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jueves, 3 de abril de 2008

El detective

En el terreno de al lado a donde yo vivo, están construyendo una casa.
Comenzaron hace más de un año, y aún no acaban.
De hecho desde enero está parada la obra, cuando ya estarán faltando las terminaciones.

Más de un año de cumbias a todo volumen desde las 7:30 am, incluyendo fines de semana o partidos de fútbol y programas deportivos a grito pelado, todo sonando desde una radio absolutamente mal sintonizada, en donde prima la estática por sobre cualquier otra cosa.

Prontamente decidí hacer buenas migas con los obreros, ésto en invierno es muy solitario, y ya apenas me mudé me robaron.
Tener una obra pegado a casa con gente todo el día podía ser una ventaja, no cualquiera entraría a robar a la vista de la gente trabajando a escasos metros.

De vez en cuando se aparecían a pedir algo, un poco de azúcar, hielo muchas veces, y hasta alguna vez cubiertos para comer, y algunos platos.
Yo sin inconvenientes les daba lo que necesitaran.

A diario yo salía a buscar al enano a la escuela y les saludaba para que supieran que la casa quedaba vacía, y ellos a mí, muy atentos siempre a cualquier movimiento en el barrio.
Hasta que noté que mi leña desaparecia con preocupante velocidad, de a un poco por día.
Cierta vez, regresando, pude ver como un par de aquellos simpáticos trabajadores salían de mi jardín con troncos para su asado de mediodía, y fue el fin de aquel romance.
No quise ir a increparles, no me pareció buena idea enemistarme frontalmente con los tipos, pero ya me quedé resentido.

Algo habrán notado de mi cambio de actitud de todas formas, porque dejaron de venir a pedir cosas, y solo uno siguió saludando. Ningún problema.

En verano sacaron el encofrado, y de pronto a escasos 3 metros del límite de mi terreno se formó una enorme montaña de tablas de obra.
Y cualquier mortal sabe que la madera de obra es la mejor madera para hacer asado.
Y yo, un ciudadano honesto, tenía derecho a recuperar aquella madera "prestada" meses atrás sin mi consentimiento, o no?

Bueno, para hacerla corta me comí un asado con madera de obra, y por cierto, estaba rico.
Para hacerme del botín sin que todo el barrio me viera entrar desde la calle, simplemente usé un hueco en el cerco vegetal que divide ambos terrenos, aunque como me resultaba algo estrecho corté unas ramitas para pasar con facilidad.


Pasaron los días y yo olvidé el suceso, hasta que llegó mi jardinero.
Se trata de una familia en realidad, papá jardinero, mamá jardinera, y tres hijos jardineritos.
Vienen, cortan el césped a toda velocidad y se van sin molestar jamás, me entero por el ruido de las cortadoras.
El padre es además edil local del MPP, y un gordo simpatico y compadrón afecto a las charlas si te pesca fuera de la casa. Pero quedándose dentro uno está a resguardo.

Por eso me extrañó cuando me golpeó la puerta, pero bueno, se justificaba, estabamos ante un eventual plan macabro.
Me llamó con aire misterioso, y mientras rodeábamos la casa me hablaba de ladrones y lo inseguro de la temporada baja.
Entonces se detuvo en seco junto al cerco, y agachándose como quien da con el esquivo rastro de un peligroso oso grizzly me dice: "éstas ramitas que ves en el piso están recién cortadas"

- ajá, contesté sin saber bien qué cara poner frente a las ramitas que yo mismo había cortado días antes
- evidentemente aquí alguien ha estado preparando una pasadita, me dijo (y yo casi creí escuchar que agregaba "mi querido Watson")
- te parece ?, dije tratando de evitar contribuir a la alarma
- seeee, respondió entrecerrando los ojos.
- fa!, dije sin saber bien como terminar con la farsa.
- seguramente piensan entrar por acá al terreno para que nadie los vea
- uuuhhh claaarooo! dije yo ya medio podrido
- quería avisarte para que estés atento a cualquier movimiento raro que veas
- ok, muchas gracias por avisarme, voy a tener cuidado, dije

Y mientras él subía al auto y se iba con el ego hinchado por haber desenmascarado a algún delincuente, yo quedé pensando que con Sherlock cortándome el césped, para el próximo asado voy a tener que quemar también las ramitas delatoras.


Si, ya sé, afanar tablas de asado no es muy honesto, prometo no repetirlo; pasemos a la canción de hoy y deje de mirarme feo.
Sigo con los grupos españoles y las canciones viejitas.
Y como andaba con estos problemas con el terreno lindero, aprovecho a poner una canción de La Frontera que se llamaba "El límite".
Un temazo, de más está decir, aunque no tenga un pepino que ver con el asunto de este post, y ni falta que hace.

viernes, 8 de febrero de 2008

Derribando puertas

Hoy es uno de esos días... complicados.
Por nada en especial, de esos días en que algo parece no estar en su sitio pero no descubro qué.
El día no ayuda, gris por unanimidad pero no ha refrescado.
Mi capacidad de concentración desapareció en una multitud de pensamientos, recuerdos y planes confusos.
Me cuesta recuperar el centro en los días así, simplemente porque no sé dónde está el problema, el problema soy yo, o en un cálculo más optimista, el problema es el universo entero.

Salto rápidamente de una cosa a otra sin hacer ninguna medianamente bien.
Resumiendo, insoportable.

Saco unos discos, pero tampoco funciona.
Salto de una canción a otra sacándolas a la mitad, escuchando una canción de cada disco, a veces vuelvo a guardarlos sin escucharlos.
Nada, toca esperar que el día acabe sin incidentes graves, no sería la primera vez, no será la última.

De todos esos discos escuché una sola canción completa, una vez, dos, tres... hacía tiempo no escuchaba Traidores.
Supieron ser mi grupo preferido, hasta que se separaron.
Nunca logré luego seguirles el tren sobre si regresaban o volvían a separarse.
Les ví por primera vez aquí, en el Country de Atlántida, cuando pasaba aquí los veranos.
Fue un recital que reunía decenas de grupos, la mayoría espantosos, y algunos buenos, sería el 85 o el 86, ninguno tenía disco en la calle aún, sólo Los Estómagos.

El tema en cuestión, el que se ha hecho cargo de mi neurosis de hoy,
Derribando puertas, de Radio Babilonia, aparecido en 1995.
No sé por qué ese tema, la música, algo en la letra, hoy imposible saber... ni lo intento.




Derribando puertas

De nuevo el viento
golpea al viento
el sueño se derrumba
sobre sí mismo.
Un poco más cerca
un poco más lejos, cada vez,
las horas pasan lentamente
y simplemente
estoy golpeando puertas
que hace tiempo
están cerradas para mí.

Ves como tu vida
estalla en este infierno
un nuevo golpe y todo
ha vuelto a caer.
Estás sintiendo,
vas descubriendo cada vez
que todo pasa indiferente
y simplemente
estoy golpeando puertas,
que hace tiempo
están cerradas para mí.


Estoy golpeando puertas
que hace tiempo
están cerradas para mí


De nuevo el viento arrastra
tus pasos en la arena
fuera el sol lastima
dentro mata el frío.
La bala erra el blanco
ya no podés volver atrás
alguien sonríe nuevamente
y simplemente
estoy golpeando puertas
que hace tiempo
están cerradas para mí

Golpeando puertas,
estoy golpeando puertas...

Derribando puertas...

Los Traidores

viernes, 1 de febrero de 2008

Plan recambio

Entregamos turistas usados y recibimos unos nuevitos.
Y está bien, los de enero ya habían descansado lo suficiente.
Ya habían conducido sus coches a 120 km/h por las callecitas de tierra, ya estacionaron sobre las veredas, ya se insultaron con otros turistas para definir quién ocuparía el único lugar disponible del estacionamiento del supermercado, ya llenaron la playa de envases descartables de plástico y bolsas de nylon, ya salieron a mover las panzas corriendo por la orilla del mar para sentirse deportistas por única vez en el año.
Ya cumplieron, y ahora... se van.

No es mi caso, lo mío es la web, pero muchos de mis vecinos esperan todo el año a que llegue la temporada de verano para ver a sus negocios florecer. El almacén, el bar, la veterinaria, todo está lleno de gente, y sus dueños felices.
Yo disfruto más los días como el de ayer.
Salí al atardecer en bicicleta, ya se podían ver algunos coches yéndose, y otros llenándose de bolsos, bicicletas y tablas de surf en las puertas de las casas para volver a la ciudad.
Se acabaron los alquileres y las licencias de enero y las golondrinas vuelan lejos.


Dije golondrinas por hacerme el poético, pero la poesía no es lo mío, ya sabíamos.
La verdad es que al menos al llegar si se parecen a algún pájaro, no será a golondrinas.
Hoy desde temprano comienzan a llegar los nuevos turistas, son días difíciles. Llegan con todo su estrés en los bolsos, con la ansiedad de empezar urgente a descansar, de empezar ya mismo a librarse de los apuros.
Los primeros días la visión es bastante espantosa, pululan los tipos blanquitos y apurados, que de a poco van poniéndose rosados.
Se llena de atletas playeros nuevamente, de señores y señoras que salen a estrenar atuendos deportivos sin uso, que pasarán al olvido apenas acaben las vacaciones.

Yo anteayer me he librado de mis molestos vecinos, que peleaban en el jardín todas las tardes, y ayer mientras disfrutaba del movimiento migratorio de éstas "aves" fui a la Mansa a ver el último atardecer de enero, un atardecer espectacular por cierto.
Hoy amaneció silencioso y muy caluroso, las chicharras están desde temprano pronosticando un día de temperatura alta.
Hoy no se puede faltar, llegan los nuevos a la playa, y hay que ir a recibirlos.




Vamos a acompañar con una musiquita que suene a veraniega, no importa realmente si lo es.
No había puesto nada de Ruben Rada hasta ahora, en más de un año de blog.
Ésta canción siempre se me hizo muy.. digamos que light, muy de verano, así que ahí va, Ay! Amor.
Ando tan indolente !, debe ser un mecanismo defensivo... o no, a quién le importa.

miércoles, 30 de enero de 2008

De negro

Hace un par de días veía en tele una película basada en parte de la vida de Johnny Cash, bastante buena por cierto.
Como suele ocurrir en éstos casos donde la cosa va sobre la vida de algún músico que me guste, quedo con ganas de seguir escuchando, y así, terminada la película, sigo prendido a algún disco.

Luego recordé que Loquillo y Trogloditas hacen una adaptación de un tema de Cash,
El hombre de negro.

Hablando con el Cuervo sobre la película, charlamos sobre que podíamos postear esa canción, él la original, con la traducción y tal, yo la adaptación de Loquillo, que acá va.


Bueno, yo no voy de negro, y quizás mi lista sería algo más extensa, pero me encanta esa letra.







El hombre de negro

Voy de negro y te preguntas el por qué,
por qué no visto otros colores; sé muy bien
que mi apariencia puede resultar sombría y gris,
tengo razones para vestir así.

Llevo el negro por los pobres y también
por los vencidos puestos contra la pared.
Lo llevo por el preso, que paga el sueldo de
una ley hecha a medida del poder.

Llevo el negro por aquellos que jamás
hicieron caso a Cristo al proclamar
que existe un camino de amor y de piedad.
Hablo claro, tu me entenderás.

Voy de negro por la injusta soledad
de los viejos y de los que acabarán
fríos como piedras, despues de cabalgar,
mientras alguien se hace rico en su sofá.

Voy de negro por el joven que caerá
en la guerra, creyendo tener detrás,
a Dios y a su madre de su lado y no es verdad,
es la carne del juego de un general.

Sé que hay cosas que nunca estarán bien,
pero nada es imposible, mírame.
Yo canto esta canción, qué puedes hacer tú,
mira hacia adentro y carga con tu cruz.

Quiero enseñar un arco iris al cantar,
pero en mi espalda cae la oscuridad,
y hasta que la luz no brille de verdad
voy de negro, de negro me verás.


Loquillo

domingo, 20 de enero de 2008

Borrachos, filósofos y equilibristas

Antenoche se casó mi prima, así que allá fui, iglesia, fiesta y pocas ganas.

De la ceremonia en la iglesia cualquier cosa que diga será poca, aunque me pareció entender que debía sentirme agradecido por todas las cosas malas que me hayan ocurrido en la vida, porque según parece eso me hará acreedor a un jugoso cheque en la otra vida, o algo así.
Pero pasemos de la iglesia, que es un tema que me aburre sobremanera.

La fiesta, un desfile de gente bonita, casi de plástico, y yo allí, muy de malas, agradecido por la abundancia de whisky en un vaso que nunca acababa de vaciarse sin que apareciera algún amabilísimo mozo a llenarlo nuevamente.

Cuando la cantidad ingerida comenzó a hacer efecto me fui hasta la pista de baile, pensando seriamente en mezclarme allí a bailar solo para despejar la neura, pero fue imposible.
Primero porque la música casi me provoca una embolia por pésima, aunque la gente... la gente parecía saberse la coreografía de cada canción, como si ya estuvieran programados.
Segundo porque no sé debido a qué noté la pobreza del panorama masculino, y no es que uno sea agrandado, pero me dio pudor, temí parecer uno más de aquella banda de muñecos de torta.

Me senté entonces un rato a mirar a un costado, pero ya la cabeza se me fue para cualquier lado y no volvió más, y yo volví a mi mesa a seguir haciendo uso y abuso de la provisión de whisky, único atractivo detectable de la fiesta.


Ayer desperté temprano y de malas, dormí poco y eso me deja todo el día a contramano.
Pasé con los ausentes en la cabeza, con la casa hecha un desorden, y con un cansancio en el cuerpo más hijo de la depre que del desgaste físico.
Quise escribir algo aquí y nada salió, sólo pensaba en una cosa, y no quiero hablar de eso, mejor no hablar de nada.

De repente me recordé a una canción que le encantaba a mi padre, una canción que se llamaba "Equilibrio".
Se me vino a la cabeza y allí se quedó...

pero hay que seguir bailando
bailando en un solo pie
sin perder el equilibrio
que la muerte está al caer.


La tengo en un cassette viejo y pronto me aburrí de pasarla para atrás y volver a pasarla, así que busqué otra música que escuchar, algo que me levantara un poco el ánimo mientras ordenaba un poco la casa.
Y recordé otra que habla de cosas parecidas, una samba del maestro Joao Bosco llamada "O bebado e a equilibrista", que en su momento cantara la mismísima Elis Regina.

Y lo que no bailé en el casamiento de la noche anterior lo bailé ayer, entre el estar y la cocina, sólo, mientras ponía en orden el caos de mi vida, de mi mente y de mi casa.
Una samba que me alegró un poco el día, y de paso me dió que pensar, y recordar lo que quizás la noche anterior pasó por mi mente sin que lo registrara, "hay que seguir bailando".

Ya tropecé antes, y voy a tropezar más veces, ya lo sé, y también sé que lo importante es no caer.
Sea un borracho o un equilibrista, o ambas cosas, la tarea difícil es mantener el equilibrio, un equilibrio siempre precario, siempre inestable, a veces más que quedarse quieto la solución es sacudirse un rato, a veces bailar un rato ayuda a seguir en pie, aunque sea en un solo pie.




O Bêbado e a Equilibrista

Caía
a tarde feito um viaduto
e um bêbado trajando luto
me lembrou Carlitos
A lua,
tal qual a dona do bordel,
pedia a cada estrela fria
um brilho de aluguel
E nuvens,
lá no mata-borrão do céu,
chupavam manchas torturadas,
que sufoco!
Louco,
o bêbado com chapéu-coco
Fazia irreverências mil
pra noite do brasil.
Meu brasil

Que sonha
com a volta do irmão do Henfil.
Com tanta gente que partiu
num rabo de foguete.
Chora
a nossa pátria mãe gentil,
Choram Marias e Clarisses
no solo do Brasil.

Mas sei
que uma dor assim pungente
Não há de ser inutilmente,
a esperança
Dança
na corda bamba de sombrinha
E em cada passo dessa linha
pode se machucar
Azar,
a esperança equilibrista
Sabe que o show de todo artista
Tem que continuar...


João Bosco

viernes, 28 de diciembre de 2007

Un regreso

Bajé del ómnibus pocos minutos antes de las 5 am.
Vine durmiendo casi todo el trayecto, despertándome cuando el coche frenaba y la inercia me enviaba hacia adelante, o cuando el veterano gordo que venía a mi derecha se dormía y volcaba todo su peso sobre mí.
Yo le daba un empujón con la pierna y el brazo a la vez, y el tipo se despertaba y recobraba su posición por enésima vez, mascullando algo incomprensible que yo interpretaba como algo similar a unas disculpas.

La reunión había terminado pasadas las 2, y en pocos minutos estaba ya en la terminal de ómnibus.
Me dormí parado un par de veces recostado contra las ventanillas cerradas, mientras dejaba pasar casi hora y media de espera hasta que llegó el C4, que salió cerca de las 3:40.
Yo ya perdía las esperanzas de tener transporte hacia casa hasta las 6, o algo así.
Todavía no conozco bien los horarios de los ómnibus, menos aún los nocturnos, mis incursiones periódicas a la capital son una rutina relativamente reciente.

La reunión estuvo buena, la gente ya es conocida y el hecho de seguir concurriendo es consecuencia directa de que lo paso bien.
Creo que en ésta ocasión fuimos en mayor cantidad que en las anteriores, 13 si no me fallan los cálculos.

Poca gente por la calle, me costaba asimilar que se trataba de un día de mitad de la semana, noche de jueves.
Igualmente algo de movimiento había, también en la terminal.
Otros durmientes como yo, recostados contra las paredes o en los bancos, esperando por un transporte que da la sensación de tener menores frecuencias de las ideales.

No sé en que parte del trayecto se llenó el ómnibus, en la terminal subimos alrededor de 10, al despertar por primera vez ya estaba lleno, no sé por dónde íbamos.
Como es costumbre en los oídos la música del reproductor de mp3, con las mismas canciones de siempre.
Ya comienzo a aburrirme, debería cambiarlas, pero siempre pienso en eso a 5 minutos de salir de casa, o en el trayecto, nunca con tiempo suficiente para hacer efectivo el cambio.

Camino despacio las 4 cuadras que hay desde la parada a mi casa.
Hace calor, está nublado y todo brilla un poco como si hubiera llovido, y puede olerse la humedad en las hojas de las plantas.
Es una linda noche, cálida, y la calma es total.
La música la tengo baja, más de lo normal, y solamente se escuchan mis pasos en la calle de tierra, y despacito, una canción que va muy bien con la paz y oscuridad reinantes, la última antes de sacar las llaves y meterme a la casa.
Un napolitano, Pino Daniele,
I Got The Blues.

lunes, 17 de diciembre de 2007

Cumpleblog

Cumpleblog

Esta noche se cumplirá un año exactamente desde que escribí la primer entrada a éste blog.
No es éste post el que refleje algún balance, el que revise cuantas verdes y cuántas maduras, el que repase qué de bueno y qué de malo ha dejado éste año blogueril.
Posiblemente más tarde, si es que tengo ganas, tranquilidad, tiempo y ganas (ah!, ya lo había dicho?)

Éste post es meramente conmemorativo, puro autobombo..., que tal?!.
Simplemente un mojón, una marquita en el calendario, hasta acá, hoy, va un año, nada más.
Salú.



No había visto hasta hace un año blogs que metieran alguna canción alusiva al tema en cada post, de haberlo visto quizás no lo haría.
De hecho mi idea fue imitar (salvando las distancias más que obvias), la costumbre del maestro Dolina de hacerlo con sus charlas.
Hoy ya he visto ésta idea más extendida, aunque seguramente no tiene nada que ver con éste blog, no seamos pretenciosos, seguramente se trata de otros fans de Dolina como yo.

Pero manteniendo la costumbre entonces, una cancioncita que cuente que me siento mejor que cuando empecé, hace un año.
Charly García hizo una versión de éste tema hace algunos años, bastante buena aunque claro..no se compara con el original.

La canción se llama I'll Feel A Whole Lot Better, y es de The Byrds, banda norteamericana sesentera, bastante olvidada por cierto.
Apareció en 1965 en su disco debut, que llevaba por nombre el tema de Dylan que versionaban en ese disco, Mr. Tambourine Man.
Resumiendo, un temazo, chau




sábado, 15 de diciembre de 2007

200 entradas y sin capucha

Ésta es la entrada 200.
Así en honor al número redondo, y a que en dos días se cumplirá un año de blog, anduve hoy pensando qué escribir.

No ando muy inspirado, otras cosas que han ocupado mi mente.
Que el enano ayer terminó las clases y le dieron el carné (pasó con SteMB a cuarto), o que anduve formateando la máquina (según mis cálculos llevaba casi 3 años sin hacerlo y llevo desde ayer reinstalando cosas)
Nada que pudiera tener demasiado que ver con las 200 entradas en el blog.

Así que metí unas músicas en la lista de reproducción y salí afuera un rato a tomar aire.
Salí buscando algún tema sobre el que postear, y como tantas veces por ahí apareció una canción que me dió una excusa.
Venía tranqui la nochecita, y entre Djavan, Caetano Veloso, Luis Eduardo Aute, y algunos más, salió Pedro Guerra a darme letra.
La canción es "El circo de la realidad"



Venía pensando que normalmente escribo sobre mí, sobre cosas que me pasan, no hago literatura.
No tengo capacidad ni imaginación para crear personajes inventados, y ubicarlos en situaciones inventadas (quizás en todo el blog hayan un par de excepciones).
Ya quisiera, pero no puedo.

Y entonces empezó esa canción, que ciertamente no habla de blogs, pero bien podría.
Y se me ocurrió que quien lee ésto no sabe si es cierto o no, si se trata de un personaje total o parcialmente inventado el que suele ser objeto de las entradas de éste blog.
Esas cosas que digo...son reales ?, estoy solo hoy o tengo la casa llena de gente a los gritos ?
Tengo 40 años ? soy viudo ?, tengo un hijo ?
Soy hombre o mujer ?, soy flaco, alto, heterosexual ?
Vivo en Atlántida ? dice eso mi IP si es que alguien la vió ?
Alguien puede dar fe de éstas cosas o son literatura ?

Quizás sean la creación de alguien con un poco de imaginación, o ni eso, alguien que simplemente inventó un personaje recortando y pegando pedazos de vida propia y ajena hasta crear un "monstruo de Frankenstein" virtual.
Quién sabe si ésto es cierto ? quien ? ahhh quizás otro blogger pueda asegurar que me conoce...
O quizás también sea otra creación, otro personaje que interactúa con éste, otro producto de alguna mente con demasiado tiempo libre.
Qué certezas tenemos sobre lo que es real o no ?

Está siempre claro quién está componiendo un personaje y quién no ?
Yo alguna vez critiqué a un amigo que escribe en un blog, diciéndole que sus opiniones, sobre todo políticas, no se parecen demasiado a él "en persona", fuera de la web.
Él me respondió que ese era un personaje, un provocador, una voz para decir cosas, aunque no se parecieran a él.
Y seguramente es tan válido como quien intenta ser siempre él mismo.

Todo es posible.
Conozco en persona a poca gente con quien me haya relacionado también virtualmente.
De muchos no sé si son iguales o no, otros creo que sí, que son al menos parecidos, pero... algunos no, definitivamente no, ni siquiera físicamente.
No es sencillo saber quién es quién, ni cuál es la realidad.

Supongo que en el fondo son las reglas del juego, y lo mejor es no creer del todo en ningún personaje hasta no verle cara a cara.
Aquí es posible dar una imagen ficcionada sobre nosotros mismos, una imagen inexacta de nuestro yo exterior e interior.
Al menos por un tiempo...

Yo... tengo que confesar algo, de una vez por todas, yo... no soy como el de mi avatar.
Ya era hora de tener ésta arranque de honestidad, y lo hago al sumar los 200 post, no tengo ojos rojos y jamás voy de capucha.
Posiblemente los demás son como sus avatares... yo no.
Ahí está, lo dije, ya me siento mejor!


lunes, 10 de diciembre de 2007

Perrito turro

Por segundo fin de semana consecutivo el clima me permitió hacer playa, ésta vez con el enano.
Al contrario que la semana pasada, ésta vez el agua estaba a una temperatura razonable para bañarse, por suerte, porque el calor estaba intenso.

El domingo había además ya más gente, lo que siempre ofrece algún espectáculo extra al del paisaje.
En éste caso mi atención se desvió hacia una pareja de unos 30 años que estaba próxima a nosotros.
No habría reparado demasiado en ellos, si no fuera porque estaban con dos hermosos perros labradores que no paraban de jugar en el agua.

Estuvieron más de una hora corriendo, entrando y saliendo del agua, aunque no me percaté demasiado de la razón hasta que los observé más detenidamente.
El dueño agarraba un palito y lo lanzaba al agua mientras ambos perros esperaban ansiosos.
En cuanto la ramita volaba hacia el agua ambos animales comenzaban una veloz zambullida para salir con el palito y traérselo a su amo para que éste lo lance una y otra vez.
Así pasaron, corriendo, nadando, saltando...



Comencé a observar que uno de ellos, levemente más grande de tamaño que el otro, ganaba siempre la carrera hasta el palito. "Será más rápido nadando", pensé obviamente sin nada más productivo en lo que pensar.
Seguí observando largo rato, pero no había caso, siempre ganaba el mismo perro, y empecé a notar que el segundo, que siempre llegaba a destiempo, intentaba arrebatarle el trofeo mientras el vencedor nadaba triunfal de regreso, una y otra vez.

"Pobre, ojalá gane alguna vez", divagué tendido al sol como un lagarto.
"Ésta vez va a ganar", calculé, estaba muchísimos metros más cerca de donde caería el palo según mis cálculos, no menos de 10 metros de ventaja debían bastar.
Pero perdió una vez más.
Y allí entendí por qué, pude ver con claridad que perdería siempre.
Todos sus esfuerzos estaban condenados al fracaso.

El segundo perrito, pobre turro, no quería ganar, simplemente quería evitar que el otro gane.
Mientras el eterno vencedor no perdía de vista al palito, y seguía a su objetivo en todo momento, el eterno segundón no miraba al palo, sino al primer perro, y cuando éste corría le seguía, tratando de privarle de su trofeo, incapaz de ganárselo en buena ley.


Me aburrí de ver cómo la escena se repetía una y otra vez.
Ya sabía que siempre ganaría el mismo, ni gracia.
Me dediqué a ver al enano luchar contra las olas, y dejar la cabeza volar a voluntad por cualquier bobada que cruzara por la mente.
Y volví al perrito turro, sin querer me encontré pensando que hay gente así, más preocupada por arrebatarle la satisfación a los demás que por perseguir la propia.
Pobres perritos turros que ven como los demás atrapan palitos, mientras ellos se conforman con observar y, si pueden, disfrutar de la única forma que conocen, arrebatándoles algún buen momento a los demás.



Una salsita que viene al caso; posiblemente Rubén Blades sea mi preferido en éste género.
Además de todo el swing, el hombre es un filósofo.
No habla de perritos, sino de camaleones, pero para el caso es casi lo mismo.
Distintos animalitos para una misma actitud, animalitos que no saben vivir, ni dejar vivir.
Va con letra y todos los chiches, vale la pena tener presente lo que dice, nunca se sabe...




Camaleón

Qué es lo pasa camaleón?
Calma la envidia que me tienes.
Aunque tu cambies de color,
yo siempre sé por dónde vienes.
Yo te conozco camaleón,
lo que te está volviendo loco
es que tu has visto poco a poco
que tu maldad no me hace daño,
que estoy más fuerte cada año,
y eso te está rompiendo el coco.

Qué es lo que pasa camaleón ?
Que tu ves que tu maldad no me hace daño
Qué es lo que pasa camaleón ?
Que aunque trates de pararme
sigo fuerte cada año
Qué es lo que pasa camaleón ?
Yo vivo vivo de la verdad
y tú comiendo del engaño
Qué es lo que pasa camaleón ?
A donde yo vaya tres guerreros van conmigo,
(Qué es lo que pasa camaleón ?)
ellos protegen mi espalda
contra los malos amigos.

Ten cuidao con el camaleón,
que detrás de la sonrisa
lo que esconde es su rencor.
Ten cuidao con el camaleón,
aprende a reconocerlo
aunque cambie de color.
Ten cuidao con el camaleón,
no me arrastra tu corriente
porque no soy camarón.

Ten cuidao con el camaleón,
aunque te enseñe la cara
no te muestra el corazón.
Ten cuidao con el camaleón,
con anzuelo tan chiquito
no se pesca tiburón.
Ten cuidao con el camaleón,
di que amigo pero ten cuidao,
di que amigo pero ten cuidao, cuidao.
Ten cuidao con el camaleón,
lo reconozco donde quiera, donde quiera
aunque llegue disfrazao.



Rubén Blades

martes, 6 de noviembre de 2007

Ritmo lento

Mis entradas últimamente se han espaciado de manera poco habitual.
No encuentro tiempos ni temas para explayarme por aquí.
Ando con pocas ganas de recordar, mi humor es razonablemente bueno, mi necesidad de postear alguna entrada de esas "catárticas" es casi nula, no me han ocurrido cosas especialmente graciosas o pintorescas, no me he hecho millonario ni planeo hacerlo próximamente, resumiendo, no hay nada que yo necesite decir aquí, y para eso es éste blog desde un comienzo: para decir lo que necesite decir.
Y es que estoy pasando unos buenos tiempos.

Tuve una etapa bastante negra en la vida, que en ciertos pasajes reflejé aquí, aunque es básicamente bastante anterior siquiera a la idea de tener un blog.
Cuando pude escribir sobre ciertas cosas fue cuando no ví la vida ya tan negra.
Sin embargo tampoco puedo decir que estuviera pasando el mejor momento de mis casi cuatro décadas de vida.
Una de las cosas que me ha mantenido bastante a resguardo todo este tiempo es la sensación de estar regresando del infierno, nada puede ser peor que lo que ya pasé, nada debería ponerme demasiado nervioso ya.
Más allá de algunos problemas, algunas pérdidas, algunas tristezas y enojos, nada parecía suficiente para tirarme al piso si lo ocurrido no lo había logrado.
En algún momento he dicho que mi umbral de dolor posiblemente había quedado más alto de lo habitual.
Vi y sentí cosas que ojalá no me hubiera tocado ver ni sentir, y resistí la tentación de mandar todo a la mierda, sea por dureza o por cobardía no lo sé.
Simplemente ocurrió.

Y un día comencé a escribir éstas cosas para mí, tratando de evitar ser truculento, ni cursi, ni sensiblero, ni de hacerme el mártir o el fenómeno.
Traté de simplemente relatar unos sucesos y unos sentimientos desde dentro de mi cabeza, sin grandes respuestas ni grandes preguntas, con enormes inseguridades y muy asiduamente con un desencanto por la vida supongo por pasajes bastante patente.
He escrito cosas mientras lloraba, aún procurando que el texto lo disimulara lo más posible, siempre me irritó la posibilidad de inspirar lástima o algún sentimiento similar, y también lo he hecho entre carcajadas idiotas por el ridículo en el que me ponía en ocasiones.

En algún momento, ignoro cómo, dejé de ser el único que leía lo que yo escribía.
Ignoro qué pudiera movilizar a otros a hacerlo, yo no estoy seguro que leería mi blog si no fuera mío para ser honesto, creo que no lo leería lisa y llanamente.
En éste punto comencé a plantearme si no me estaba exponiendo demasiado, si no estaba cayendo en alguna suerte de exhibicionismo que no era originalmente el objetivo.
Porque a partir de lo que yo pueda escribir aquí la gente puede forjarse una idea, cercana o totalmente equivocada de las cosas que me ocurren.
Me he planteado si tiene sentido continuar o no, y concluí que lo haría mientras continuara de alguna forma disfrutándolo, tratando de hacer de cuenta que sigo siendo el único que leerá éstas cosas.

Y a santo de qué toda ésta perorata ?
No mucho, o quizás si.
Es la primera vez desde que comencé éste blog que me siento bien, tranquilo, cosa que me parecía virtualmente impensable meses atrás.
Quizás por eso no escriba mucho éstos días.
Seguramente ya volveré a tener ganas otra vez de decir cosas y las diré aquí, como hasta ahora, cuando pueda.


La canción va con cualquier excusa, imaginen la que les guste.
A mi me gusta, he andado canturreándola, y tiene una letra que dice un par de cosas que suscribo. A buenos entendedores...
Siempre voy a volver a Calamaro, es de mis artistas preferidos, y ésta no es de sus canciones más conocidas, pero debería.



No Sé Olvidar


Quisiera que el amor dure cinco minutos
aunque sea el único dolor merecido
Los inocentes somos culpables siempre.
Quién dijo como tenía que ser todo
por qué no podía ser a mi modo
que la libertad sea divina.

Porque el amor te espera en la esquina
y el dolor te espera en cualquier lado
ya no quiero mi aliento oxidado solo para mí.

Que alguien me diga lo que tengo en el pecho
y me lo saque de mala manera
no es agradable la espera, cualquiera que sea.
Podría confesarte todo sin problema
también olvidarme de mi pasado
bailo mejor acostado y no sé olvidar.

Porque el amor te espera en la esquina
y el dolor te espera en cualquier lado
ya no quiero mi aliento oxidado solo para mí.


Andrés Calamaro

sábado, 20 de octubre de 2007

Cuervos negros y bolas azules

Ayer el enano salió con la clase a recorrer Canelones.
Pasaron el día dando vueltas, paseando y regresaron antes del atardecer.

- como te fue enano ?
- bien
- a dónde fueron ?
- a un zoológico donde habían unos monos que se llaman monos verdes
- no me digas ?, fá que bueno
- siiii !, no sabés, se LLAMAN monos verdes, no son verdes !
- ta bien gordo, y a donde más fueron ?
- a ningún lado más
- mmm, como que no ?, pasaron el día mirando monos verdes ?
- ya te dije que no son verdes, se LLAMAN monos verdes
- si negro, entendí..., pero habrán ido a algún lugar más...
- si fuimos, pero no me acuerdo
- pero...
- los monos esos que se llaman verdes...
- see...
- se llaman verdes pero no son !
- si, ya me comentaste
- si, si, pero no sé por qué se llaman verdes si son marrones, y tienen las bolas azules
- ehh ?
- deberían llamarse monos azules !, o monos de bolas azules por lo menos!
- ajá, y si...

(tengo que ver esos fantásticos monos que se llaman verdes, parece no recordar nada más)



También ayer el Zoquete se mandó el gesto de poner en el Cuervo Negro mi canción preferida del maestro Rod Stewart, Hot Legs.
Inevitablemente cuando nos vemos y la charla dura más de 5 minutos sale la frase "acabo de subir tal canción", o "tendrías que poner tal otra".
Cada charla surgen mil nombres de grupos o canciones, y después me quedo con ganas de escucharlas.
De la charla de ayer voy a poner una, o mejor, dos moscas ayer mencionadas, y atadas por el rabo.
Salú.



Sex Pistols - Rock Around The Clock

viernes, 19 de octubre de 2007

Caminata

Hoy fue un día largo y "raro".
El enano tenía paseo, por lo que tenía que estar a las 7:35 en la escuela, para salir 10 minutos más tarde y volver hacia las 17:30.
Eso me cambió la rutina, me hizo madrugar media hora más de lo normal, pero me dejó libre hasta la tarde.

Aprovechando el calor me fui hasta la playa un par de horas a tomar algo de sol y caminar un rato.
Usualmente si estoy en la playa estoy caminando o bañándome, y hoy no estaba muy tentador meterse al agua.
Además de mí poco más, algunos pescadores que me miraron como reprobando mi presencia en "su" playa, y gaviotas.

Dentro de 3 meses caminar por el mismo lugar es esquivar pelotazos, cruzarse con centenares de caminantes, ver miles de tangas, panzas, culos, falsos atletas, petisos compadres, supermusculosos, niños haciendo pocitos en la orilla, boludos haciendo pocitos en la orilla, playeros de primera fila con las reposeras donde rompen las olas para mojarse las patas, pendejas renegridas a paso de femme fatal, veteranos babosos mirando pendejas, y toda la fauna que atiborra las playas en temporada.

Yo en esa época hago lo mismo que ahora, camino hasta el arroyo de Parque del Plata a veces, hasta el águila otras veces. En ocasiones ambos recorridos, uno a la mañana y otro a la tarde.
Pero en ésta época es ideal para pensar, la calma es total, y las distracciones son mínimas.
Las huellas en la arena mojada, el oleaje y las gaviotas son lo único.
Suelo ir escuchando música, y hoy no fue la excepción, pero de a ratos dejaba de escucharla de lo lejos que se me iban los pensamientos y los recuerdos.

De chico, en los veranos, hacíamos ese recorrido con mi viejo, nos bañábamos en Parque del Plata y volvíamos.
Entonces también los pensamientos se me iban lejos, y divagaba sobre alguna gurisa que me gustara o sobre algún plan disparatado para el futuro en el que seguramente haría algo heroico o excepcional.

Y hoy sigo caminando por la orilla, 30 años después, ya sin soñar con ser un héroe, quizás divagando sobre alguna mina, ya no tan gurisa, pero con la mente yendo libremente hacia atrás y adelante en el tiempo, como en los sueños, sin demasiada racionalidad, sin orden.
El mar tiene algo de mágico, como el fuego, es como si pudieran robarnos la mente por un rato y hacer cosas diferentes con ella.



El Último de la Fila - Mar Antiguo

jueves, 18 de octubre de 2007

Otro dia

Estuvimos juntos algunos meses allá por 1997.
Yo recién regresaba del viaje y volvía a la empresa donde trabajaba antes de partir, y ella había ingresado en mi ausencia.
Trabajamos juntos dos o tres semanas y comenzamos a salir.
Ella supuestamente andaba medio peleada con su novio, yo tratando de olvidarme de "la vasca", con quien había estado 8 años, e incluso viajamos juntos.

Le diré Lía, aunque no era su nombre, pero insistía en escuchar una y otra vez esa canción cantada por Ana Belén, y aseguraba sentirse identificada al oírla.
Era alta, bastante delgada, tenía una sonrisa que parecía salida de alguna publicidad de pasta dental, era muy dulce, inteligente, una excelente persona, y estaba muy metida conmigo.
Yo quería dejarla y nunca encontraba el momento propicio.
No quería lastimarla pero sabía que lo haría.


Había cometido un error que a partir de allí me juré no repetir, estaba con ella porque me recordaba a mi pareja anterior. Tenían muchísimo en común, excepto que estuve enamorado de la primera, y no de la segunda.

Yo vivía con mis abuelos, pero a punto de mudarme solo; estaba a poco de cumplir los 30, ella tenía un año menos.
Venía desde varios días dándole vueltas al tema de cómo terminar aquello sin que ella pensara que yo era un cerdo. Descubrí más tarde que sería imposible.

Un día me levanté decidido a hablarle, no tenía sentido, no iba más.
Había que poner punto final.
Hacía días que venía hasta evitando verla con excusas, pero ya era insostenible.
Me seguía resultando atractiva, pero fuera de la cama me aburría mortalmente, sin remedio.
Y además comenzaba a gustarme seriamente alguien más, y todo se complicaba, teníamos que hablar.


Repasé qué decir, de qué forma, le dí vueltas a las cosas para convencerme de que sería lo menos hiriente que fuera posible.
Ella no merecía que yo actuara como un imbécil.
Quedamos en que vendría a verme esa noche que esperé con un nudo en el estómago, sabiendo que sería un momento feo para ambos.
Hacía 2 ó 3 días que apenas si hablábamos por teléfono.


Llegó con una sonrisa de oreja a oreja y especialmente linda esa noche.
La hice pasar a mi dormitorio para estar a solas, y se sentó en la cama.
Me senté al lado suyo, pronto para hablarle, cuando ella me abrazó, me dió un beso, y comenzó a buscar algo en su cartera.
Entonces sacó un regalo, un disco, y me lo extendió mientras me decía "te acordás que hoy cumplimos 6 meses ?".
Mentí que sí, pusimos música, nos besamos un rato y salimos a pasar la noche fuera.
La charla quedaba suspendida para otro día, con lo que me había costado encontrar un "buen momento"...




Luis Eduardo Aute - Alevosía

martes, 16 de octubre de 2007

Que digan lo que quieran

Tres veces estuve en París, dos veces en el 96 durante el viaje de Arquitectura, y una en el 98 en la luna de miel que dividimos entre la ciudad luz y Ginebra.
Todo el mundo debería poder ver Paris al menos una vez en la vida, será quizás la ciudad más hermosa del mundo. Sé que no soy original al decir ésto, no hay problema.
Sumando las visitas habré estado allí cerca de dos meses, lo que la hace la ciudad de Europa donde pasé más tiempo.
No puedo evitar recordarla con cariño, pasé buenos momentos allí.



El sábado pasado tuve una noche bastante particular, y anduve escuchando discos viejos.
Tengo algo más de 500 cds de audio, sin contar los de mp3, lo que implica que hay discos que pasan a veces años sin ser escuchados completos, pese a que la música me acompaña prácticamente todo el día.
Por allí pasó entre otros un español que admiro profundamente, Carlos Cano, fallecido en el 2000.
Cuando de él comenzó a sonar A Paris, como cada vez que la escucho mi mente se va sola hacia Montmartre o Pigalle, es inevitable.

Obviamente he resultado un blogger bastante obsesivo, y claro, tomé nota mental: "voy a contar alguna anécdota de Paris y poner la canción de Cano".
Tengo costumbre de atar alguna historia a alguna canción, porque sí nomás, porque muchas veces el desencadenante son esas canciones, como en ésta ocasión.


Cuando los tipos andamos con una mina en la cabeza se complica pensar en algo más.
Yo soy conciente que me repito y me pongo monotemático, hablar de París era una buena para ventilarse, aunque a veces no se puede.
De alguna forma la mente, bastante retorcida en mi caso al menos, se las ingenia para relacionar unos y otros temas de manera por demás caprichosa.

La canción de Carlos Cano es un homenaje a la Piaf, y allí menciona a "Theo Sarapo, el oso de trapo que amaba a una diosa".
No tengo que decir que me encantó esa imagen, esa sensación de asimetría de un muñeco de trapo enamorado de una diosa me pareció que en ocasiones uno se siente así.
Asumí que se trataría de una alusión a algún cuento infantil o algo por el estilo, y me puse a buscar quién es Theo Sarapo para redondear mi "imagen mental", y dí con una historia que no conocía.



Edith Piaf era ya una mujer de 47 años, consagrada internacionalmente.
Había tenido múltiples romances que la prensa daba a conocer tal como ahora hacen las revistas de chismes.
Un día apareció con un tipo de 26 años, muy pintún, un peluquero griego que se llamaba Theo Lambukas. Ella le llamaba "Theo Sarapo", que en griego significa "te amo", y sería el nombre por el que se le conocería.
Cuando se casaron se rumoreó que el interés del joven era aprovecharse de la fortuna y la fama de la Piaf, muy envejecida para su edad.
Un año y un día después ella murió del cáncer que la aquejaba, y él, Theo Sarapo fue el único heredero de la famosa cantante.
El desapareció de la vida pública durante mucho tiempo, mientras se le acusaba de haberse casado por interés, y sin responder a aquellas acusaciones.
La verdad recién se supo cuando murió, lo único que heredó aquel tipo fueron las enormes deudas de la esposa, deudas que fue pagando una a una, y al acabar de hacerlo, se suicidó.


Personalmente no sabía de éste personaje hasta ahora.
Y más allá de la anécdota, que es bastante triste por cierto, me dejó pensando en cuántas estupideces dice la gente sin saber de lo que habla a veces.
Y hay quien sale a desmentir las falsedades, le crean o no, y hay quien se calla y se ocupa de lo importante, sabiendo que está haciendo lo correcto, y que digan lo que quieran.




A Paris


Paris, la vie c'est jolie
Paris, la vie c'est comme ça
canta una sombra en París
por las calles de Pigalle.
Rosa de negro perfil,
abren las flores del mal
dejando sobre París
comme un souvenir
de fiebre y cognac.

Cuando la noche convierte
suspiro en serpiente
muerde la manzana.
Bajo la luz de la luna
de amor la cintura,
se quema en la llama.
Como usted comprenderá, monsieur,
ritmo de vida infernal:
la espina de esta canción
con el corazón
a París se irá.

A Paris
a Paris mon coeur s'en va.
A Paris
a Paris j'avais vingt ans.
A Paris
a Paris c'est tout, c'est toi.
Al son del acordeón
se abraza el amor
con la soledad.

Allez venez vous Milord
Allez venez vous madame
Ecoutez cette chanson,
es primavera en Pigalle.
Y hay que vivir y reír
y hay que reír y soñar,
que aquí no hay nada mejor
para el corazón
que amar y olvidar.

La vida color de rosa.
El amor de un loco
y una mariposa.
La historia de Theo Sarapo
el oso de trapo
que amaba a una diosa.

No pierda el tiempo en sufrir
hay que aprender a volar.
Olvide, viva feliz
que sólo en París
se puede olvidar.

A Paris
a Paris mon coeur s'en va.
A Paris
a Paris j'avais vingt ans.
A Paris
a Paris c'est tout, c'est toi.
Al son del acordeón
se abraza el amor
con la soledad.

Carlos Cano

domingo, 14 de octubre de 2007

Noche de acción

Sábado de noche, madrugada del domingo ya.
Sentado frente a la computadora escuchando música, haciendo clicks no sé muy bien a dónde, no estoy prestando atención.
Estoy cantando, en éste momento una de Sabina, la música está muy fuerte aprovechando que el enano se fue con la abuela.
Pensaba hace rato que no voy a tener 39 años para siempre, debería salir aprovechando el movimiento, conseguir algo de acción que mal no me vendría.

Pero acá estoy, aparentemente empeñado como siempre en no hacer lo que debería, pensando en una mujer que cabe suponer que estará pensando en alguien más, o directamente sin importarle estos asuntos.

"Voy a escribir algo en el blog", pensé, es buen momento.
Me tomé varias pero no demasiadas, estoy tranquilo, tentado de irme a la cama, tentado de salir por ahí, pero finalmente acá sentado sin hacer ni una ni otra cosa.
Creo que para ésto tengo un blog, para momentos como éste.
No para ocupar un lugar más arriba o más abajo en Blogalaxia, ni para hacerme rico con Adsense, ni para que los que me conocen piensen que tipo chistoso soy.

Me siento, comienzo a escribir y cuando llevo algo mas de una hora se corta la luz.
Cuando volvió veo que tenía que volver a escribir buena parte de lo que había escrito.
Eso me pasa por hacer entradas catárticas, aunque ésta era más filosófica (o creía serlo).
Cómo era que lo había escrito ?, le había dado 20 vueltas a cada frase.
Hablaba de los síntomas de las cosas que pasan.
Pensar mucho en alguien es un síntoma, no es normal, yo no pienso demasiado en el diariero o en mi tia abuela.
Pensar mucho en ellos, o que ellos piensen mucho en mí (si así fuera) quiere decir algo.
Por suerte no es síntoma de algo grave, pero no es normal.

Y hoy pensaba... para que salir si la acción que quiero no está allí.
Nunca fui muy afecto a la "caza deportiva", pero otro día hablaré de eso.
Debería existir la telepatía, al menos para éstos casos, una especie de luz roja - luz verde mental.
Pero me desanimé, volver a escribir cada palabra, apagué, puse música un rato y me fui a la cama.

Me desperté hace rato con la idea fija de completarlo, pero no hay caso, anoche era anoche, hoy hace una mañana espectacular, sería imposible decir las mismas cosas, ya no tiene sentido.
Me voy a andar en bicicleta, hay una calma muy relajante, antes de salir...le doy play al último disco de anoche, y a las mismas ideas de anoche, las mismas que siguen allí dando vueltas como moscas, las mismas de nuevo y de nuevo.
No importa.
Fa!, esa música.



Nirvana - Breed

viernes, 12 de octubre de 2007

Mañana Sol

Meteorología anunció para hoy nuboso, fresco y algunas lloviznas, mejorando.
Mañana iba a estar soleado, y pasado también empeorando hasta el lunes que iba a llover.

Ese era el pronóstico de la Dirección Nacional de Meteorología anoche a las 2 de la madrugada, y ésta mañana allí seguía.

Yo me pregunto, qué carajos entienden por "algunas lloviznas" ?
Digamos entonces que lo de Hiroshima fueron "algunos lesionados" ?
Está lloviendo sin parar desde las 7 de la matina valor, y llueven tornillos de punta !

En el fondo de casa hay una sucursal del Lago Ness que creo que ya hasta monstruo tiene.
Ha llovido todo lo que le ha dado la gana, y todo bien, lástima que no son unas malditas lloviznas, es lluvia y de a ratos muy fuerte.

Como un perfecto imbécil les hice caso, dejé la canoa guardada y salí de gabardina y paraguas.
Acabo de llegar a darme una ducha caliente después de hora y media en el 222 a Parque del Plata, con todo mojado.
Cuando digo todo me refiero a todo, creo que lo que tenía más seco era la lengua, después... desde la cabeza, pasando por donde no da el sol y llegando a las patas, todo ensopado, mal.

Yo sé que el clima no lo controla nadie, pero poneme un cacho de onda en el pronóstico!
Si total vas a errarle como a las peras, por lo menos prometeme un día de playa, así me empapo como un gil, pero de bermudas y musculosa.

Me acordé de una canción de Kortatu que decía:

Revuelta en el frenopático,
el hombre del tiempo ahorcado
por haber informado,
granizos rayos truenos
y viento huracanado.
La asamblea de majaras
se ha reunido.
La asamblea de majaras
ha decidido:
Mañana sol.



Kortatu - Don Vito y la revuelta en el frenopático

jueves, 11 de octubre de 2007

Vaciando los bolsillos

No sé, hoy el día empezó raro, cruzado.
No descansé bien, ando con el bocho a mil y eso usualmente no es bueno, son días en que ni yo me banco.
Me persigue una sensación de fastidio, de incomodidad y de desesperanza.
Y ni siquiera sé por qué, nada cambió desde ayer o anteayer o los días anteriores. Quizás sea eso, que nada cambie, no lo sé.

Pensé en escribir algo para "sacarme de arriba" la mala onda, pero no puedo.
Tengo los bolsillos llenos de porquerías, de comentarios estúpidos, de episodios banales, de frases a medio decir, de puteadas que nunca saqué, de chistes fáciles, de clichés, de lugares comunes, de cosas pendientes, de cosas que hay que hacer.
Hoy molestan.


Dejo por acá lo que hay.
Hoy el enano se va con la abuela materna, aprovechando que ni viernes ni lunes hay clases. Que suerte, tengo cuatro días libres para... para nada.
Por buscarle el lado bueno, supongo que trabajaré sin tantas interrupciones.
Que suerte.

Que más?
Dejo una visita al dentista, mañana, en Montevideo.
Obviamente no salgo nunca y la última vez que lo hice se me jodió un arreglo en una muela. Pasé toda la reunión pendiente, molesto y contrariado por mi inoportuna muela.
Mañana a tratar de comenzar a poner eso en orden.
Por si se me ocurre reirme un día de éstos sin pensar que tan mal se ve.

Y ya que estoy en Montevideo, al peluquero.
Porque está demasiado largo y desprolijo.
Porque no soporto verme algunos días.
Porque sí, para que algo cambie, aunque sea el largo del pelo.
Como siempre no quedaré conforme y saldré de allí sintiéndome el más pelotudo de todos, como siempre eso tampoco cambia.

Una canción.
Las canciones, como todo, pero más que nada, son para mí.
Tengo casi la certeza que la gente no escucha los audios en general, yo no lo hago usualmente por allí.
Tengo la buena o mala costumbre de escuchar lo que dicen las letras de las canciones, y por eso las incluyo a veces.
Esta vez es una canción de Pedro Guerra que se llama Quiere.

No sé si habla de lo que yo quiero.
Creo que habla de lo que yo quiero que ella quiera, aunque posiblemente ella no quiera nada.
Al menos hoy creo que no, en otras circunstancias podría pensar que eso va a cambiar.
Pero ta, es solo una canción, o casi.


Pedro Guerra - Quiere

Y un poema.
Por acá hay un poema que me persigue hace semanas.
Acá dejo también.
Obviamente no lo escribí yo, ojalá pudiera.
Está bien escrito, por suerte hay gente que se empeña en escribir cosas que me ocurren a mi a veces.
Es de Angel González, y se llama Esperanza, quizás lo pego aquí intentando que se haga cierto.


Esperanza,
araña negra del atardecer.
Te paras no lejos de mi cuerpo abandonado,
andas en torno a mí,
tejiendo rápida
inconsistentes hilos invisibles.
Te acercas obstinada,
y me acaricias casi con tu sombra,
pesada y leve a un tiempo.

Agazapada
bajo las piedras y las horas,
esperaste paciente la llegada
de esta tarde,
en la que nada es ya posible...
Mi corazón: tu nido.
Muerde en él, esperanza.



Esta es una de esas entradas boludas con sentido exclusivamente para quien las hace, pero bueno, de eso se trata.
Culpa del clima capaz, la falta de sol supongo.

miércoles, 10 de octubre de 2007

Amor

Ayer el enano fue a pasar la tarde con la abuela.
Como cada vez que va pidió que le dejara jugar con la computadora, donde hay instalados varios juegos para los nietos, y desde la cual además juegan online en un par de páginas como Cartoon Network y alguna más.
Ésto hasta ahora había presentado los inconvenientes previsibles, básicamente escaso cuidado a la hora de usar el equipo.
Ayer estuvo sólo, por lo que la tuvo toda para él, siendo que normalmente la comparten entre varios.
Pasé a buscarlo al anochecer, hicimos mandados y regresamos a casa.
Rato después me llama mi madre para mencionarme un episodio algo atípico.

- que pasó ?
- nada serio, pero entre jueguito y jueguito el enano anduvo buscando algo en Google.

Inmediatamente se me vinieron a la mente una serie de actividades fantásticas pero que preferiría que el enano descubra en todo su colorido dentro de unos años, no ahora.
Casi con miedo pregunté:
- qué buscó ?
- no te preocupes, no buscó nada raro, buscó "amor".
Yo solo te quería avisar porque no sé como manejas vos el tema, a mi me preocupa que buscando esa u otra palabra pueda encontrar cualquier cosa.
- sí, claro, igual voy a hablar con él.


Finalmente ayer no hablé con él, posiblemente lo haga hoy, aún evalúo como encararlo.
Para tener una idea de qué pudo haber encontrado hice la búsqueda yo mismo.
El primer resultado es de wikipedia (respiro aliviado), los resultados que vienen detrás parecen bastante inofensivos.
Entro a Wikipedia para ver qué definición dan de algo tan "impreciso" como el amor.
La definición casi me duerme:

"El amor es considerado como un conjunto de comportamientos y actitudes, incondicionales y desinteresadas, que se manifiestan entre seres capaces de desarrollar inteligencia emocional o emocionalidad. El amor no sólo está circunscrito al género humano sino también a todos aquellos seres que puedan desarrollar nexos emocionales con otros, por ejemplo, delfines, perros, caballos, etc."

Después sigue, pero digamos que mantiene el tono del primer párrafo.
El amor visto así parece tan entretenido como cortarse las uñas, o menos.
Espero que el enano no lo haya leído, prefiero explicárselo yo.
Seguramente mi definición no supere ningún filtro entre filósofos ni lingüistas, pero tengo la ilusión que podré darle una noción con más cuerpo de lo que es el amor.

Me intriga saber qué quería buscar al buscar "amor".
Me intriga si quiere saber el significado o cómo identificarlo.
Me intriga si cree estar enamorado a los 9 años, y si cree que Google lo va a sacar de dudas, pobre ángel iluso.
No quiero que busque cosas en Google sin supervisión mía aún, pero no quiero que crea que está mal buscar algo que no se sabe, y menos si busca el significado de "amor".
Tampoco quiero que piense que Google es un oráculo que tiene las respuestas a nuestras dudas existenciales.
Ojalá lo fuera, ojalá tuviera algunas respuestas, estoy lleno de preguntas.


Acompaño con una canción de amor para meter ruido, claro.
A mi gusto da una noción mucho más cercana que Wikipedia, es Alcione y el maestro Djavan, Gostoso Veneno.



Este amor me envenena
Mas todo amor sempre vale a pena
Desfalecer de prazer, morrer de dor
Tanto faz, eu quero é mais amor.

A água da fonte bebida na palma da mão
Rosa se abrindo, se despetalando no chão
Quem não viu e nem provou
Não viveu, nunca amou .

Se a vida é curta e o mundo é pequeno
Vou vivendo morrendo de amor
ay!
gostoso veneno


Suena mucho mejor, no se necesita tampoco mucha más exactitud, para qué?
Me alcanza con que sepa que estamos acá para disfrutarlo, y que es lo único valioso que podemos dejar cuando ya no estemos.
Pero tengo que buscar un buen diccionario, porque no encuentro ninguno que diga algo parecido.

martes, 9 de octubre de 2007

Los dos maestros de un tiro !

Sabina y Serrat
Ando emocionado, me acaban de regalar una entrada para ver a Serrat y Sabina en Dos pájaros de un tiro, el 1 de diciembre.
Yo andaba bastante contrariado con que no había podido sacar entrada en su momento y se habían agotado.
Y ahora salto en una pata.
De acá a diciembre no me banca nadie..., ni después, como siempre bah! ahhh !


Y para festejarlo voy a poner una canción de Serrat cantada por Sabina (que guacho ingenioso que soy no se puede creer).
Un temazo y una versión de aquellas, me gusta creo que más que la original.
Y va dedicado para... digamos que para mí y me evito entrar en detalles.
Aparte ando medio como la canción, desconcentrado mal.

Y voy a poner la letra porque se me canta, y porque viene al caso, y porque si, y..

Pah ! todavía no me lo puedo creer, ya la daba por perdida.
Nada más, mejor me callo =)

(no lo puedo creer... sshhh!)




No hago otra cosa que pensar en tí


No hago otra cosa que pensar en ti...
Por halagarte y para que se sepa,
tomé papel y lápiz, y esparcí
las prendas de tu amor sobre la mesa.

Buscaba una canción y me perdí
en un montón de palabras gastadas.
No hago otra cosa que pensar en ti
y no se me ocurre nada.

Enciendo un cigarrillo, y otro más...
Un día de ésos he de plantearme
muy seriamente dejar de fumar,
con esa tos que me entra al levantarme...

Busqué, mirando al cielo, inspiración
y me quedé "colgao" en las alturas.
Por cierto, al techo no le iría nada mal
una mano de pintura.

Miré por la ventana y me fugué
con una niña que iba en bicicleta.
Me distrajo un vecino que también
no hacía más que rascarse la cabeza.

No hago otra cosa que pensar en ti...
Nada me gusta más que hacer canciones,
pero hoy las musas han "pasao" de mí.
Andarán de vacaciones…


Joan Manuel Serrat

Estoy tan contento que me siento estúpido. =)

jueves, 4 de octubre de 2007

Y chau

Y nada, eso; que hace calor, mucho calor.
Estoy con toda la casa abierta tratando de concentrarme en la base de datos, PHP y demás nimiedades mientras el enano está en el fondo tirado en la reposera disfrutando de la falta de deberes.


La página de meteorología dice que hay 17 grados.
Obviamente un rasgo de humor de nuestros meteorólogos, no puede haber menos de 25.
Estoy sólo con unas bermudas e igualmente muy acalorado, y encima se acabó la Coca (Cola, claro).
A medida que avanza el día me voy haciendo la cabeza con que si sigue así a la noche hago la cena afuera, en la parrilla.

No quiero ser mufa, así que ni pienso comprar nada hasta que anochezca, pero ya falta menos y el calor sigue.
Es inútil tratar de pensar en condicionales, bucles ni tablas.
Por mi pobre cerebro desfilan morcillas, mollejas y tiras de asado.
Ta, mal, mal, se me está pudriendo el mate mal.

Ya el daño está hecho, ya lo dije, ya lo conté, así que seguro que ahora se nubla todo, llueve y yo puedo volver a concentrarme en el trabajo.



Obviamente se puede comer un asado escuchando trance, hip hop, tecno, metal, punk, etc.
Pero agarra mejor gusto con alguna guitarra criolla.
Y las mejores a mi gusto siempre fueron las del maestro Zitarrosa.
Encima con la Milonga de Ojos Dorados, ufff, ...volá cantando a buscarla, y si llegás a encontrarla..
Ya está, destrozo, esta noche asado, guitarras, falta un tinto y... y chau



Alfredo Zitarrosa - Milonga de Ojos Dorados