguirles el tren sobre si regresaban o volvían a separarse.
Les ví por primera vez aquí, en el Country de Atlántida, cuando pasaba aquí los veranos.
Fue un recital que reunía decenas de grupos, la mayoría espantosos, y algunos buenos, sería el 85 o el 86, ninguno tenía disco en la calle aún, sólo Los Estómagos.

El tema en cuestión, el que se ha hecho cargo de mi neurosis de hoy,
Derribando puertas, de Radio Babilonia, aparecido en 1995.
No sé por qué ese tema, la música, algo en la letra, hoy imposible saber... ni lo intento.




Derribando puertas

De nuevo el viento
golpea al viento
el sueño se derrumba
sobre sí mismo.
Un poco más cerca
un poco más lejos, cada vez,
las horas pasan lentamente
y simplemente
estoy golpeando puertas
que hace tiempo
están cerradas para mí.

Ves como tu vida
estalla en este infierno
un nuevo golpe y todo
ha vuelto a caer.
Estás sintiendo,
vas descubriendo cada vez
que todo pasa indiferente
y simplemente
estoy golpeando puertas,
que hace tiempo
están cerradas para mí.


Estoy golpeando puertas
que hace tiempo
están cerradas para mí


De nuevo el viento arrastra
tus pasos en la arena
fuera el sol lastima
dentro mata el frío.
La bala erra el blanco
ya no podés volver atrás
alguien sonríe nuevamente
y simplemente
estoy golpeando puertas
que hace tiempo
están cerradas para mí

Golpeando puertas,
estoy golpeando puertas...

Derribando puertas...

Los Traidores

miércoles, 6 de febrero de 2008

Animal Planet

Me despertaron de nuevo los bichos éstos.
Una de las cosas lindas de vivir por éstos pagos es el despertar en medio de los sonidos de la naturaleza.
Fueron demasiados años amaneciendo al son de los bocinazos, el tránsito, los ómnibus, la vecina de arriba atormentándote con los tacos de aguja que te repican en el cráneo, la vecina de al lado discutiendo con su amante, los niños de abajo peleando.
Fui bicho de apartamento muchos años, y cuando viví en una casa fue en 21 de setiembre y Ellauri, una de las esquinas más ruidosas de la ciudad.

Al llegar, el silencio se hizo patente de inmediato.
Y luego los despertares con los pajaritos, y poco más, si hay lluvia, la lluvia, si hay viento pues el viento y las hojitas...

La principal razón para escoger ésta casa fue, no tanto la casa propiamente, como el jardín, tiene un fondo enorme.
Un detalle que yo no había notado, porque esas cosas las vas descubriendo luego, al vivir un tiempo, es que una parte del fondo es bastante baja, y cuando se viene una lluvia de esas intensas tipo diluvio, queda inundado.
Exactamente donde yo ubiqué la cuerda de colgar ropa, exactamente allí se inunda, la primera vez fue el otoño siguiente a llegar pasé varios días esperando que se evaporara el agua para descolgar unas camisetas.

La segunda vez que se inundó llovió una semana sin parar, y resultó claro que el fondo pasaría buena parte del año con 10 centímetros de agua.
Entonces recibí nuevos vecinos.
Llegaron y se instalaron unas aves de patas y picos largos, que deambulaban por mi incipiente laguna "pescando" cosas en mi cesped!!
Cuando les ví la primera vez, pensé que estaban de paso, al otro día habían más, y ya en invierno llegué a contar 8 sólo en mi jardín.

Con la llegada de la primavera el agua desapareció, pero éstos bichos no.
Ahhh, son gallinetas !, me dijo el jardinero con una sonrisa que no logré descifrar si era de simpatía ecológica o de malicia.
Así que "gallinetas", sólo a mí se me llena la casa de fauna lacustre.
Porque aunque el agua desapareció, los animalitos éstos se han instalado aquí, cual mascotas.
El fondo ya está seco, así que vienen hasta debajo de mi ventana a tomar el agua de Hortencia, mi perra, que los mira con indiferencia mientras las gallinetas de remojan las patas en sus tachos.

El problema es que de tanto en tanto, éstos bichitos "cantan", digamos... y no son precisamente canarios.
En primavera me volvieron loco, no sé si estarían en época de romance o qué.
Lanzan unos graznidos muy fuertes, insoportables a veces, empieza uno y los demás le siguen y así, todo mientras por ejemplo... pasean por debajo de la ventana donde yo duermo, o lo intento.

Así es que desde hace meses, al lado de la puerta tengo unas piedras, para no tener que ir en paños menores hasta la calle cada vez que me despiertan a las 5:30 AM mis lindas gallinetas.
Las piedras me evitan tener que corretearlas, lanzo un par y se escapan, y yo puedo volver a la cama a dormir.

Hoy me han despertado nuevamente, y ya no pude conciliar el sueño después.
Y aquí estoy, desde temprano, malhumorado, frente a la computadora, y andaba pensando que si les dicen gallinetas han de tener algún parentezco con las gallinas, o no ?
Cómo quedarán éstas a la parrilla ?



La musiquita, algo como para aflojar, Blur,
Song 2, porque sí nomás, para ventilar la neura.


martes, 5 de febrero de 2008

Un divertido desfile

Finalmente anoche fui con el enano a ver el desfile de Carnaval que se hizo acá en la Avenida Artigas, en Atlántida.
Ya al atardecer cuando salí a andar en bicicleta tomé por esa calle para volver a casa y estaban ubicadas desde temprano todas las sillas.
De hecho no se podía salir hacia las calles laterales una vez en ella, ya que los cruces también tenían sillas, así que tenías que seguir las 7 u 8 cuadras equipadas para el desfile.
Había algún aburrido tempranero sentado esperando un defile que demoraría un par de horas más en comenzar.

Tal era mi embole que allá por las 10 de la noche arranqué, pasé a buscar al enano que estaba en casa de sus primos y fuimos a disfrutar del espectáculo.
Voy a tener que buscar formas más dignas de matar el aburrimiento.

A los 20 minutos de estar allí, mi hijo ya me decía que estaba cansado y se quería sentar, y recién había pasado una comparsa.
Delante mío un argentino le decía a la mujer algo del tipo "
boludo, pero son todos blancos boludo, el candombe no es de negros, boludo?". A todas luces ignoraba que los lubolos por definición son blancos, no negros, y los carteles dicen casi sin excepción "negros y lubolos". Allá él y sus dudas existenciales.
Comencé a buscar con la vista un lugar donde sentar al enano un rato.

Finalmente encontré un lugar donde él podía acomodarse a mi lado y yo ver el desfile, que a eso había ido.
Cuando llegó la segunda comparsa el enano ya había descansado, por lo que comenzó a decirme a grito pelado que "
no veo nada, papiiiii", tratando de hacerse escuchar por encima de los tambores.
Tanto gritó que una señora, muy amable lo agarró de la mano y lo ubicó delante de ella, en primera fila.
De esa forma quedé atrapado allí, un par de metros más atrás, tratando de no perderlo de vista, sin poder irme de esa posición, cosa que desee hacer durante la siguiente hora y media en que los dos tipos que estaban delante mío dejaban claro que tenían vocación de ser el "alma de la fiesta" allá donde iban, incluídos los desfiles de carnaval.
Y mientras ellos gritaban estupideces a quienes desfilaban, con preferencia por mujeres y afeminados, 3 o 4 más, que sospecho eran amigos suyos, daban risotadas cada vez, lo que no hacía más que sumar entusiasmo a los dos chistosos de tribuna.
Me hubiera encantado poder reírme con ellos, hubiera bastado con que dijeran algo mínimamente gracioso para que yo me hubiera esforzado en esbozar alguna sonrisa y unirme a tan alegre grupo, pero no pude.

Por suerte en un momento en que yo evaluaba seriamente pasar por arriba de todos para buscar a mi hijo, él se dió vuelta y me gritó que se quería ir, a lo que obviamente accedí encantado.
A veces uno olvida por qué detesta algo hasta que tiene ocasión de volver a probarlo.

Los tambores, muy lindos, pero a los 20 minutos me tenían podrido, las señoritas, a veces bien, pero obviamente no son mi tipo y me aburro, la multitud, molesta, un fastidio, y si incluye a los chistosos cerca, peor.
Todo muy folclórico, muy pintoresco, pero si dura más de media hora es sobredosis, no hay caso. Será que estoy viejo che, aunque creo recordar que nunca he disfrutado mucho éstas cosas.

Nada como volver a casa, servirse un trago, y desintoxicarse con algo de música que no incluya tambores.
Para el caso hoy, algo viejito, de los ochentas, Sisters Of Mercy,
More, que en el silencio de la noche va muy bien.

domingo, 3 de febrero de 2008

Mas divague

Hace años que sólo miro fútbol cuando no tengo algo mejor que hacer.
Vista la performance de Peñarol los últimos tiempos, eso es una suerte, aunque ésta conducta se remonta a la época en que a veces le ganábamos a alguien.
Por desgracia ayer no encontré nada más interesante que ver el clásico.
Más allá que el partido fue espantoso, lo verdaderamente grave fue no encontrar algo mejor que hacer, no era una tarea imposible ni de cerca, y aún así terminé sentado frente a la tele.



Cuando acabó el primer tiempo ya estaba con un aburrimiento que me consumía, íbamos ganando con un gol de penal mal cobrado, una maravilla.
Mejor me voy a hacer las compras y a buscar un DVD.

Como casi todos saben, en el supermercado Disco (como en otros, creo), por cada compra te van dando puntos para luego cambiarlos por algo.
Para mí hasta anoche ésto era una leyenda urbana, no lo había podido comprobar, pero finalmente debuté.
El año pasado mi madre con sus puntos me había regalado un teléfono inalámbrico para la casa, porque el fijo aquí no es muy práctico, si estoy afuera nunca llego a tiempo a atender.
Así que ahora tocaba devolverle los puntos, convertidos en un reproductor de DVD, ojalá funcione.
Lo curioso es que cuando en la tarde mi madre fue a preguntar si habían recibido el aparato para ir a buscarlo, la encargada le respondió que sí, pero que había que ir antes de las 11 de la noche, porque a esa hora "
se cae el sistema".
Eso es organización, a las 11 se nos cae el sistema, a las 12 y cuarto nos asaltan, "
el jueves a las 4 ?, imposible!, a esa hora se nos va a descomponer la cámara de frío".
El cliché de que se "cae el sistema" sigue dando resultados a la hora de poner excusas, como si tener un sistema que se cae todo el tiempo no fuera una señal de ineptitud.



Se ha juntado el comienzo de febrero, con un fin de semana largo por el carnaval, y el centro de noche está que revienta de gente nuevamente.
Me han dicho que en Montevideo no queda nadie, quizás sea una buena alternativa aprovechar para ir para allá éstos días.

Mañana lunes tenemos desfile de carnaval por aquí, por Atlántida.
Nunca fui muy carnavalero que digamos, habré ido a 10 tablados en toda mi vida, y nunca al Teatro de Verano a ver el concurso; fuí a ver a Lou Reed, pero ese es otro tema.
A las Llamadas recuerdo que fui muy de chico, con mi madre, y me cayó de algún piso alto una bomba de agua que me dió en la boca del estómago. Encima de empaparme como corresponde terminé arrollado sin poder respirar como si me hubieran dado una piña y volvimos para casa.
Ya mayor regresé cuando logré superar aquello, luego de años de terapia (no es cierto pero queda bien), y me pudrí como un hongo, a qué negarlo.
Desde entonces no frecuento los desfiles, a veces si coincide que lo están pasando en la tele me quedo esperando algún primer plano de algún ejemplar femenino revoleando la osamenta, y luego continúo con mi
zapping.
Pero bueno, acá el desfile es más de entrecasa, dura menos, y la caminata de regreso a casa es corta, así que posiblemente vaya.
Además siempre será mejor eso que volver a ver a Peñarol.



No ando muy rockero éstos días, la semana pasada mirando un programa de el canal de cable de
El Gourmet, me llamó la atención la canción de la cortina de cierre, que resultó ser de Gloria Estefan.
La señora no cuenta con mis simpatías en muchos aspectos, pero canta bien, y la canción se me pegó hasta ahora.
Es del 2003 y yo recién vengo a enterarme que existe, pero bueno, se llama
Hoy, y aunque el video es medio banana la canción me ha gustado.

La segunda es de Manu Chao, también hace un par de días que no me la puedo sacar de encima, así que me desquito acá.
Se llama "
Me llaman calle", y ya sé que alguno dirá que Manu hace siempre la misma canción, siempre el mismo disco, pero bueno, es más fuerte que yo, me encanta lo mismo, y es lo que hay.



viernes, 1 de febrero de 2008

Plan recambio

Entregamos turistas usados y recibimos unos nuevitos.
Y está bien, los de enero ya habían descansado lo suficiente.
Ya habían conducido sus coches a 120 km/h por las callecitas de tierra, ya estacionaron sobre las veredas, ya se insultaron con otros turistas para definir quién ocuparía el único lugar disponible del estacionamiento del supermercado, ya llenaron la playa de envases descartables de plástico y bolsas de nylon, ya salieron a mover las panzas corriendo por la orilla del mar para sentirse deportistas por única vez en el año.
Ya cumplieron, y ahora... se van.

No es mi caso, lo mío es la web, pero muchos de mis vecinos esperan todo el año a que llegue la temporada de verano para ver a sus negocios florecer. El almacén, el bar, la veterinaria, todo está lleno de gente, y sus dueños felices.
Yo disfruto más los días como el de ayer.
Salí al atardecer en bicicleta, ya se podían ver algunos coches yéndose, y otros llenándose de bolsos, bicicletas y tablas de surf en las puertas de las casas para volver a la ciudad.
Se acabaron los alquileres y las licencias de enero y las golondrinas vuelan lejos.


Dije golondrinas por hacerme el poético, pero la poesía no es lo mío, ya sabíamos.
La verdad es que al menos al llegar si se parecen a algún pájaro, no será a golondrinas.
Hoy desde temprano comienzan a llegar los nuevos turistas, son días difíciles. Llegan con todo su estrés en los bolsos, con la ansiedad de empezar urgente a descansar, de empezar ya mismo a librarse de los apuros.
Los primeros días la visión es bastante espantosa, pululan los tipos blanquitos y apurados, que de a poco van poniéndose rosados.
Se llena de atletas playeros nuevamente, de señores y señoras que salen a estrenar atuendos deportivos sin uso, que pasarán al olvido apenas acaben las vacaciones.

Yo anteayer me he librado de mis molestos vecinos, que peleaban en el jardín todas las tardes, y ayer mientras disfrutaba del movimiento migratorio de éstas "aves" fui a la Mansa a ver el último atardecer de enero, un atardecer espectacular por cierto.
Hoy amaneció silencioso y muy caluroso, las chicharras están desde temprano pronosticando un día de temperatura alta.
Hoy no se puede faltar, llegan los nuevos a la playa, y hay que ir a recibirlos.




Vamos a acompañar con una musiquita que suene a veraniega, no importa realmente si lo es.
No había puesto nada de Ruben Rada hasta ahora, en más de un año de blog.
Ésta canción siempre se me hizo muy.. digamos que light, muy de verano, así que ahí va, Ay! Amor.
Ando tan indolente !, debe ser un mecanismo defensivo... o no, a quién le importa.

viernes, 25 de enero de 2008

Olor a suerte.

La última vez que compré incienso lo hice en un supermercado, y además de parecerme carísimo, no he quedado muy conforme con el aroma.
La verdad es que quemar despacio el sillón del living habría sido más o menos lo mismo, pagué por algo que huele a madera quemada, pese a que la caja presumía de ser limón.

Está claro que tengo que comprar de otra marca, de los que venden en las ferias, pero bueno, si ni me entero cuando es jueves..., como ahora, que acabo de descubrir que jueves fue ayer.
Lo bueno es que faltan sólo 6 días para el próximo, no es tanto.
Pero menos que del día me acuerdo de la feria de los jueves, y las varitas de incienso, mucho menos !


El otra día hablaba con mi madre y le he preguntado si ella no tendría alguna varita que pudiese darme, y esa misma noche tenía yo en casa 12 cajitas llenas de inciensos de todos los perfumes y colores.
De eso hará un par de días, y hasta ahora abría una cajita al azar, sacaba una varita, le encendía, y listo.

Pero hoy no, hoy ando algo más atento a éstos detalles, y se me ha puesto que debería escoger un aroma que fuera con el momento.
Y cuál es el momento ?, éste momento ?, no lo sé, ninguno digno de recordarse sin dudas.

Miro las cajitas desparramadas sobre el baúl que hace las veces de mesita, en el estar frente a la estufa.
Todas traen afuera unos colores muy llamativos, unas letras grandes indicando el aroma, y más chico algunas enigmáticas frases, que supongo servirán para orientarnos sobre qué varita, qué aroma es el adecuado.

Sándalo - Meditación, Espiritualidad y Buena Suerte !

No soy demasiado espiritual pero bueno, podría servir, de meditar estoy bastante podrido, pero la buena suerte nunca viene mal.

FengShui - Para armonizar su casa y Oficina
Esa es buena, con una varita armonizo todo, que yo tengo todo junto, casa y oficina digamos.

Jazmín - Entusiasmo, Placer y Atracción
Suena bárbaro, lo del entusiasmo podría ayudar, pero me preocupa eso de la atracción, por cómo han ido mis cosas últimamente lo más seguro es que atraiga un rayo, o un meteorito.
Hoy paso.

Luna - Sensualidad, Placer y Buenos Sueños
Sensualidad... ta bárbaro si viene con compañía, sensualidad para sentarse a programar php a solas es un bodrio.

No sé, che...
Ahí está el que creo que necesito ahora:
Sándalo y Floral - Suerte Rápida.
Necesito suerte urgentemente.

Aunque para ser francos, me bastaría con que huela bien.

Fui, lo encendí, y allí está; es bastante suave, no está mal, aunque ya lleva 40 segundos encendido y aún no gano la lotería ni me ha llamado la mujer de mis sueños.
Habrá que conformarse con el perfume... no está mal, no es la octava maravilla, pero bueno, es lo que hay.




La música, la que venía escuchando mientras seleccionaba una varita, de Jarabe de Palo, Romeo y Julieta (no eran de éste planeta).
Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia, o casi.


martes, 22 de enero de 2008

Algunas coincidencias

Hace posiblemente año y medio que escucho a Fito y Fitipaldis, y las bandas anteriores a ésta, "Extrechinato y Tú" y "Platero y Tú", y me gustan mucho, aunque no he dado con mucha gente por aquí que les siga.
El 25 de diciembre de 2006 incluí aquí en el blog la primera de una buena cantidad de canciones de ellos, y es que realmente me gustan (ya lo dije, no?).

También he incluído una hace meses de Extrechinato y Tú que me encanta, llamada Viento (Déjame ir contigo).

Y como ando medio a los tropezones, y con los ánimos medio arrastrados, hace días vengo con la idea de poner otra de ellos, llamada
Abrazado a la tristeza, que tiene un video muy sugerente, que se me ha antojado que venía al caso.

Hasta allí nada que justifique tanta perorata, pero bueno, hoy ¡Jotapé!, quien en ocasiones nos visita y deja algún certero comentario, ha recomendado justamente a éste grupo cuando yo pensaba postear sobre ellos mañana.
Bueno, eso me ha hecho pensar en las coincidencias que a veces el azar nos reserva, pero ya, finalmente publiqué una entrada sobre un par de canciones de Cazuza.

A la tarde me he puesto a hablar con un buen amigo mexicano, al que conozco de muchos años ya, y de quien no tenía noticias desde hace al menos 7 u 8 meses.
A los pocos minutos de hablar me pasa el link a un video de Youtube que según él me iba a gustar, de unos tal "Extrechinato y Tú", un tema llamado
Abrazado a la Tristeza.

Y bueno, que más, ya son demasiadas coincidencias por éste día, es claro que debía postearla hoy, y eso hago antes de medianoche, no sea que alguna clase de precario equilibrio cósmico se rompa si me resisto.

Aquí va, la excusa iba a ser algo mas filosófica, posiblemente iba a hablar de las heridas que nos van haciendo más fuertes, o alguna cursilería similar que se me viniera encima.
Pero no será necesario, aquí va simplemente porque así debe ser, quizás porque aquí debe estar en el momento en que abras ésta página, y nada más.




He salido a la calle
abrazado a la tristeza:
vi lo que no mira nadie
y me dio vergüenza y pena.

Soledad que te pegas a mi alma
en la dulce soledad de este campo de otoño.
No hay momentos de sosiego.
Rebeldía pura de amores sin amores.
Ilusiones puras y puros conformismos
intentando levantar el espíritu nostálgico
de querer estar contigo y nunca estarlo.

Los llantos desconsolados
que estrangulan las gargantas;
los ancianos encorvados:
parece que la tierra les llama.

Volverás de vez en cuando a estas tierras agrietadas
y verás de nuevo a quien te ama borracho;
borracho de amores y libertades.
Y también de vinos por olvidarte. Borracho...

Me da pena que se admire
el valor en la batalla;
menos mal que con los rifles
no se matan las palabras.

Y si surgen saludos y palabras
tal vez notes la dureza de mi estilo
queriendo no herirte en nada,
y en mi soledad sólo herirme yo mismo.

La justicia está arrestada
por orden de la avaricia;
el dinero que te salva
es el mismo que te asesina.

Y verás sin duda el resurgir poderoso del guerrero
sin miedo a leyes ni a nostalgias
y lo verás caer una y mil veces y levantarse de nuevo,
con la pura bandera de su raza.

Soledad de amores triste y pura,
soledad de amores y locura.

No me des más esperanzas:
sé que todo son mentiras;
sacos llenos de agujeros
para guardar alegrías.

Y verás sin duda el resurgir poderoso del guerrero
sin miedo a leyes ni a nostalgias
y lo verás caer una y mil veces y levantarse de nuevo,
con la pura bandera de su raza.

Me da pena que se admire
el valor en la batalla;
menos mal que con los rifles
no se matan las palabras.

Soledad de amores triste y pura,
soledad de amores y locura.



Extrechinato y tú

domingo, 20 de enero de 2008

Borrachos, filósofos y equilibristas

Antenoche se casó mi prima, así que allá fui, iglesia, fiesta y pocas ganas.

De la ceremonia en la iglesia cualquier cosa que diga será poca, aunque me pareció entender que debía sentirme agradecido por todas las cosas malas que me hayan ocurrido en la vida, porque según parece eso me hará acreedor a un jugoso cheque en la otra vida, o algo así.
Pero pasemos de la iglesia, que es un tema que me aburre sobremanera.

La fiesta, un desfile de gente bonita, casi de plástico, y yo allí, muy de malas, agradecido por la abundancia de whisky en un vaso que nunca acababa de vaciarse sin que apareciera algún amabilísimo mozo a llenarlo nuevamente.

Cuando la cantidad ingerida comenzó a hacer efecto me fui hasta la pista de baile, pensando seriamente en mezclarme allí a bailar solo para despejar la neura, pero fue imposible.
Primero porque la música casi me provoca una embolia por pésima, aunque la gente... la gente parecía saberse la coreografía de cada canción, como si ya estuvieran programados.
Segundo porque no sé debido a qué noté la pobreza del panorama masculino, y no es que uno sea agrandado, pero me dio pudor, temí parecer uno más de aquella banda de muñecos de torta.

Me senté entonces un rato a mirar a un costado, pero ya la cabeza se me fue para cualquier lado y no volvió más, y yo volví a mi mesa a seguir haciendo uso y abuso de la provisión de whisky, único atractivo detectable de la fiesta.


Ayer desperté temprano y de malas, dormí poco y eso me deja todo el día a contramano.
Pasé con los ausentes en la cabeza, con la casa hecha un desorden, y con un cansancio en el cuerpo más hijo de la depre que del desgaste físico.
Quise escribir algo aquí y nada salió, sólo pensaba en una cosa, y no quiero hablar de eso, mejor no hablar de nada.

De repente me recordé a una canción que le encantaba a mi padre, una canción que se llamaba "Equilibrio".
Se me vino a la cabeza y allí se quedó...

pero hay que seguir bailando
bailando en un solo pie
sin perder el equilibrio
que la muerte está al caer.


La tengo en un cassette viejo y pronto me aburrí de pasarla para atrás y volver a pasarla, así que busqué otra música que escuchar, algo que me levantara un poco el ánimo mientras ordenaba un poco la casa.
Y recordé otra que habla de cosas parecidas, una samba del maestro Joao Bosco llamada "O bebado e a equilibrista", que en su momento cantara la mismísima Elis Regina.

Y lo que no bailé en el casamiento de la noche anterior lo bailé ayer, entre el estar y la cocina, sólo, mientras ponía en orden el caos de mi vida, de mi mente y de mi casa.
Una samba que me alegró un poco el día, y de paso me dió que pensar, y recordar lo que quizás la noche anterior pasó por mi mente sin que lo registrara, "hay que seguir bailando".

Ya tropecé antes, y voy a tropezar más veces, ya lo sé, y también sé que lo importante es no caer.
Sea un borracho o un equilibrista, o ambas cosas, la tarea difícil es mantener el equilibrio, un equilibrio siempre precario, siempre inestable, a veces más que quedarse quieto la solución es sacudirse un rato, a veces bailar un rato ayuda a seguir en pie, aunque sea en un solo pie.




O Bêbado e a Equilibrista

Caía
a tarde feito um viaduto
e um bêbado trajando luto
me lembrou Carlitos
A lua,
tal qual a dona do bordel,
pedia a cada estrela fria
um brilho de aluguel
E nuvens,
lá no mata-borrão do céu,
chupavam manchas torturadas,
que sufoco!
Louco,
o bêbado com chapéu-coco
Fazia irreverências mil
pra noite do brasil.
Meu brasil

Que sonha
com a volta do irmão do Henfil.
Com tanta gente que partiu
num rabo de foguete.
Chora
a nossa pátria mãe gentil,
Choram Marias e Clarisses
no solo do Brasil.

Mas sei
que uma dor assim pungente
Não há de ser inutilmente,
a esperança
Dança
na corda bamba de sombrinha
E em cada passo dessa linha
pode se machucar
Azar,
a esperança equilibrista
Sabe que o show de todo artista
Tem que continuar...


João Bosco

viernes, 18 de enero de 2008

Masoquismo Nivel 2

Hace muchos años, como 20, unas amigas me regalaron una tarjetita del Mercado de los Artesanos, de esas que traen un dibujito y una frase muy profunda.
Decía algo así como "
A la buena gente se la reconoce en que resulta mejor cuando se la conoce".
Bueno, quizás la frase no sea super profunda, pero a mí entonces me lo pareció, aunque en honor a la verdad me sonaba más a trabalenguas que a algo con sentido.
Con el tiempo fui pensando que es cierto, al ir conociendo a alguien, la persona en cuestión suele ir mejorando o empeorando a nuestros ojos a medida que le conocemos más.

Hay días muy negros, hay días que sólo nos sentimos capaces de engordar el nudo en la garganta por aquello que nos entristece, y nada parece aflojar ese nudo que nos asfixia, que no nos deja ni gritar siquiera.
Pero puede ocurrir que desde donde menos esperamos llegue una voz a charlar con nosotros, a tratar de ayudadarnos a olvidar las penas por un rato, o hablar de ellas hasta que no duelan tanto.
Hay dolores peores que los del desamor, doy fe, pero lo mismo pase el tiempo que pase no se aprende a sobrellevar con más dignidad esas penas.
Como dijo el maestro Zitarrosa, "
dicen los que han amado, que amar es dulce, y que duele".

Ahí estaba yo anoche, tomando más de la cuenta, y recibiendo desinteresadamente más paciencia de la que merezco.
- con que música te estas masoqueando?
- Fito y Fitipaldis, Malena Muyala, y un disco homenaje a Radio Futura.
- Malena Muyala no la conozco
- es uruguaya, canta tangos, voy a poner algo de ella en mi blog, así la conoces


Y mientras decía ésto, casi inconcientemente separé ésta canción para subir aquí, mientras le daba "
play" al Winamp para escucharla una vez más.
Es la canción que cité antes, es del maestro Alfredo Zitarrosa, la canta Malena Muyala, y se llama "No me esperes".




- me merezco un post en tu blog jajaja (es broma), me dijo ya tarde, seguramente muriendo de sueño.
Yo he pensado que no, que se merece más que un post de blog que no lee casi nadie, pero yo solo puedo escribir ésto, y sentirme agradecido por alguien que ha resultado mejor al conocerle.


miércoles, 16 de enero de 2008

Arqueológicas veraniegas

El verano es mala época para pensar, hace demasiado calor; a diferencia del invierno, en que hace demasiado frío.
Evidentemente las épocas ideales para pensar suelen ser la primavera y el otoño, y quizás en alguna de esas dos estaciones me decida a hacerlo alguna vez.
De momento me dejaré llevar por la levedad de los tiempos que corren, y panza arriba y sudoroso me tumbaré en la playa a mirar a la gente desfilar por la orilla y desconectar el cerebro.

Como si de un salvapantalla se tratara, al menos en mi caso, cuando "desconecto", el cerebro no queda en blanco, sino que se pone a hacer alguna tarea innecesaria que yo no controlo, recordar episodios en apariencia olvidados, o elucubrar charlas imposibles o pergeñar planes disparatados, muy asiduamente se dedica a "soñar" despierto.
A veces el cerebro simplemente va tomando nota mental de lo que vaya cruzando por delante de los ojos, como ayer, que se me había dado por mirar viejos y viejas, y especular sobre cómo se verían de jóvenes, buscando ejemplares similares a la vista. A eso le llamo yo estar al pedo como Dios manda!

De pronto descubrí dos cosas, la primera es que mientras hacía eso, tarareaba una canción francesa muy vieja.
La segunda cosa, al tomar conciencia de lo absurdo de mis pensamientos, fue sacar cuentas de por qué estaba pensando en eso, y concluí que había comenzado recordando una foto que me sacaron hace semanas atrás en la playa, y me recordó a mi viejo de joven.
No que yo estuviera igual a él, pero sí un aire en el gesto y las facciones me lo recordaron en esa foto.
De allí en adelante todo el divague que mencioné.

A qué viene ésto ?, es que me encanta irme por las ramas, pero viene a que en la playa, con 40 grados y sudando la gota gorda, entre bikini y bikini, yo cantaba bajito una canción de mi niñez, o anterior más posiblemente, de Charles Aznavour.

En mi casa, entre los discos de pasta y de vinilo, habían algunos que definitivamente me resultaban torturantes, moría del embole con Montand, Aznavour, Sinatra, Dorelli, y varios más.
Era mucho más piola paladear las obras maestras de Palito Ortega o Katunga, qué se le va a hacer.
En mi descargo sólo puedo decir que yo era un niño, y que ahora cuando me pongo melancólico tarareo La Bohème, y no La Conga de Katunga.
Supongo que el tiempo ha puesto las cosas en su lugar.
Sigo sin ser un fanático de tipos como Aznavour, Sinatra sí me gusta cada vez más, pero hemos llegado finalmente al meollo de toda ésta cháchara: incluír aquí un par de canciones viejas que me encantan, La Bohème, de Charles Aznavour, y Fly me to the Moon, de Frank Sinatra.
Y ya está... ahi vamos...




jueves, 10 de enero de 2008

Cuando crezca

Mi enano tiene 9 años, pero algún día será un adulto.
Algún día se habrá hecho un tipo grande, no solamente de tamaño, un tipo pleno, con sus proyectos, con unos planes más o menos realizables, con unos sueños por intentar alcanzar.
Algún día mi hijo va a ser como ahora, cariñoso, inteligente, pero además tendrá algo más, será lo suficientemente mayor como para que podamos tener unas charlas.

Algún día el enano y yo vamos a sentarnos, quizás alguna noche parecida a ésta, a charlar de nuestras vidas. A recordar los tragos amargos que pasamos juntos, y los momentos en que fuimos felices también.
Algún día, entre un whisky y otro, mirando un cielo parecido a éste, vamos a hablar de las cosas que él aún hoy no se anima a preguntar.
Quizás recuerde alguna noche como ésta, en que sabiendo que algo pasaba al mirarme de reojo, volvía a su cena en silencio; y al fin pregunte..., y quizás yo recuerde y pueda responderle.

Algún día le confesaré que tuve miedo de no llegar, de no poder cumplir mi objetivo esencial desde que él apareció en mi vida, verlo convertirse en un hombre pleno, en un buen hombre, educado, sensible, y enamorado.
Alguna noche parecida a ésta, dentro de no tantos años, entre trago y trago quizás él me pregunte, "
papá, te acordás de aquella noche...?"
Y si es de ésta noche de la que habla, quizás yo me acuerde, como de otras, y le explique lo que ahora es demasiado chico para entender.

Algun día, capaz que mientras hacemos un asado alguna noche de enero, charlemos entre hombres, entre padre e hijo, pero entre hombres, sobre las cosas que mi enano nunca habrá sabido mientras fue un niño, las cosas que me hacían llorar, dudar o flaquear de a ratos.


Quizás ocurra o no.
Quizás sea dentro de 15 años, quizás 30 si llego, posiblemente sí, sí llegue.
Puede que sea aquí en Atlántida, puede que en otra parte, en cualquier otra parte.
Seguramente yo seguiré molestándolo con mi humor amargo, mi carácter podrido, y mis discos viejos, ya para entonces viejísimos, y también seguramente seguiré queriéndole como ahora o más, si eso es posible.

No tuve un buen día hoy, y claro..., no había que ser Einstein para descubrirlo.
Dejo una canción que recordaba un par de días atrás charlando con un amigo, una canción vieja pero no mucho, y algo triste, pero no tanto. Como yo, bah!...
A Long December, de los Counting Crows, y si estoy más o menos entero cuando esa charla llegue, quizás hasta la escuchemos juntos.


sábado, 15 de diciembre de 2007

200 entradas y sin capucha

Ésta es la entrada 200.
Así en honor al número redondo, y a que en dos días se cumplirá un año de blog, anduve hoy pensando qué escribir.

No ando muy inspirado, otras cosas que han ocupado mi mente.
Que el enano ayer terminó las clases y le dieron el carné (pasó con SteMB a cuarto), o que anduve formateando la máquina (según mis cálculos llevaba casi 3 años sin hacerlo y llevo desde ayer reinstalando cosas)
Nada que pudiera tener demasiado que ver con las 200 entradas en el blog.

Así que metí unas músicas en la lista de reproducción y salí afuera un rato a tomar aire.
Salí buscando algún tema sobre el que postear, y como tantas veces por ahí apareció una canción que me dió una excusa.
Venía tranqui la nochecita, y entre Djavan, Caetano Veloso, Luis Eduardo Aute, y algunos más, salió Pedro Guerra a darme letra.
La canción es "El circo de la realidad"



Venía pensando que normalmente escribo sobre mí, sobre cosas que me pasan, no hago literatura.
No tengo capacidad ni imaginación para crear personajes inventados, y ubicarlos en situaciones inventadas (quizás en todo el blog hayan un par de excepciones).
Ya quisiera, pero no puedo.

Y entonces empezó esa canción, que ciertamente no habla de blogs, pero bien podría.
Y se me ocurrió que quien lee ésto no sabe si es cierto o no, si se trata de un personaje total o parcialmente inventado el que suele ser objeto de las entradas de éste blog.
Esas cosas que digo...son reales ?, estoy solo hoy o tengo la casa llena de gente a los gritos ?
Tengo 40 años ? soy viudo ?, tengo un hijo ?
Soy hombre o mujer ?, soy flaco, alto, heterosexual ?
Vivo en Atlántida ? dice eso mi IP si es que alguien la vió ?
Alguien puede dar fe de éstas cosas o son literatura ?

Quizás sean la creación de alguien con un poco de imaginación, o ni eso, alguien que simplemente inventó un personaje recortando y pegando pedazos de vida propia y ajena hasta crear un "monstruo de Frankenstein" virtual.
Quién sabe si ésto es cierto ? quien ? ahhh quizás otro blogger pueda asegurar que me conoce...
O quizás también sea otra creación, otro personaje que interactúa con éste, otro producto de alguna mente con demasiado tiempo libre.
Qué certezas tenemos sobre lo que es real o no ?

Está siempre claro quién está componiendo un personaje y quién no ?
Yo alguna vez critiqué a un amigo que escribe en un blog, diciéndole que sus opiniones, sobre todo políticas, no se parecen demasiado a él "en persona", fuera de la web.
Él me respondió que ese era un personaje, un provocador, una voz para decir cosas, aunque no se parecieran a él.
Y seguramente es tan válido como quien intenta ser siempre él mismo.

Todo es posible.
Conozco en persona a poca gente con quien me haya relacionado también virtualmente.
De muchos no sé si son iguales o no, otros creo que sí, que son al menos parecidos, pero... algunos no, definitivamente no, ni siquiera físicamente.
No es sencillo saber quién es quién, ni cuál es la realidad.

Supongo que en el fondo son las reglas del juego, y lo mejor es no creer del todo en ningún personaje hasta no verle cara a cara.
Aquí es posible dar una imagen ficcionada sobre nosotros mismos, una imagen inexacta de nuestro yo exterior e interior.
Al menos por un tiempo...

Yo... tengo que confesar algo, de una vez por todas, yo... no soy como el de mi avatar.
Ya era hora de tener ésta arranque de honestidad, y lo hago al sumar los 200 post, no tengo ojos rojos y jamás voy de capucha.
Posiblemente los demás son como sus avatares... yo no.
Ahí está, lo dije, ya me siento mejor!


martes, 11 de diciembre de 2007

una de cal, tres de arena

Papa Noel
En boca cerrada...

La semana pasada la abuela materna de mi enano decidió que él no debía creer más en Papá Noel.
Así que procedió a informarle sobre la inexistencia de éste personaje, sin consultarlo conmigo, claro.

Vine a saberlo hace un par de días... y me pregunto... no debería ser yo quien decida cuál es el momento ?
Dónde estaba ésta inconmensurable fuente de sabiduría antes, cuando las papas quemaban ?, escondida debajo de qué mesa ?, dónde estaban ese cúmulo de verdades absolutas ?, dónde estaba esa verborragia a la hora de revelar la naturaleza del mundo a mi hijo ?, dónde estaba cuando él quería saber sobre el amor, sobre el sexo, sobre la muerte ?
Dónde a la hora de los detalles escabrosos, de las respuestas dolorosas, dónde a la hora de llorar con él ?
Dónde estaba cuando él necesitaba respuestas EN SERIO ?
Qué lástima que no se quedó allí donde ha estado en todas esas ocasiones, que lástima que justo en ésta decidió salir de la cueva.



Aniversario
Casi nada...

Hoy cumplen años de casados la Bruja y el Cuervo, y son como 17 años !!
Un pedazo !! Si parece que fue ayer... bueh, capaz que anteayer... quiero decir, si no parece que haga tanto... no?
Desde aquí su hermano mayor (o sea yo) les manda besos, abrazos, palmaditas, tirones de oreja, etc.
Por 17 años más, salú !



Redondeo...

En menos de una semana se cumplirá un año desde que publiqué la primer entrada en éste, mi primer blog.
Es por eso que inicio la cuenta regresiva con algunas entradas en los días sucesivos, con algunos balances, estadísticas y curiosidades de éste primer aniversario.
No es moco de pavo, no es fácil mantenerse elucubrando cosas con las que atormentar a los sufridos visitantes a lo largo de todo un año, no vaya a creer, che.
Llega la hora de repasar lo que han sido éstos meses de vida blogueril, a modo de redondeo, de balance.
Muchas cosas me han quedado de ésta experiencia, algunas buenas y otras malas.
Es buena ocasión de repasarlas, aunque sea las buenas, que las malas sirven más que nada para valorar más a las primeras.



Música y saludo...

Hace días que tengo en mente poner unas canciones de los ochentas de una de las voces a mi entender más singulares de esa década, Jimmy Sommerville.

Una con Bronski Beat, "Smalltown Boy", un clásico, y dos con los Communards, "Don't Leave Me This Way", y "I Never Can Say Goodbye", las tres infaltables en cualquier baile de aquellos días.

Aprovecho el recuerdo para enviarle un saludo de cumpleaños atrasado a un fanático de la música de ésta época, aunque él en esos tiempos era un bebé de pecho, no como yo que ya peinaba canas :P.
Ojalá le gusten éstas canciones, o al menos le evoquen algún momento grato, que nunca viene mal.
De todas formas a mí si me gustan, ahi van...





lunes, 10 de diciembre de 2007

Perrito turro

Por segundo fin de semana consecutivo el clima me permitió hacer playa, ésta vez con el enano.
Al contrario que la semana pasada, ésta vez el agua estaba a una temperatura razonable para bañarse, por suerte, porque el calor estaba intenso.

El domingo había además ya más gente, lo que siempre ofrece algún espectáculo extra al del paisaje.
En éste caso mi atención se desvió hacia una pareja de unos 30 años que estaba próxima a nosotros.
No habría reparado demasiado en ellos, si no fuera porque estaban con dos hermosos perros labradores que no paraban de jugar en el agua.

Estuvieron más de una hora corriendo, entrando y saliendo del agua, aunque no me percaté demasiado de la razón hasta que los observé más detenidamente.
El dueño agarraba un palito y lo lanzaba al agua mientras ambos perros esperaban ansiosos.
En cuanto la ramita volaba hacia el agua ambos animales comenzaban una veloz zambullida para salir con el palito y traérselo a su amo para que éste lo lance una y otra vez.
Así pasaron, corriendo, nadando, saltando...



Comencé a observar que uno de ellos, levemente más grande de tamaño que el otro, ganaba siempre la carrera hasta el palito. "Será más rápido nadando", pensé obviamente sin nada más productivo en lo que pensar.
Seguí observando largo rato, pero no había caso, siempre ganaba el mismo perro, y empecé a notar que el segundo, que siempre llegaba a destiempo, intentaba arrebatarle el trofeo mientras el vencedor nadaba triunfal de regreso, una y otra vez.

"Pobre, ojalá gane alguna vez", divagué tendido al sol como un lagarto.
"Ésta vez va a ganar", calculé, estaba muchísimos metros más cerca de donde caería el palo según mis cálculos, no menos de 10 metros de ventaja debían bastar.
Pero perdió una vez más.
Y allí entendí por qué, pude ver con claridad que perdería siempre.
Todos sus esfuerzos estaban condenados al fracaso.

El segundo perrito, pobre turro, no quería ganar, simplemente quería evitar que el otro gane.
Mientras el eterno vencedor no perdía de vista al palito, y seguía a su objetivo en todo momento, el eterno segundón no miraba al palo, sino al primer perro, y cuando éste corría le seguía, tratando de privarle de su trofeo, incapaz de ganárselo en buena ley.


Me aburrí de ver cómo la escena se repetía una y otra vez.
Ya sabía que siempre ganaría el mismo, ni gracia.
Me dediqué a ver al enano luchar contra las olas, y dejar la cabeza volar a voluntad por cualquier bobada que cruzara por la mente.
Y volví al perrito turro, sin querer me encontré pensando que hay gente así, más preocupada por arrebatarle la satisfación a los demás que por perseguir la propia.
Pobres perritos turros que ven como los demás atrapan palitos, mientras ellos se conforman con observar y, si pueden, disfrutar de la única forma que conocen, arrebatándoles algún buen momento a los demás.



Una salsita que viene al caso; posiblemente Rubén Blades sea mi preferido en éste género.
Además de todo el swing, el hombre es un filósofo.
No habla de perritos, sino de camaleones, pero para el caso es casi lo mismo.
Distintos animalitos para una misma actitud, animalitos que no saben vivir, ni dejar vivir.
Va con letra y todos los chiches, vale la pena tener presente lo que dice, nunca se sabe...




Camaleón

Qué es lo pasa camaleón?
Calma la envidia que me tienes.
Aunque tu cambies de color,
yo siempre sé por dónde vienes.
Yo te conozco camaleón,
lo que te está volviendo loco
es que tu has visto poco a poco
que tu maldad no me hace daño,
que estoy más fuerte cada año,
y eso te está rompiendo el coco.

Qué es lo que pasa camaleón ?
Que tu ves que tu maldad no me hace daño
Qué es lo que pasa camaleón ?
Que aunque trates de pararme
sigo fuerte cada año
Qué es lo que pasa camaleón ?
Yo vivo vivo de la verdad
y tú comiendo del engaño
Qué es lo que pasa camaleón ?
A donde yo vaya tres guerreros van conmigo,
(Qué es lo que pasa camaleón ?)
ellos protegen mi espalda
contra los malos amigos.

Ten cuidao con el camaleón,
que detrás de la sonrisa
lo que esconde es su rencor.
Ten cuidao con el camaleón,
aprende a reconocerlo
aunque cambie de color.
Ten cuidao con el camaleón,
no me arrastra tu corriente
porque no soy camarón.

Ten cuidao con el camaleón,
aunque te enseñe la cara
no te muestra el corazón.
Ten cuidao con el camaleón,
con anzuelo tan chiquito
no se pesca tiburón.
Ten cuidao con el camaleón,
di que amigo pero ten cuidao,
di que amigo pero ten cuidao, cuidao.
Ten cuidao con el camaleón,
lo reconozco donde quiera, donde quiera
aunque llegue disfrazao.



Rubén Blades

viernes, 23 de noviembre de 2007

Equilibrio cósmico

Estos días ha hecho mucho calor, muy soleados, de a ratos hasta agobiantes.
Desde hace días venía mirando yo de reojo al lavarropas.
Declarado clínicamente muerto el jueves pasado, me obligaba a juntar la ropa sucia e ir hasta lo de mi madre a lavarla en su lavarropas, cosa que además de incómoda me resulta poco agradable.
Debería cambiar la ropa de las camas, y con éstos días se secaría rápido...

En un arranque de optimismo impropio de mis canas y mi prontuario, se me ocurrió que quizás, en una de esas, por qué no... el lavarropas resucitara.
Y así fue... lo cargué de ropa, y anduvo a la perfección, no pretendo averiguar el por qué.
Y así es que volví a poder lavar...

Y claro... también volvió a llover.


Bueno a ver, la música.
Andaba mirando videos en Youtube, especialmente cosas de los 80s.
Y aparecen cada cosas !
Estos tipos creo que hicieron ésta única canción y se volvieron para su casa, pero en el 85 nos atomizaron de la mañana a la noche.
Al menos yo nunca más volví a saber de ellos...creo que por suerte.
Se llamaban Opus, y el tema no hay como olvidarlo: Live is Life.
El video es de una calidad acorde a la música.

jueves, 22 de noviembre de 2007

Cerebro de Pez

Ando tan en las nubes, tan distraído, que no puedo ni pensar en algo para escribir.
En realidad sí pienso, pero se me olvida antes de comenzar.
Ya olvidé a dónde quería llegar con ésta introducción, por ejemplo. Verdad que es dramático?

Bueno, perdí el hilo, no sé en qué estaba...
Que odio la polenta y la comida agridulce, pero eso creo que era de otro post.
Mientras escribía de la polenta se me ocurrió un tema pero voló, que desastre.

Voy a empezar a anotarme todo lo que vaya pasando por mi mente (que es poquito por cierto) para tener tema para el blog:

- me duelen las rodillas.
Bueno, no sé si dará para un post pero me duelen.
Eso me pasa por pasar mucho rato rezando.

- los asientos del 222 a Parque del Plata están muy verticales.
Ya van dos veces que voy durmiéndome, pero como están muy verticales me voy para adelante, ahi, en pleno envión me despierto, miro a los que van parados con cara de "dejen hacer el ridículo en paz y miren para otro lado", vuelvo a la posición inicial recostado, vuelvo a dormirme, otro envión...
Termino con el cuello dolorido.
Che, me duele todo ahora que pienso.

- bueh...acá iba a relatar algo muy gracioso pero se me fué, solo recuerdo que era para morir de risa.

- en vista de la falta de temas voy a hacer la plancha con 3 videos de música.

- me acordé de una canción de mis años mozos, allá por la década del 80 del siglo pasado.
La vengo escuchando hace días en el mp3, y ayer en el ómnibus anduvo sonando entre cabeceada y cabeceada.
Es una de Fine Young Cannibals, Johnny Come Home, un temazo buenísimo, puro swing.



- hablando de música, otro tema que vengo escuchando en el mp3 es de Talk Talk, también de los ochentas.
Talk Talk tenían una gran cantidad de temas que me gustaban; disfrutaba mucho la música que hacían y la voz del vocalista, inconfundible.
En realidad yo me sentía muy identificado con el tipo ése, hasta lo encontraba parecido a mí. Yo por entonces andaba muy quemado con que mis orejas eran demasiado grandes, y éste flaco no las tenía muy chicas que digamos.
La canción es Such a Shame, y su video es de los mejores de aquellos tiempos a mi gusto. Pero bueno, yo era hincha de ellos, si estaba convencido de que el cantante era una version mejorada de mi mismo; que remedio.



- me acordé que se me rompió el lavarropas, pero eso no da para un post, creo.
Quizás si intento repararlo destrozando en el proceso la casa...
De momento no. Que mas ?

Nada, no hay caso.
No se me ocurre nada, las ideas apenas aparecen se hacen humo sin darme tiempo siquiera a dejarlas escritas.
Una desgracia.

viernes, 9 de noviembre de 2007

Seis Meses

Dejé de fumar, hizo ayer seis meses.
En casa ya no hay ceniceros, y antes sólo en la mesita donde descansa el teclado habían dos.
En la mesa de cenar dos más, y en la del centro del estar, donde está el control remoto de la tele otros dos.
En la cocina, en cada una de las mesas de luz, y hasta afuera, en el parrillero, encontrabas ceniceros, y casi siempre también cenizas en ellos.

En casa había siempre un paquete de cigarrillos sin abrir, si abría uno y no tenía otro comenzaba a sentirme inquieto ante la perspectiva que se me acabaran.

Sentía dolor al ponerme de lado en la cama al acostarme, y habitualmente me dolía el pecho al levantarme, eso hasta que encendía en ayunas el primer cigarrillo, eso me calmaba el dolor y la tos.

Mis dedos índice y mayor estaban amarillo-anaranjados en ambas manos, al igual que el pulgar de la mano derecha, debido a la costumbre de apoyarlo contra el filtro sólo con esa mano.

Mi peso desde los 20 años estaba estancado en los 70 y pocos quilos pese a medir un metro noventa y dos.
En épocas de crisis había bajado a 60 y tantos, y ya regresado a los 72 me decían que se me veía más repuesto y saludable, más "gordito"; lo mismo que me dicen ahora con 90.

Todas mis camisetas de dormir tenían (y conservan) algún agujero de cenizas, así como los acolchados, las sábanas, los tapizados y almohadones.
Sólo está a salvo la ropa de menos de seis meses, que es poca.

En los últimos 20 años y hasta hace seis meses el alcohol, el café, el después del sexo o las comidas, y hasta el trabajo estaban indisolublemente ligadas a un cigarrillo encendido.

No era conciente de que mis sentidos del gusto y el olfato funcionaran por debajo de su capacidad.
No era conciente que toda mi ropa olía a humo, al igual que el auto y la casa.

Ayer hizo seis meses, medio año, desde que dejé de fumar.
Miro para atrás y ni yo sé como logré deshacerme de este vicio que disfruté tremendamente hasta que comencé a sufrirlo.



Para acompañar, una cancioncita de cuando yo no fumaba, antes de empezar, éramos taaan jóvenes! ja!
Yo ando pasando una etapa franela (ya cualquier gil se ha enterado), así que va una canción al tono y a nadie puede extrañar.
El grupo se llamaba Black, y la canción Wonderful Life.
Con el cigarro...nada que ver.
Qué más ? Por ahora nada más..., no gracias, recién tiré...


martes, 6 de noviembre de 2007

Ritmo lento

Mis entradas últimamente se han espaciado de manera poco habitual.
No encuentro tiempos ni temas para explayarme por aquí.
Ando con pocas ganas de recordar, mi humor es razonablemente bueno, mi necesidad de postear alguna entrada de esas "catárticas" es casi nula, no me han ocurrido cosas especialmente graciosas o pintorescas, no me he hecho millonario ni planeo hacerlo próximamente, resumiendo, no hay nada que yo necesite decir aquí, y para eso es éste blog desde un comienzo: para decir lo que necesite decir.
Y es que estoy pasando unos buenos tiempos.

Tuve una etapa bastante negra en la vida, que en ciertos pasajes reflejé aquí, aunque es básicamente bastante anterior siquiera a la idea de tener un blog.
Cuando pude escribir sobre ciertas cosas fue cuando no ví la vida ya tan negra.
Sin embargo tampoco puedo decir que estuviera pasando el mejor momento de mis casi cuatro décadas de vida.
Una de las cosas que me ha mantenido bastante a resguardo todo este tiempo es la sensación de estar regresando del infierno, nada puede ser peor que lo que ya pasé, nada debería ponerme demasiado nervioso ya.
Más allá de algunos problemas, algunas pérdidas, algunas tristezas y enojos, nada parecía suficiente para tirarme al piso si lo ocurrido no lo había logrado.
En algún momento he dicho que mi umbral de dolor posiblemente había quedado más alto de lo habitual.
Vi y sentí cosas que ojalá no me hubiera tocado ver ni sentir, y resistí la tentación de mandar todo a la mierda, sea por dureza o por cobardía no lo sé.
Simplemente ocurrió.

Y un día comencé a escribir éstas cosas para mí, tratando de evitar ser truculento, ni cursi, ni sensiblero, ni de hacerme el mártir o el fenómeno.
Traté de simplemente relatar unos sucesos y unos sentimientos desde dentro de mi cabeza, sin grandes respuestas ni grandes preguntas, con enormes inseguridades y muy asiduamente con un desencanto por la vida supongo por pasajes bastante patente.
He escrito cosas mientras lloraba, aún procurando que el texto lo disimulara lo más posible, siempre me irritó la posibilidad de inspirar lástima o algún sentimiento similar, y también lo he hecho entre carcajadas idiotas por el ridículo en el que me ponía en ocasiones.

En algún momento, ignoro cómo, dejé de ser el único que leía lo que yo escribía.
Ignoro qué pudiera movilizar a otros a hacerlo, yo no estoy seguro que leería mi blog si no fuera mío para ser honesto, creo que no lo leería lisa y llanamente.
En éste punto comencé a plantearme si no me estaba exponiendo demasiado, si no estaba cayendo en alguna suerte de exhibicionismo que no era originalmente el objetivo.
Porque a partir de lo que yo pueda escribir aquí la gente puede forjarse una idea, cercana o totalmente equivocada de las cosas que me ocurren.
Me he planteado si tiene sentido continuar o no, y concluí que lo haría mientras continuara de alguna forma disfrutándolo, tratando de hacer de cuenta que sigo siendo el único que leerá éstas cosas.

Y a santo de qué toda ésta perorata ?
No mucho, o quizás si.
Es la primera vez desde que comencé éste blog que me siento bien, tranquilo, cosa que me parecía virtualmente impensable meses atrás.
Quizás por eso no escriba mucho éstos días.
Seguramente ya volveré a tener ganas otra vez de decir cosas y las diré aquí, como hasta ahora, cuando pueda.


La canción va con cualquier excusa, imaginen la que les guste.
A mi me gusta, he andado canturreándola, y tiene una letra que dice un par de cosas que suscribo. A buenos entendedores...
Siempre voy a volver a Calamaro, es de mis artistas preferidos, y ésta no es de sus canciones más conocidas, pero debería.



No Sé Olvidar


Quisiera que el amor dure cinco minutos
aunque sea el único dolor merecido
Los inocentes somos culpables siempre.
Quién dijo como tenía que ser todo
por qué no podía ser a mi modo
que la libertad sea divina.

Porque el amor te espera en la esquina
y el dolor te espera en cualquier lado
ya no quiero mi aliento oxidado solo para mí.

Que alguien me diga lo que tengo en el pecho
y me lo saque de mala manera
no es agradable la espera, cualquiera que sea.
Podría confesarte todo sin problema
también olvidarme de mi pasado
bailo mejor acostado y no sé olvidar.

Porque el amor te espera en la esquina
y el dolor te espera en cualquier lado
ya no quiero mi aliento oxidado solo para mí.


Andrés Calamaro