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jueves, 10 de enero de 2008

Cuando crezca

Mi enano tiene 9 años, pero algún día será un adulto.
Algún día se habrá hecho un tipo grande, no solamente de tamaño, un tipo pleno, con sus proyectos, con unos planes más o menos realizables, con unos sueños por intentar alcanzar.
Algún día mi hijo va a ser como ahora, cariñoso, inteligente, pero además tendrá algo más, será lo suficientemente mayor como para que podamos tener unas charlas.

Algún día el enano y yo vamos a sentarnos, quizás alguna noche parecida a ésta, a charlar de nuestras vidas. A recordar los tragos amargos que pasamos juntos, y los momentos en que fuimos felices también.
Algún día, entre un whisky y otro, mirando un cielo parecido a éste, vamos a hablar de las cosas que él aún hoy no se anima a preguntar.
Quizás recuerde alguna noche como ésta, en que sabiendo que algo pasaba al mirarme de reojo, volvía a su cena en silencio; y al fin pregunte..., y quizás yo recuerde y pueda responderle.

Algún día le confesaré que tuve miedo de no llegar, de no poder cumplir mi objetivo esencial desde que él apareció en mi vida, verlo convertirse en un hombre pleno, en un buen hombre, educado, sensible, y enamorado.
Alguna noche parecida a ésta, dentro de no tantos años, entre trago y trago quizás él me pregunte, "
papá, te acordás de aquella noche...?"
Y si es de ésta noche de la que habla, quizás yo me acuerde, como de otras, y le explique lo que ahora es demasiado chico para entender.

Algun día, capaz que mientras hacemos un asado alguna noche de enero, charlemos entre hombres, entre padre e hijo, pero entre hombres, sobre las cosas que mi enano nunca habrá sabido mientras fue un niño, las cosas que me hacían llorar, dudar o flaquear de a ratos.


Quizás ocurra o no.
Quizás sea dentro de 15 años, quizás 30 si llego, posiblemente sí, sí llegue.
Puede que sea aquí en Atlántida, puede que en otra parte, en cualquier otra parte.
Seguramente yo seguiré molestándolo con mi humor amargo, mi carácter podrido, y mis discos viejos, ya para entonces viejísimos, y también seguramente seguiré queriéndole como ahora o más, si eso es posible.

No tuve un buen día hoy, y claro..., no había que ser Einstein para descubrirlo.
Dejo una canción que recordaba un par de días atrás charlando con un amigo, una canción vieja pero no mucho, y algo triste, pero no tanto. Como yo, bah!...
A Long December, de los Counting Crows, y si estoy más o menos entero cuando esa charla llegue, quizás hasta la escuchemos juntos.


sábado, 20 de octubre de 2007

Cuervos negros y bolas azules

Ayer el enano salió con la clase a recorrer Canelones.
Pasaron el día dando vueltas, paseando y regresaron antes del atardecer.

- como te fue enano ?
- bien
- a dónde fueron ?
- a un zoológico donde habían unos monos que se llaman monos verdes
- no me digas ?, fá que bueno
- siiii !, no sabés, se LLAMAN monos verdes, no son verdes !
- ta bien gordo, y a donde más fueron ?
- a ningún lado más
- mmm, como que no ?, pasaron el día mirando monos verdes ?
- ya te dije que no son verdes, se LLAMAN monos verdes
- si negro, entendí..., pero habrán ido a algún lugar más...
- si fuimos, pero no me acuerdo
- pero...
- los monos esos que se llaman verdes...
- see...
- se llaman verdes pero no son !
- si, ya me comentaste
- si, si, pero no sé por qué se llaman verdes si son marrones, y tienen las bolas azules
- ehh ?
- deberían llamarse monos azules !, o monos de bolas azules por lo menos!
- ajá, y si...

(tengo que ver esos fantásticos monos que se llaman verdes, parece no recordar nada más)



También ayer el Zoquete se mandó el gesto de poner en el Cuervo Negro mi canción preferida del maestro Rod Stewart, Hot Legs.
Inevitablemente cuando nos vemos y la charla dura más de 5 minutos sale la frase "acabo de subir tal canción", o "tendrías que poner tal otra".
Cada charla surgen mil nombres de grupos o canciones, y después me quedo con ganas de escucharlas.
De la charla de ayer voy a poner una, o mejor, dos moscas ayer mencionadas, y atadas por el rabo.
Salú.



Sex Pistols - Rock Around The Clock

miércoles, 10 de octubre de 2007

Amor

Ayer el enano fue a pasar la tarde con la abuela.
Como cada vez que va pidió que le dejara jugar con la computadora, donde hay instalados varios juegos para los nietos, y desde la cual además juegan online en un par de páginas como Cartoon Network y alguna más.
Ésto hasta ahora había presentado los inconvenientes previsibles, básicamente escaso cuidado a la hora de usar el equipo.
Ayer estuvo sólo, por lo que la tuvo toda para él, siendo que normalmente la comparten entre varios.
Pasé a buscarlo al anochecer, hicimos mandados y regresamos a casa.
Rato después me llama mi madre para mencionarme un episodio algo atípico.

- que pasó ?
- nada serio, pero entre jueguito y jueguito el enano anduvo buscando algo en Google.

Inmediatamente se me vinieron a la mente una serie de actividades fantásticas pero que preferiría que el enano descubra en todo su colorido dentro de unos años, no ahora.
Casi con miedo pregunté:
- qué buscó ?
- no te preocupes, no buscó nada raro, buscó "amor".
Yo solo te quería avisar porque no sé como manejas vos el tema, a mi me preocupa que buscando esa u otra palabra pueda encontrar cualquier cosa.
- sí, claro, igual voy a hablar con él.


Finalmente ayer no hablé con él, posiblemente lo haga hoy, aún evalúo como encararlo.
Para tener una idea de qué pudo haber encontrado hice la búsqueda yo mismo.
El primer resultado es de wikipedia (respiro aliviado), los resultados que vienen detrás parecen bastante inofensivos.
Entro a Wikipedia para ver qué definición dan de algo tan "impreciso" como el amor.
La definición casi me duerme:

"El amor es considerado como un conjunto de comportamientos y actitudes, incondicionales y desinteresadas, que se manifiestan entre seres capaces de desarrollar inteligencia emocional o emocionalidad. El amor no sólo está circunscrito al género humano sino también a todos aquellos seres que puedan desarrollar nexos emocionales con otros, por ejemplo, delfines, perros, caballos, etc."

Después sigue, pero digamos que mantiene el tono del primer párrafo.
El amor visto así parece tan entretenido como cortarse las uñas, o menos.
Espero que el enano no lo haya leído, prefiero explicárselo yo.
Seguramente mi definición no supere ningún filtro entre filósofos ni lingüistas, pero tengo la ilusión que podré darle una noción con más cuerpo de lo que es el amor.

Me intriga saber qué quería buscar al buscar "amor".
Me intriga si quiere saber el significado o cómo identificarlo.
Me intriga si cree estar enamorado a los 9 años, y si cree que Google lo va a sacar de dudas, pobre ángel iluso.
No quiero que busque cosas en Google sin supervisión mía aún, pero no quiero que crea que está mal buscar algo que no se sabe, y menos si busca el significado de "amor".
Tampoco quiero que piense que Google es un oráculo que tiene las respuestas a nuestras dudas existenciales.
Ojalá lo fuera, ojalá tuviera algunas respuestas, estoy lleno de preguntas.


Acompaño con una canción de amor para meter ruido, claro.
A mi gusto da una noción mucho más cercana que Wikipedia, es Alcione y el maestro Djavan, Gostoso Veneno.



Este amor me envenena
Mas todo amor sempre vale a pena
Desfalecer de prazer, morrer de dor
Tanto faz, eu quero é mais amor.

A água da fonte bebida na palma da mão
Rosa se abrindo, se despetalando no chão
Quem não viu e nem provou
Não viveu, nunca amou .

Se a vida é curta e o mundo é pequeno
Vou vivendo morrendo de amor
ay!
gostoso veneno


Suena mucho mejor, no se necesita tampoco mucha más exactitud, para qué?
Me alcanza con que sepa que estamos acá para disfrutarlo, y que es lo único valioso que podemos dejar cuando ya no estemos.
Pero tengo que buscar un buen diccionario, porque no encuentro ninguno que diga algo parecido.

miércoles, 3 de octubre de 2007

Esteeee

Bueno, se acabó, después de superar la barrera de las 150 entradas se me acabaron los temas.
Ya está, no me acuerdo de nada más que quiera contar, nada que quiera sacar (hablamos figuradamente, ya saben), nada sobre lo que filosofar, ninguna torpeza digna de ser relatada... resumiendo, se terminó.
No se me ocurre nada más.

Ando pensando en cerrar el blog o dar un dramático giro temático.
He meditado seriamente sobre qué hacer que sea original, porque no quiero copiar a nadie.
Estoy tentado de poner canciones traducidas del ruso, griego, sueco, árabe, alemán, etc.
Del inglés no porque ya existe.
El problema es que no sé ninguno de esos idiomas.

La otra posibilidad es dedicarme a la poesía. Tenía enormes posbilidades en ese rubro, pero por alguna razón todos los sonetos que acuden a mi mente empiezan inexorablemente con "Ayer pasé por tu casa...etc".
Así que de momento dejaré ese proyecto en stand by para más adelante.
Tengo un par que vienen por el lado de "En el cielo las estrellas, ...", pero bueno, los tengo que pulir un cacho, porque no se construye una carrera literaria con eso, aunque hay algunos escritores que la vienen haciendo toda con bastante menos.

Sopesé incursionar en el mundillo de las artesanías.
Pero sería una competencia desleal contra quienes ya están en eso y se verían repentinamente en desigual lucha contra mi archiconocida destreza manual.
Por otra parte cuando comencé a hacer una lista de las cosas que sabía hacer con las manos me dí cuenta que me daba un cacho de vergüenza decirlas acá.

Estuve a un tris de encaminarme pues hacia una temática que domino holgadamente, la de los consejos para el hogar.
Un blog entregado en cuerpo y alma a aconsejar a los inútiles sobre las minucias de la vida doméstica para facilitarles la existencia.
Estaba planificando ya varios temas "con gancho", pero justo se me comenzó a inundar el baño, y en el fragor de la lucha se partió la sopapa, justo antes de caer, y sólo pude agarrarme de la cortina del duchero, que ha quedado irreconocible la pobre.
En consecuencia no tengo tiempo para andar perdiendo en un blog de ese tipo, que los inútiles se las arreglen sin mí por un tiempo más al menos.


Al final me calenté y le pedí a mi hermano (conocido en el bajo mundo como "el darki" y que tiene un blog mucho más canchero que éste), que se mandara el gesto de traducir una canción que puse hace un par de días acá.
Y aunque no lo puedan creer me dio bola!, el resultado pueden verlo en el
Cuervo Negro, pero ya me dio excusa para hacer éste post de agradecimiento.
Es una canción de The Cult que me encanta, Sweet Salvation.
Yo más o menos sabía por dónde venía la letra, de hecho amago a cortarme las venas cada vez que la escucho, pero la traducción me ha dado razones de mucho más peso.
Gracias negro.

También anduvimos sacando fotos, quería algunas con el enano.
Así que cuando fuimos a fotografiar la azalea de mi vieja (al fondo de la foto), aprovechamos la bolada para retratarnos a dúo.
Esas imágenes que metimos en
uisqui !!, que como cualquiera sabe, es el hermano bobo de éste blog, pero dedicado a las fotos.

despierto como el papa O_o

Qué mas ?
Nada, digan que es divino en los comments (porque es verdad ¬¬), yo voy a seguir pensando a qué me voy a dedicar.


martes, 25 de septiembre de 2007

No mas chinos

Supongo que es posible relacionarse con los niños pequeños sin caer en el ridículo más indigno.
Pero lo normal es que recurramos a toda una batería de morisquetas y ruidos varios para distraerlos, hacerlos comer, lograr que dejen de llorar, o simplemente para ver alguna sonrisa desdentada.

Bueno, al menos en mi caso es así.

Uno apuesta a que los únicos testigos son ellos, y son demasiado chicos para entender.

Pero es difícil imaginar realmente cómo nos ven desde sus ojitos mientras nuestros enormes rostros se mueven al ritmo de los cucucucucu, mininini, ahi taaaa!, y otros clásicos del ridículo familiar.
Bueno, a veces logramos adivinar cómo nos ven, a veces hasta ellos mismos nos lo dicen, sólo hay que saber escucharlos...



Yo tenía por costumbre hacer reír al enano desde que era chiquito con unas morisquetas que incluían estirarme los ojos con la punta de los dedos, abrir la boca intentando sacar los dientes hacia afuera, y diciendo con voz estridente "Hola Chino!".
A mí me encantaba ver sus carcajadas y lo íncorporé a mi repertorio de payasadas habituales con él.

Con el tiempo dejé de estirarme los ojos, bien porque estaba fumando, o porque tuviera las manos ocupadas, lo que fue haciendo que aquella pantomima original fuera deteriorándose.
Pero conservaba lo de sacar los dientes y gritar "Hola Chino!".
Nunca me planteé seriamente por qué se reía, un día simplemente lo hice, funcionó, y comencé a repetirlo; y lo hice durante quizás un par de años.
Luego decidí no hacerlo más.

En 2003, meses antes de cumplir los 5 años, el enano viajó con su madre a Suiza, a visitar a parte de la familia que vive por allá.
Yo no pude ir por el trabajo, así que supe de sus andanzas indirectamente.
Aprovecharon la estadía en Europa para ir hasta Roccaverano, un diminuto pueblo en las montañas cerca de Asti, en Piamonte, al norte de Italia, de donde son mis antepasados.
Iban a buscar una partida de nacimiento para terminar de tramitar la ciudadanía italiana, pero ya de paso se lo tomaron como paseo familiar de vacaciones. Hicieron una parada en las cabañas de un camping, donde se quedaron unos días disfrutando de las piscinas y el clima de verano de esa época.


El enano estaba fascinado, y pasaba jugando con otros niños de su edad, entre los que un día aparecieron unos hermanitos, uno de ellos con síndrome de Down.
El enano jugó un rato sin quitarle los ojos de encima, hasta que decidió ir a hablar con su madre.

- mamá
- que gordo?
- viste ese niño ?
(señalando)
- si Marco, lo ví, pese a que no hablaban español temía algún comentario poco feliz
- pero lo viste bien?
- sí gordo, lo vi
- pobrecito... es chino !



Cuando me enteré del episodio creí entender qué pensaba él de mí cada vez que yo decía aquel "Hola Chino!".
Obviamente desde entonces decidí no hacer más aquello, uno se va acostumbrando a hacer el ridículo, pero bueno, hay límites.
Tuve que innovar, buscando nuevas formas de deteriorar mi imagen. Cualquier día de éstos me enteraré que opina de ellas.






Hace más de una década que me gusta Jovanotti, y más de un lustro que bajé una canción de él que nunca pude averiguar en qué álbum había sido publicada.
Cuando finalmente tuve todos sus discos comencé a sospechar que la canción en cuestión no era de él.
Hace un par de semanas, luego de años de estar engrupido, vine a desasnarme que efectivamente no era Jovanotti quien cantaba, sino Gió Bacio, así que la canción es de él, y es Funky Groove.
Salute.

domingo, 26 de agosto de 2007

Amor y casualidad


Hoy el enano cumplió 9 años.
Quién habría podido adivinar que las cosas serían así ?.
Quién habría adivinado que nueve años más tarde estaríamos en éste punto, que tendríamos en la mochila todo lo que nos ha tocado vivir en tan poquito tiempo. Tan poquito para mí, una vida para él.
Cómo adivinar cuántas veces la cagué, cuántas acerté ?
Quién habría podido suponer que nueve años más tarde seríamos solo él y yo ?
Lo único que sé con certeza es que todo el camino hasta acá valió la pena sólo para estar hoy con él.



De amor y de casualidad es una de mis canciones preferidas de Jorge Drexler.
Apareció en el disco Llueve en 1998, año en que nació el enano.
Además que musicalmente me parece una linda canción, la letra me parece totalmente compartible, más allá de los detalles personales.
Irremediablemente escucharla me remite al enano, desde siempre.



De amor y de casualidad


Tu madre tiene sangre holandesa,
yo tengo el pelo sefaradí,
somos la mezcla de tus abuelos
y tu, mitad de ella y mitad de mí.

El padre de tu madre es de Cádiz,
mi padre se escapó de Berlín,
yo vengo de una noche de enero,
tu vienes de una siesta en Madrid.

Tu madre vino a aquí desde Suecia,
la mía se crió en Libertad,
tu madre y yo somos una mezcla,
igual que tú, de amor y de casualidad,
igual que tú, de amor y de casualidad.

Tu madre tiene los ojos claros,
yo un tatarabuelo de Brasil,
yo soy del sur de Montevideo,
y tu mitad de allá y mitad de aquí.

En este mundo tan separado
no hay que ocultar de donde se es,
pero todos somos de todos lados,
hay que entenderlo de una buena vez.

Tu madre se crió en Estocolmo,
la mía al sur de Tacuarembó;
tu madre y yo vinimos al mundo,
igual que tú, porque así lo quiso el amor,
igual que tú, porque así lo quiso el amor.



Jorge Drexler

sábado, 7 de julio de 2007

El botón de Mute ?

Cotidianamente me veo bombardeado por monólogos interminables, algunos improvisados, otros repetidos de algún programa de televisión con precisión milimétrica, una y otra, y otra vez.

Es inútil suplicar por piedad, por un instante de silencio, la perorata igualmente llegará con histrionismo implacable.



Mientras quede aunque sea una sola brasa en la barbacoa de la justicia...



...todos podremos disfrutar del bistec de la victoria !!



Chan Chan !!


Alguien que lo deje mudo a él o sordo a mi por un ratito, no pido tanto.

viernes, 18 de mayo de 2007

La madre


A mitad de la semana pasada el enano vino de la escuela con una lista de materiales como deberes.


Papeles, gomas, colores, que debían llevar todos el día siguiente; al parecer el único exceptuado de esa obligación era él.


- Por qué vos no enano ?
- Porque vamos a hacer un regalo del Día de la Madre y la maestra me dijo que si no quería no lo hiciera.
- Y que querés hacer ?
- Quiero hacerlo igual.

El año anterior el día de la madre no existió, ni en casa ni en la escuela, pero éste año ya había pasado tiempo más que prudencial como para no seguir eludiendo el tema.

El jueves salió de clase con el regalo en la mano, y antes de saludar ya me lo estaba extendiendo.
Una tarjeta amarilla de unos 12x12 cm llena de dibujos de colores, y un papelito blanco más pequeño pegado que decía "Querido Papá".
"Muy linda enano", le dije, mientras la guardaba e intentaba seguir hablando con mi hermano que a esa altura tenía a mis tres sobrinos hablándole todos a la vez.

Una vez solos, mientras caminábamos a casa comenzó a mirarme insistente.


- y te gustó ?
- sí enano, muy linda
- cómo sabés si no la abriste ?
- no me dí cuenta que se abría..


... inmediatamente eché mano al bolsillo buscándola, y ví entonces que aquel papelito blanco que decía Querido Papá estaba plegado.
Lo abrí, lo leí, lo cerré y seguí caminando, "muy lindo, me gustó mucho, gracias", fue lo único que pude decir.

Durante el fin de semana la tuve en la mesa, al lado de la computadora y volví a leer aquellas dos líneas una y otra vez, con una sensación interna muy contradictoria:

Te quiero Papá.
Sos genial y sos el mejor papá que se podría tener.


En el fondo hubiera deseado no recibir nunca un regalo del día de la madre, por bonito que fuera.
Debería ser ella y no yo la que llorara al leerlo, al menos ella lo haría por felicidad.


sábado, 10 de marzo de 2007

El Enano III


sábado, 23 de diciembre de 2006

El enano II

Había cumplido hacía menos de un mes los 7 años.

Vivíamos en un apartamento de algo más de 60 metros cuadrados frente al zoo, que era el paseo obligado de cada fin de semana desde que tenía algo más de un año de edad.
Se sabía de memoria la ubicación de cada animal, aunque parecía tener preferencia por las cabritas, las llamas y los patos, y es que los veíamos desde las ventanas de nuestro sexto piso y conocíamos antes que nadie a las crías recién nacidas.
Su otro paseo predilecto era la placita.
Esta quedaba casi frente a su escuela, y cada vez que pasábamos a la salida pedía para dedicar unos minutos a hamacarse y correr palomas. Yo pocas veces accedía.

Hacía algunos meses que le veía poco y mal.
Su madre y yo luchábamos sin éxito alguno contra el cáncer que la estaba matando.
No era un ambiente propicio para un niño pequeño pasar el día entre emergencias médicas, corridas de madrugada, charlas sobre posibilidades de sobrevida, entradas y salidas del hospital y adultos llorando a escondidas de impotencia.
Así, con afán de mantenerlo en un ambiente lo más sano posible, lo enviaba a lo de mi hermano, fuera de la ciudad, donde con sus primos llevaba una vida que disimulaba la poca atención que recibía en casa y lo mantenía 'a resguardo' de escenas que pudieran impactarle demasiado.
Luego volvía y pasaba un par de semanas yendo a la escuela, a veces conmigo, a veces con la abuela, dependiendo de quien estuviera 'disponible', procurando que no perdiera el año escolar.

Aquellas 7 cuadras de casa a la escuela eran los momentos que teníamos juntos en el día con relativa ilusión de calma, y entre charlas sobre Los Padrinos Mágicos, los deberes o algunas carreras 'hasta la esquina' yo intercalaba información que fuera acercándolo a una realidad bastante difícil de explicarle.
Que mamá está enferma, que es muy difícil que se cure, que está más enferma, que los doctores quieren cuidarla otra vez en el hospital; con cuentagotas intentaba prepararlo para el momento que yo sabía tan inevitable como cercano.
Yo estaba convencido que de alguna manera él iba asumiendo que algo iba muy mal, de hecho aparentaba estar cada vez más distante de su madre, casi no preguntaba por ella pese a ser inseparables meses atrás. Pero sabía también que era complicado desterrar esa idea de que la muerte era un contratiempo donde uno perdía algunos puntos y volvía a comenzar como en un videojuego.

El día de la primavera ella finalmente dejó de sufrir.
Debo reconocer con cierta vergüenza que de alguna forma la envidié.
Cuando logré volver a pensar comencé a juntar todo el valor que me fue posible para hablar con él.
Al verlo, unas horas más tarde, le invité a salir, y entre promesas de ir hasta el Shopping Center a comer una hamburguesa, tomar un helado y comprar unos juegos para la PlayStation fuimos caminando hasta aquella placita que nos quedaba a medio camino.
El calor era agobiante, más para esa época del año.
Yo buscaba la mejor forma de mantener la compostura y no llorar antes de tiempo, no hasta poder decirle...

Compramos un par de refrescos y cruzamos a sentarnos en el césped, mirando hacia las hamacas.
- ¿Puedo ir?, me preguntó parándose delante de mí con la botella de Fanta en la mano.
- No enano, después, ahora quiero hablar contigo..

Me escuchó de pie, mirándome muy fijo, con unos ojos enormes, cada vez más redondos a medida que le hablaba tratando de no ser más brutal de lo que la verdad era.
Esa mirada me persiguió durante meses, y dudo que pueda olvidarla alguna vez.
Pensé que lloraría o gritaría como yo quería hacerlo, pero no lo hizo.

Cuando acabé, todavía mirándome fijo y muy serio me dijo:
- ya puedo ir ?
- sí enano, andá.

Fue hasta una hamaca, subió y se miró los pies unos segundos mientras pateaba la tierra.
Luego bajó y comenzó a correr por la plaza, a toda velocidad.
Calculo que lo habrá hecho durante unos 5 minutos, hasta que no pudo correr más; entonces vino caminando despacio, con paso cansado y preguntó:
- papá, vamos a tomar un helado?
- sí enano, vamos

El enano